Reliquias del Dr. José Gregorio Hernández serán presentadas ante el Vaticano por la niña Yaxury Solórzano

Bernardino Barracchini, párroco del la iglesia Nuestra Señora de La Candelaria, señaló que la ceremonia es de carácter jurídico, canónico y que es una etapa más de la ceremonia de beatificación, prevista para 2021

Reliquias del Dr. José Gregorio Hernández serán presentadas ante el Vaticano por la niña Yaxury Solórzano

Este lunes 26 de Octubre, cuando se cumplen 156 años del natalicio José Gregorio Hernández, se llevará a cabo el proceso de exhumación de los restos del Médico de los Pobres, esto como consecuencia de que el pasado 19 de junio, el Papa Francisco firmó el decreto que lo reconoce como el nuevo beato criollo.

Bernardino Barracchini, párroco del la iglesia Nuestra Señora de La Candelaria, ubicada en Caracas, señaló que esta ceremonia es  de carácter jurídico, canónico,  profundamente religiosa y es una etapa más camino a la ceremonia de beatificación, del Dr. José Gregorio Hernández, prevista para 2021.

“La normativa interna de la Congregación de la Causa de los Santos, con sede en el Vaticano, obliga a la parte actora, en este caso a la Arquidiócesis de Caracas, a exhumar los restos del Doctor José Gregorio Hernández, con dos finalidades. La primera, el reconocimiento canónico de los restos del Venerable. La segunda razón es la extracción de las reliquias de primer grado, (huesos) que serán distribuidas en todas las parroquias Catedrales de Venezuela, así como en las futuras parroquias, rectorías y oratorios, que se vayan fundar con el nombre del Médico de los Pobres”, dijo  el sacerdote, Bernardino Barracchini, durante una entrevista para la televisión.

Indicó que existe un testigo que estuvo presente en la primera exhumación, realizada en 1975, de los restos del Dr. José Gregorio Hernández. Se llevó a cabo en el cementerio General del  Sur y las osamentas fueron trasladadas hasta la Iglesia de La Candelaria.

“Este testigo es el Obispo Emérito de Maracay,  Rafael Conde, quien será interrogado para que asegure si los restos que allí reposan son de José Gregorio Hernández, como quedó establecido en acta notariada de aquel año, en donde se constituyó un tribunal en donde, Rafael Conde, fue el notario. El culto de las reliquias es un proceso en el cual la iglesia toma restos de las osamentas de los beatos y los santos, de primer grado, que son los huesos, esto con la finalidad de venerar el día de las fiestas o cuando, por ejemplo, se va a consagrar un altar, en cuyo momento necesariamente se debe tener una reliquia”, dijo Barracchini.

El párroco indicó que en esta oportunidad se va a sacar una «reliquia magna», que estará en la ceremonia de beatificación, que debe ser presentada por la persona que recibió el milagro  y que en este caso será la niña Yaxury Solórzano.

La ceremonia será encabezada por el Cardenal Baltazar Porras, quien va a constituir un tribunal, en donde él mismo llevará el papel del juez. También estará un promotor de justicia, encargado de que no haya nada contrario a la normativa, durante la ceremonia y el trabajo del equipo médico, que también forma parte del tribunal

“El Cardenal Porras realizará una inspección visual, junto  con otros  testigos  de los restos del venerable. Luego se realizará una procesión hasta el altar mayor, en donde estarán los representantes de las cuatro cofradías de las más antiguas de Caracas, quienes cargarán los restos del  Doctor José Gregorio Hernández. Luego que termine la ceremonia, los restos van al lugar en donde el tribunal y personal médico, se encargará de hacer el estudio correspondiente”, dijo el párroco de la iglesia La Candelaria.

Añadió que el Cardenal Porras, junto con los otros integrantes de tribunal, dará la clausura al acto, levantarán un acta de lo que se encontraron los médicos forenses y los restos de José Gregorio Hernández permanecerán en el altar de la virgen de los Desamparados hasta que se construya en el nuevo monumento, en honor al exhumado.

También se informó que los restos del Dr. José Gregorio Hernández se mantendrán en custodia en la Iglesia Nuestra señora de la Candelaria, desmintiendo algunos rumores que señalaban que serían llevados al Panteón Nacional o su pueblo natal de Isnotú.

“La beatificación del Dr. José Gregorio Hernández es una alegría  para todo el pueblo de Venezuela. Se ha logrado que más personas se motiven a conocer la vida de este ciudadano ejemplar, por ejemplo muchos caraqueños no sabían que el venerable estaba enterrado aquí. El Dr. José Gregorio Hernández une  a los venezolanos de todos los estratos sociales, a políticos de diferentes toldas,  todos sin distinción  vienen a rendirle tributo y gracias por favores recibidos”, señaló el padre Bernardino Barracchini.

Agregó que en los últimos meses, especialmente después de que el Papa Francisco firmó el decreto que convierte en beato, al Dr. José Gregorio Hernández, han asistido a la iglesia para rendirle tributo, “y con  mucho dolor no lo podemos dejar entrar al templo por los problemas con la pandemia, por el COVID-19”, dijo.

La niña del milagro

El milagro recibido por Yaxuri Solórzano, una niña de de 13 años de edad, por parte del Doctor José Gregorio Hernández, fue el caso que sirvió como prueba de fe para que el Papa Francisco firmara el decreto para convertir en beato al Médicos de los Pobres.

El pasado 10 de marzo de 2017, unos delincuentes armados interceptaron a la familia Solórzano para robar una moto en el sector Mangas Coveras del estado Guárico. Sector donde reside la pequeña.

Durante el asalto, los delincuentes le propinaron un disparo en la cabeza a la  Yaxury, cuando tenía 10 años de edad. La infante quedó herida de gravedad y con pocas probabilidades de vida. Fue internada en el hospital Pablo Acosta Ortiz, cuatro horas después de recibir el balazo.

El disparo había sido en la zona temporal  derecha y presentaba pérdida de masa encefálica,  además del desangramiento.

La madre de la niña, Carmen Ortega, al enterarse de que un especialista realizaría la cirugía a su hija, con pronóstico reservado, le pidió a José Gregorio, de quien es muy devota, que le salvara a su hija. Ella asegura que el venerable le dijo: “No te preocupes, que tu hija va a salir bien”. Después comenzó a sentir “una paz que no había sentido desde el incidente”.

El neurocirujano aseguró que la menor, en caso de sobrevivir a la intervención quirúrgica, quedaría con discapacidad y con secuelas graves en la motricidad; esto a causa del daño cerebral que produjo el impacto de bala.

Cuatro días después de la operación, la pequeña Yaxury comenzó a reaccionar positivamente a todas las pruebas y exámenes. 20 días más tarde estaba fuera del centro asistencial, completamente sana.

Se espera que Yaxuri Solórzano y su familia se encuentren presentes en el acto de exhumación. 

Otros datos

Se estima que la ceremonia de exhumación tendrá una duración de una hora y 20 minutos. La capacidad máxima permitida en la Iglesia de La Candelaria, es de 120 personas, por las medidas de bioseguridad  y capacidad del recinto.

José Gregorio Hernández fue enterrado en el cementerio general del Sur. Sus restos fueron trasladados a petición del Vaticano, de una tumba a otra entre 1919 y 1975.

La osamenta del venerable y futuro beato venezolano está sepultada, en una especie de moisés, según las gráficas de la época.

La ceremonia de beatificación del Dr. José Gregorio Hernández se estima que sea realizada en la segunda semana de Pascua 2021, para finales de abril. Para ese tiempo, la Arquidiócesis de  Caracas tiene previsto dos eventos, que pueden ser cerrados o abiertos, según  el proceso de cuarentena por el COVID-19.

Venezuela tiene tres beatas en proceso de canonización: María de San José, beatificada el 7 de mayo de 1995 por Juan Pablo II; Candelaria de San José, beatificada el 24 de abril de 2008 por Benedicto XVVI y Carmen Rendiles, beatificada el 16 de Junio de 2018 por el papa Francisco.

Después de la exhumación del los restos del Dr. José Gregorio Hernández, se llevarán a cabo varios estudios que pueden durar dos o tres días, en los que estarán presentes autoridades de la iglesia, para llevar constancia de todo lo que encontraron en la tumba.