Hoy es Día Internacional del Alzheimer y esto es lo que debes saber sobre la enfermedad

El 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer con el fin de promover su prevención y detección temprana. El doctor Aquiles Salas, médico internista, explica la importancia de conocer y comprender al paciente con esta enfermedad

Hoy es Día Internacional del Alzheimer y esto es lo que debes saber sobre la enfermedad

La enfermedad de Alzheimer es un trastorno neurodegenerativo comúnmente asociado a la población mayor de 65 años, aunque puede presentarse con menor frecuencia en individuos después de los 30. Es un deterioro del pensamiento, del comportamiento y las habilidades sociales que afectan la capacidad de una persona para vivir de forma independiente.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) junto con el Alzheimer’s Disease International (ADI) proclamó, en 1994, el 21 de septiembre como el Día Mundial del Alzheimer. En 2012, Alzheimer’s Disease International decidió extender la conmemoración a todo el mes, con la finalidad de recordar que esta enfermedad se manifiesta cada vez más en un mayor número de personas. “Es muy importante hacer hincapié en la prevención y detección temprana”, afirma el doctor Aquiles Salas.

El doctor Salas, médico internista y director de la Escuela de Medicina “Luis Razetti” de la Universidad Central de Venezuela, explica que todavía no hay tratamiento que cure la enfermedad de Alzheimer o que altere su evolución. No obstante, hay medicamentos y otros hábitos que pueden mejorar temporalmente los síntomas: “Lo que logramos es mejorar la funcionalidad del paciente; es decir, que pueda bañarse, comer y moverse solo durante el mayor tiempo posible”.

La educación de la comunidad es indispensable para la detección temprana del Alzheimer, así como para el trato adecuado de estos individuos. “Es importante que la familia esté alerta a los primeros síntomas y comprenda el cambio de vida que sugiere para el enfermo y para ellos mismo”, explica Salas: “Hay que conocer mejor al paciente con Alzheimer”.

-¿Qué causa la enfermedad de Alzheimer?

-El Alzheimer es una degeneración producida por una sustancia a la que se le denomina beta-amiloide. El amiloide es una proteína con la que nacemos y que se encuentra en todos los tejidos. El problema surge cuando esta sustancia comienza a metabolizarse de forma distinta, formándose unos depósitos en áreas determinadas, lo que a su vez conlleva a la inflamación y, por supuesto, a la destrucción de las neuronas y las sinapsis. Aun no sabemos por qué ocurre esto.

Este proceso no es homogéneo, va por áreas. Por eso las manifestaciones de la enfermedad no se dan todas a la vez, sino que comienzan a aparecer y a afincarse con el tiempo. Se van sumando, y por eso es una enfermedad progresiva.

-¿Hay alguna forma de prevenir esta enfermedad?

-En los últimos veinte años la prevención ha sido el foco de múltiples estudios. Lo ideal sería encontrar una manera de prevención primaria para evitar que comience este proceso de formación del beta-amiloide. Esto todavía no se ha logrado, aunque se han hecho avances en la búsqueda de medicamentos y vacunas.

No obstante, hay formas de disminuir las posibilidades de padecer Alzheimer, por medio de lo que se conoce como prevención secundaria. Controlar otras enfermedades como la diabetes y la hipertensión arterial es una manera de atenuar los efectos del Alzheimer.

Llevar una vida saludable, con ejercicio físico recurrente y una alimentación adecuada, es otra manera de prevenir el Alzheimer.

Continuar con la actividad intelectual y creativa, aun después de la jubilación es sumamente importante tanto para prevenir la enfermedad, como para disminuir los efectos de la misma si es que aparece. También es indispensable mantener la interacción social y el estímulo afectivo.

alzheimer

(Daniel Hernández)

-¿Cuáles son las fases o etapas del Alzheimer?

-La aparición del Alzheimer puede preceder a lo que se conoce como un trastorno cognitivo leve. Muchas personas comienzan a tener síntomas leves, como el olvido de las claves del banco, desorientación, pérdida de habilidades como el manejo del teléfono, entre otros.

El Alzheimer tiene una evolución muy larga. Puede aparecer hasta diez años antes de que la sintomatología sea muy evidente. Por ello es importante estar atento a estos signos que pueden ser premonitorios de la enfermedad. Las etapas más avanzadas se asocian a la pérdida de la independencia. Por ejemplo, hay pacientes que todavía pueden bañarse solos, pero hay otros a los que no puedes pedirle que saquen una cuenta.

Es importantísimo aclarar que si bien el Alzheimer se da con mayor frecuencia en personas mayores de 60 años, también puede aparecer a partir de los 30. Por lo general, estos casos de aparición temprana tienen precedentes en la familia, pero no siempre ocurre y hay que estar pendiente.

-¿Hay manera de retrasar la progresión del Alzheimer?

-El diagnóstico temprano es una gran arma porque permite tomar ciertas medidas que ralenticen la progresión de la enfermedad. La terapia de estimulación cognitiva abarca desde ejercicios dirigidos por un neuropsicólogo, hasta la educación familiar. Por otra parte, el control de enfermedades asociadas, como la diabetes y la hipertensión arterial, la continuidad del trabajo creativo o intelectual, la actividad física y la buena alimentación son fundamentales para retrasar la evolución del Alzheimer.

Y luego también están los medicamentos. Cabe destacar que no curan el Alzheimer, pero ayudan a la funcionalidad del paciente. Estos medicamentos junto con la estimulación cognitiva pueden modificar la evolución del Alzheimer. Es decir, en lugar de que el deterioro se de como un tobogán, lo hará en forma de parábola.

-¿Cómo se diagnostica el Alzheimer?

-El diagnóstico debe hacerlo un equipo multidisciplinario, entrenado en esta área. Yo siempre hago énfasis en esto, porque se trata de un diagnóstico complejo. No hay una prueba única. Por lo general, se siguen cuatro pasos para el estudio de una persona con trastornos de memoria, sea o no Alzheimer.

Primero se hace la evaluación clínica, realizada por un neurólogo, psiquiatra, internista o geriatra especializado. En segundo lugar es necesaria una tomografía o resonancia. Después viene la valoración de las pruebas psicológicas por parte de los neuropsicólogos. Y por último, yo siempre pido los exámenes de laboratorio habituales para descartar otras enfermedades. Esta es la metodología que se sigue para darles al paciente y a la familia una respuesta.

-¿Un paciente con Alzheimer puede suponer un peligro para sí mismo y para los demás?

-Es peligroso para sí mismo, porque no mide los riesgos. No comprender lo que está pasando, en un nivel determinado, puede ser de riesgo para la misma persona y para otros por situaciones como dejar la hornilla prendida, o al momento de cruzar la calle. No reconocer el peligro de un balcón o una escalera, por ejemplo. Tomar medicamentos sin supervisión, también puede suponer un gran riesgo.

Estas son diversas formas en que el paciente con Alzheimer puede causarse daño a sí mismo o a otros, aunque no esté en etapas tan avanzadas. Este individuo tampoco debe conducir, dado que puede presentar desorientación o falta mayor de reflejos.

En lo que respecta al comportamiento violento, no es un fenómeno común. El ser, o transformarse en un riesgo de agredir al cuidador, no es frecuente. Aun así, los síntomas conductuales son controlables en su mayor parte. Por eso la familia debe estar educada, para saber que no puede confrontar a la persona, porque no lo recuerda ni lo razona.

-¿Qué le recomienda a los familiares o amigos de una persona con Alzheimer?

-Hay que prepararse y buscar asesoramiento profesional para el manejo. Hace mucho bien educarse desde el principio, para que el familiar también se sienta comprendido y en un ambiente acogedor. En todos los países hay asociaciones de personas con Alzheimer. Es un cambio muy duro ver cómo un ser querido va perdiendo su personalidad, que es lo que ocurre en la evolución de la enfermedad.