<iframe src="//www.googletagmanager.com/ns.html?id=GTM-K8BB9HX&l=dataLayer" height="0" width="0" style="display:none;visibility:hidden"></iframe>

Guaidó se mantendrá en el cargo hasta que haya elecciones libres en Venezuela

Juan Guaidó explica en entrevista con El Estímulo cómo ve el escenario político de Venezuela de cara a un proceso electoral considerado como fraudulento, dentro y fuera de Venezuela. La elección del 6D es convocada por Maduro para apoderarse definitivamente del poder legislativo, intentar legitimar su acosado gobierno y atraer inversiones privadas para enfrentar el colapso de la economía. Pero la crisis política se prolonga indefinidamente

Guaidó se mantendrá en el cargo hasta que haya elecciones libres en Venezuela

Juan Guaidó, el presidente del Parlamento reconocido como presidente de Venezuela por los gobiernos de unos 60 países de Europa y América, señaló en entrevista con El Estímulo que el escenario político a partir del 5 de enero de 2021 tiene que ver con lo que haga la oposición hoy en su esfuerzo por lograr movilizar a la mayoría del pueblo de Venezuela.

Protestas como las que ocurren en todo el país por la falta de servicios públicos deben ser transformadas en una alternativa en medio de la emergencia humanitaria compleja que padecen los venezolanos para lograr un cambio de gobierno, argumentó.

“Nosotros ejerceremos el mandato hasta lograr una elección presidencial y parlamentaria realmente libre, justa y verificable”, dijo sobre lo que sucederá con su cargo en el futuro inmediato.

El régimen de Nicolás  Maduro organiza a toda costa un proceso electoral con el que escogerá el 5 de diciembre una nueva Asamblea Nacional para sustituir la que encabeza Guaidó desde hace casi dos años.

Analistas políticos dan por descontado que el chavismo controlará de cualquier forma la mayoría absoluta de los escaños tras un proceso hecho a su medida para buscar legitimidad internacional y pretender atraer inversiones al país.

Un camino largo

Este claro escenario significará que se prologará indefinidamente la larga crisis política de Venezuela que se agravó cuando el chavismo se negó a reconocer el resultado de la elección  legislativa de 2015 y terminó despojando de sus funciones al parlamento opositor.

“Lo que va a pasar en enero tiene que ver con lo que hagamos hoy, pareciera obvio. Pero es lograr movilizar al pueblo de Venezuela, movilizar la mayoría, ejercerla”, como está sucediendo en más de cinco estados del país donde hay protestas por falta de servicios públicos, señaló Guaidó sobre reclamos espontáneos de irritados ciudadanos en filas por gasolina, gas de cocina o agua.

abastecimento de caracas mercados

Durante la cuarentena por el coronavirus se ha agudizado la escasez crónica de combustibles en todo el país. (Foto: Daniel Hernández/El Estímulo).  

También se trata de transformar eso, dijo, en una alternativa, en una transición, en rechazar “el fraude electoral previsto para el 5 de diciembre”.

También, se debe atender la emergencia humanitaria compleja, generar puentes de comunicación con sectores de la Fuerza Armada Nacional que no tengan vinculación con delitos de lesa humanidad como los que están señalados en el informe de la ONU, dijo.

“Si es con respecto a la duración del Parlamento, es un escenario distinto. Nosotros ejerceremos el mandato hasta lograr una elección presidencial y parlamentaria realmente libre, justa y verificable”, recalcó.

El poder y las armas

En las propias filas de la oposición no hay consenso acerca de la continuidad del mandato de Guaidó. Algunos analistas señalan que será muy complejo mantener las funciones del llamado «gobierno interino» que encabeza este joven diputado del partido Voluntad Popular, el mismo de Leopoldo López, el perseguido político más famoso de Venezuela.

En la práctica, la ascendencia de Guaidó y de su movimiento ha sido neutralizada dentro del país por las fuerzas del chavismo. Casi todos sus miembros más influyentes están en el exilio o han estado prisioneros o en la clandestinidad. Los diputados fueron desalojados de la sede física del Parlamento, el palacio federal legislativo, en el centro histórico de Caracas.

En estos años, ninguna de las decisiones del poder Legislativo han sido aceptadas ni reconocidas por el chavismo, y sus funciones han sido formalmente tomadas a la fuerza por el Tribunal Supremo de Justicia y por una Asamblea Constituyente creada por Maduro con poderes «absolutos,  soberanos y originarios».

Este escenario, ahora agravado por la pandemia del coronavirus y el colapso completo de la economía venezolana y su industria petrolera, es el que enfrenta la voluntariosa oposición venezolana.

Hasta ahora Guaidó cuenta con el apoyo firme del gobierno de Estados Unidos, de varios otros países americanos y de los socios más influyentes de la Unión Europea. Algunos gobiernos, como el de España, insisten en propiciar un diálogo entre el chavismo y la oposición.

Varas altas

Para reconocer unas elecciones legislativas y presidenciales la oposición insiste en cinco condiciones fundamentales, dijo Guaidó:

«La primera, el derecho a elegir y a ser elegido; la segunda que los partidos políticos deben estar en manos de sus legítimos dirigentes, pues hoy están secuestrados; que haya un cronograma electoral con un árbitro designado por el Parlamento, que le de garantía a todos los sectores, y la observación internacional», explicó en la entrevista.

“Esa es la lucha de hoy para poder tener escenarios factibles de transición de cara a enero”, dijo.

– Juan Guaidó se mantendrá en el cargo después de enero?, y en ese caso, ¿cuál sería el juego político allí?

“Hay dos variables: una es la pretensión de la dictadura de continuar usurpando funciones y también usurpar el Parlamento en un fraude que ya hoy nadie reconoce” y que ya está derrotado políticamente, internacionalmente y diplomáticamente», respondió.

“Nos corresponde hacer todos los esfuerzos para lograr la transición en el menor tiempo posible”.

«De darse un escenario en el que continúe la usurpación del régimen de Maduro en Miraflores (palacio de gobierno) y pretendan usurpar el Parlamento, nosotros seguiremos en nuestro mandato hasta lograr nuestro objetivo constitucional, que es una elección presidencial, y en este caso, parlamentaria, realmente libre justa y verificable, con las condiciones enumeradas”, enfatizó.

En la práctica, su gobierno encargado pretende reclamar y conquistar las competencias para poder lograr el gobierno de emergencia de transición para una elección presidencial y realmente reinstitucionalizar al país y atender la emergencia humanitaria compleja, dijo.

«Ese es el objetivo central en Venezuela dentro de nuestro gobierno encargado, pero en la práctica es un gobierno digamos semi en el exilio porque todos nuestros funcionarios, por persecución, porque hacen política, por allanamiento a sus activos o por persecución a sus familiares han tenido que hacer sus funciones fuera del país», agregó.

«El que está en sus funciones dentro del país soy yo. Lo que sí te  puedo garantizar es que voy a seguir haciéndolo en el 2021», afirmó.

Sobre si hay un cambio en la postura del gobierno de España, con las presiones de Unidas Podemos, Guaidó prefirió destacar el rol institucional de la diplomacia.

«Formalmente el gobierno español en voz de sus cancilleres, todos sus representantes ha sido muy claro en el reconocimiento al parlamento, al gobierno encargado, en la búsqueda de una solución a través de una elección presidencial y parlamentaria justa, libre y verificable», dijo.

El izquierdista Podemos, del vice presidente Pablo Iglesias, recibió patrocinio de Hugo Chávez, que lo veía como una cabeza de playa del socialismo chavista en Europa, según denuncias que se investigan en España.

«Como venezolanos debemos agradecer la formalidad y como han tratado la crisis en el tema político y en el apoyo a la conferencia de donantes para América Latina…son más de cinco millones de venezolanos en calidad de refugio en América Latina, casi igual que Siria. De continuar la dictadura superaríamos a Siria», dijo sobre el drama regional que representa la crisis de Venezuela.

Refugiados venezolanos en Perú. (Foto Cris Bouroncle/AFP)

«Los indicadores de Venezuela son  de un país en guerra: con 70 por ciento destrucción del PIB, destrucción del sector petrolero, no tenemos acceso a bienes y servicios…mientras hacemos esta entrevista no hay luz eléctrica…eso pasa en países en guerra», ilustró.

«Más que una sociedad dividida veo al 90 por ciento de la población aglutinada para el cambio», dijo en aparente alusión a las encuestas que muestran el rechazo mayoritario al chavismo, algo muy lejos de la visión polarizada y maniqueísta que profesan algunos dirigentes europeos de izquierda.

«Nuestro reto es incluir a todos, sanar como sociedad, no es la revancha, es la justicia, para resarcir a las victimas por delitos de lesa humanidad, para garantizar la no repetición de delitos de persecución. Ese es el reto que tenemos hoy, no solo como gobierno encargado, sino como sociedad», recalcó.