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Isnotú renueva la fe tras esperar 72 años: José Gregorio llegó a los altares

En Isnotú, un pueblo del estado Trujillo, en los Andes venezolanos, el fervor de los fieles se desbordó desde la mañana del 30 de abril, cuando comenzó el repique de las campanas de todas las iglesias. La serena celebración andina se prolongó durante el fin de semana por la beatificación de José Gregorio Hernández. Por Andrea Valladares, para El Estímulo.

Isnotú renueva la fe tras esperar 72 años: José Gregorio llegó a los altares

¡El día llegó! 72 años esperaron los trujillanos, y toda Venezuela, para que José Gregorio Hernández esté en los altares. José Gregorio es Beato, la espera de los devotos del médico de los pobres, de quienes iban a Isnotú a hacer una plegaria, a pagarle alguna promesa porque recibieron eso qué tanto necesitaban solucionar porque él intercedió… La espera de verlo en los altares terminó: José Gregorio ¡por fin! es Beato.

Venezuela está de júbilo, pero ahí en la tierra de José Gregorio, Isnotú, un pueblo del estado Trujillo, en los Andes venezolanos, el fervor de los fieles se desbordó. La mañana del 30 de abril comenzó con el repique de las campanas de todas las iglesias.

El tañido anunciaba que el día había llegado. Desde muy temprano, algunos fieles emprendieron una caminata de 12 kilómetros desde la ciudad de Valera, y desde otros pueblos y municipios. Además, aun con las restricciones de movilización por la escasez de combustible, personas de otros estados también llegaron; todos con una misma fe y bajo un regocijo: celebrar la beatificación del Doctor José Gregorio Hernández, el médico de los pobres en su pueblo natal.

Dos horas a pie son poco sacrificio

“Vine caminando desde Valera; es algo que siempre hago cuando vengo a agradecerle a mi doctor: caminar. Hoy, nuevamente le agradezco porque logró sanar el cáncer de mi hermana, porque nunca perdí la fe en que él me acompañara», expresó Ada Cabezas, fiel creyente del médico, y quien tardó dos horas a pie en llegar.

«Yo soy enfermera y la tuve que cuidar siempre, pero él fue quien me guio. Hoy, ella no pudo venir por la pandemia, pero aquí estoy yo celebrando que mi doctor es beato”, agrega emocionada.

En Isnotú, la tierra del Doctor José Gregorio Hernández, el santuario del Beato amaneció entre flores amarillas y blancas, y allí las personas le seguían agradeciendo con fervor los milagros concedidos mientras transcurrían las horas faltantes para ver lo que ocurriría en Caracas a través de pantallas dispuestas en las afueras. Una brevísima interrupción del servicio eléctrico, por instantes les hizo creer que no verían la ceremonia televisada.

Fiesta redoblada: por Beato y paisano

Con la serenidad propia del andino, una alegría que erizaba la piel y un ambiente lleno de fervor, fe, pero, sobre todo, de mucha emoción, la esperanza que se mantuvo durante 72 años fue recompensada, estuvo allí, intacta, hasta que el deseo se concretó.

Se hizo realidad con la ayuda de todos los fieles, con las plegarias y con el tan anhelado milagro de la niña del llano, y así fue como a las 10:30 en punto, cuando en la capital del país anunciaron que ya es Beato, el pueblo de Isnotú retumbó de aplausos y el sonar de las campanas. La ovación de los feligreses oriundos era doble: ¡Viva José Gregorio Hernández!

En vísperas de la beatificación fue develada una gigantografía del médico en la Plazoleta del Santuario Niño Jesús del Beato José Gregorio Hernández. La celebración continuó con misas y serenatas en el pueblo que lo vio nacer, y al que ahora los peregrinos acudirán con la fe de que lograron consagrar ese milagro.

“Personajes y Santos han estado presentes a lo largo de mi historia vocacional y que me han ayudado en la búsqueda de Dios. En Venezuela, el médico de los pobres, José Gregorio Hernández fue uno de ellos. Esperamos 72 años para este momento, para este encuentro gozoso de decir: José Gregorio está cerca de Dios, estará en los altares, José Gregorio es Beato”, expresó emocionado el párroco de la Iglesia Nuestra Señora de la Paz en Trujillo, Gustavo Godoy.

El pueblo que vio nacer a José Gregorio Hernández, y todos los trujillanos, recibirán la reliquia del beato el sábado 8 de mayo. Así lo anunció la Comisión Diocesana de la Beatificación del Dr. José Gregorio Hernández, presidida por el Administrador de la Diócesis del estado Trujillo, presbítero Rubén Delgado, días previos a la beatificación.

De milagros, peticiones y muchas emociones estuvo cargado el pueblo de Isnotú, porque José Gregorio es beato. ¡Viva el Beato José Gregorio!

Imagen de José Gregorio Hernández en Isnotú, estado Trujillo, su pueblo natal que estalló en euforia con la beatificación. Foto: Andrea Valladares @andreamvc