Guerras y pandemia: los Juegos Olímpicos que no se celebraron

Del mismo modo que la Eurocopa y la Copa América, dos de las tres grandes citas deportivas previstas para este año, la postergación de Tokio 2020 llega para aplacar los nervios de sus protagonistas. Para esta edición de los Juegos, varias disciplinas estaban vacías, pues los torneos clasificatorios para la justa ya habían sido suspendidos

La pandemia del coronavirus logró lo que solo guerras habían conseguido: aplazar unos Juegos Olímpicos. Este martes, el Comité Olímpico Internacional (COI) tomó la decisión más sensata, una que tardó en llegar y que se materializó no solo por la alerta del brote,  sino también por la presión de varias comitivas.

«En las actuales circunstancias, y basándonos en los datos de la Organización Mundial de la Salud, el presidente del COI y el primer ministro de Japón concluimos que los JJOO de la XXXII Olimpiada en Tokio deben ser cambiados a una fecha más allá de 2020, pero no posterior al verano de 2021», señaló el COI en un comunicado.

Así como la Eurocopa y la Copa América, dos de las tres grandes citas deportivas previstas para este año, la postergación de Tokio 2020 llegó para aplacar los nervios de sus protagonistas. Para estos Juegos, incluso, varias disciplinas estaban vacías, pues los torneos clasificatorios a la justa se encontraban suspendidos.

Conflictos

Antes de la cancelación de Tokio 2020, tres citas olímpicas quedaron en el camino. La razón fue la misma para cada ciclo: guerras.

Los primeros Juegos fueron los de 1916, previstos para llevarse a cabo en Berlín, Alemania. Sin embargo, la Primera Guerra Mundial impidió su desarrollo. la capital alemana se había impuesto en la contiende a ciudades como Cleveland (Estados Unidos), Ámsterdam (Holanda), Bruselas (Bélgica), Budapest (Hungría) y Alejandría (Egipto) entre las candidatas a ser de sede.

Apenas un mes pasó desde que se hiciera pública su designación para que se iniciaran las obras de construcción de los recintos deportivos. No obstante, todo quedó en un proyecto en pausa durante 20 años, cuando lograron celebrar los undécimos Juegos Olímpicos.

Estallido

En 1940 la elegida fue Tokio. La capital de Japón tenía todo para dar vida al evento más grande del deporte. Pero el conflicto entre el imperio nipón y China, que comenzó en 1937, dejó de lado sus aspiraciones.

Desde Japón no hubo otra opción que renunciar a ser sede de los décimo segundos Juegos. La premura llevó al COI a buscar rápidamente un sitio dónde desarrollar la justa. Helsinki (Finlandia) se llevó los honores, pero en esta oportunidad fue la Segunda Guerra Mundial el hecho que obligó a suspender la justa.

Helsinki fue premiada en 1952, al celebrar los décimoquintos Juegos.

Nuevo ciclo

Así como 1940 quedó en blanco para el COI, 1944 fue víctima de lo propio. Londres (Inglaterra) albergaría el evento, pero nuevamente la Segunda Guerra Mundial se interpuso.

La compensación fue similar a la de los casos ya expuestos. La ciudad británica ni siquiera fue sometida a votación para hacer de sus espacios la sede de los Juegos de 1948. Desde entonces, cada cada ciclo se había cumplido de forma ininterrumpida. Hasta ahora…