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Hampa en la UCV: "Me pusieron un arma en la cabeza para quitarme un celular"

Mariana Rondón tuvo que entregar su teléfono mientras compartía con sus amigos en la entrada de la escuela de ingeniería mecánica en la Universidad Central de Venezuela (UCV)

Hampa en la UCV: "Me pusieron un arma en la cabeza para quitarme un celular"

El delito ocurrió hace dos semanas a las una de la tarde. La estudiante suele pasar alrededor de 12 horas en el campus, porque ve clases en distintos bloques. Cerca de 20 personas estaban en el lugar. Estaba en una de las mesas en la escuela en donde los estudiantes pasan tiempo porque hay Wi-Fi. Allí siempre aprovechaba de sacar su celular por la conexión.

Mariana Rondón vio al delincuente cuando «venía en una (camioneta) Merú roja y se bajó. Subió las escaleras y se sentó un momento en otro de los asientos; luego sentí el frío del cañón del arma y supe que estaba robada».

El ladrón ni siquiera cruzó palabra. Su amigos quedaron petrificados mientras que los ocupantes de la mesa de al lado observaban anonadados la frialdad del hecho, pese a que los robos son muy comunes en la mayor universidad de Caracas.

El maleante despojó a la estudiante de su celular Motorola G4. Resolvió el acto con un beso lanzado al aire a su víctima. Luego caminó tranquilo por unos de los pasillos, no sin antes mostrar a otros estudiantes el arma que escondía en su franela. Se subió a la camioneta y huyó a gran velocidad. Los jóvenes gritaron al vigilante para que bajara la barra de seguridad, pero no lo hizo porque tenía dolores en la columna.

Los robos parecen poner a la sombra a la UCV. Rondón opina que los ladrones deben tener informantes dentro del personal encargado en la seguridad del campus.  Nunca supo por qué un sujeto se bajó de una camioneta para quitarle su teléfono ante la mirada de muchos a plena luz del día.

Mariana continúa sentándose en el mismo lugar donde fue asaltada. Dijo no sentirse tan segura como antes. No terminó un parcial para aprovechar la cola de un amigo e irse temprano de la universidad. El miedo es libre y corre con facilidad por los pasillos de ingeniería.