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Importación de cauchos apenas cubre 5% de la demanda

Mientras la industria labora a menos de la mitad de su capacidad, el gobierno intenta paliar la escasez con una importación de cauchos chinos que apenas representa 5% de las necesidades del parque automotor.

Importación de cauchos apenas cubre 5% de la demanda

El cartel en una venta ubicada en el este de Caracas es ya lugar común en los establecimientos del ramo: “No hay cauchos 13 ni 14”, una advertencia que habla de la precaria situación que vive un sector cuya producción endógena ha caído cerca de 60%, y que no podrá ser afrontada por una puntual importación de neumáticos chinos que apenas llega a cubrir cerca de 5% de la demanda.

Como en otros sectores de la economía y en particular del automotor, productores e importadores de cauchos padecen las inclemencias de la drástica reducción en la asignación de divisas para adquirir insumos o productos importados, una situación que tiene serias repercusiones en un país donde 100% de las mercancías y más de 80% del traslado de personas se realiza por vía terrestre.

“La industria no cuenta con materia prima suficiente para mantener la producción en niveles ideales y lo poco que tiene ha obligado a reducir la producción, incluso disminuir turnos de trabajo”, afirma una fuente del sector que pidió no revelar su identidad, y quien señala que si bien el nivel de caída varía en cada una de las tres grandes fabricantes (Bridgestone-Firestone, Goodyear y Pirelli), el resultado es una importante disminución.

Efectivamente, la caída es más que significativa. En Goodyear, por ejemplo, el rango de manufactura oscila entre 5.000 y 5.500 unidades por día, una reducción cercana a 50% frente a las 10.500 unidades diarias que pueden salir de planta.

“Estamos tratando de extender todo lo que se pueda la producción con los insumos que tenemos. La empresa pide producir 9.000 cauchos al día, pero no hay materia ni personal para alcanzar esa cifra”, afirma Jorge Rodríguez, secretario general del sindicato de trabajadores de la empresa, quien aclara que la nómina no se ha reducido sino que se ha enviado a parte del personal de vacaciones obligadas a fin de extender la vida útil del material existente.

El líder sindical dice que solo se están manufacturando cauchos pequeños (para vehículos familiares) y los de mayor demanda.

En Bridgestone Firestone Venezolana (BFZ) la situación es más dramática. La falta de insumos ha mantenido a esta fábrica laborando a menos de media máquina pues, según fuentes sindicales, apenas se están manufacturando unas 3.000 unidades diarias frente a una capacidad instalada de 9.500; es decir, 68% de caída.

Pirelli no escapa de la recesión y según el secretario general del sindicato, Luis Alberto Álvarez, el material recibido este año solo permite producir unas 2.000 llantas diarias, cerca de 45% de la capacidad instalada de 4.500 unidades al día.

– Sequía extendida –

Para los importadores la situación es si se quiere más cuesta arriba. “No recibimos divisas desde hace mucho tiempo y por ello no se ha podido importar nada”, comenta Orlando Sanz, director ejecutivo de la Cámara Nacional de Distribuidores de Cauchos (Asocauchos), quien precisa que aunque 14 empresas de las 200 afiliadas fueron beneficiadas con asignación de divisas en la subasta convocada en junio pasado, el proceso de liquidación apenas empezó este jueves.

De hecho, apenas la semana pasada concluyó la segunda fase del proceso de entrega de documentos por parte de los favorecidos, tras lo cual deberán esperar la liquidación para posteriormente hacer el pedido de la mercancía, que tardará unos tres meses en llegar. Es decir, en el mejor de los casos será en noviembre cuando los distribuidores cuenten con producto nuevo.

Y he aquí otra verdad a medias. De los 350 millones de dólares que entraron en puja en la única subasta convocada por el Sicad este año, 50% fue destinado al sector productor de partes y la mitad restante se dividió entre importadores de repuestos y productores y distribuidores de cauchos. El problema está en que solo la industria nacional del neumático requiere anualmente 300 millones de dólares para mantener sus operaciones, lo que significa que lo asignado apena será un pañito caliente en la frente de un enfermo de gravedad.

Por otra parte, lo que podrán importar los distribuidores legalmente establecidos será apenas un paliativo. “No manejo cifras de lo que se asignó a cada empresa, pero estimamos que apenas alcanza para unos dos meses de inventario”, dice Sanz, quien recuerda que en mejores tiempos los importadores fueron responsables de satisfacer 13% de la demanda nacional, porcentaje que estima cayó por debajo de 8%.

En efecto, en épocas de normalidad la industria manufacturera se encarga de satisfacer cerca de 80% de la demanda, una sexta parte de la cual es cubierta con llantas hechas en el país y el resto con cauchos importados. El restante 20% de la demanda es satisfecho por los importadores y una dosis significativa de contrabando.

– El imperio chino – 

En medio de la crisis de la industria, el gobierno anunció la importación de 500.000 neumáticos de China, uno de tantos productos que llegarán en el marco de compras hechas vía Fondo Chino y que serán para uso exclusivo de transportistas.

Aunque la cifra parezca importante, no es más que una gota en un lago. Con un parque circulante cercano a 4,5 millones de vehículos, la demanda anual de neumáticos sobrepasa los 10 millones de unidades, lo que significa que el contingente chino cubrirá menos de 5% de los requerimientos de las necesidades del país.

Los neumáticos, de los cuales se supone que ya llegaron al país las primeras 30.000 unidades, serán distribuidos a través de las proveedurías de transporte, una instancia creada para satisfacer las necesidades de transportistas de pasajeros que se suponía abarcarían todo el país, pero que a dos años de su creación por decreto presidencial solo existen en nueve entidades federales.

El arribo de estos cauchos no ha estado libre de polémica. “Sonará a mucho 30.000 cauchos pero si se reparten entre los 24 estados eso no es nada porque son poco más de 1.000 cauchos por estado”, señala Erick Zuleta, presidente de la Federación Nacional de Transporte (Fedetrasporte), quien precisó que el grueso de lo que se ha distribuido hasta ahora se refiere a cauchos rin 13 (pulgadas), una medida que corresponde a carros familiares.

“Lo que se necesita es para el transporte público, no para carros de paseo”, reitera Zuleta, quien recuerda el peligro que representa para pasajeros y transportistas tener que circular con neumáticos en malas condiciones.

Al respecto, la federación estima que entre 40% y 50% de la flota urbana e interurbana a escala nacional está fuera de circulación debido a la falta de algún repuesto o cauchos, cifra que en el caso de Maracaibo o Nueva Esparta puede llegar a 60%. Mientras, en el caso del transporte extraurbano de gran capacidad, el porcentaje puede llegar a 70%.

A su vez, la Cámara de Transporte del Centro (Catracentro) estima que más de 50% de los camiones de carga de la región central está inutilizado por la misma razón.