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Juan Guaidó visitó Sabaneta, cuna de Chávez y "el pueblo más olvidado de Venezuela"

Juan Guaidó, reconocido como presidente encargado por más de 50 países, visitó este viernes Sabaneta, durante un recorrido por el estado Barinas (oeste). El pequeño poblado llanero -emblema de la llamada revolución bolivariana por ser la tierra natal del expresidente Hugo Chávez- recibió al líder opositor entre ovaciones y vitoreos, luego de estar varios días sin luz ni agua ni gas.

«Sabemos que a esta hora no hay luz en Sabaneta, que tienen tres días de tranca por gas aquí cerca, que tampoco hay agua ni gasolina (…) pero hay algo que no nos van a poder quitar nunca, que son las ganas de sacar este país adelante», dijo Guaidó, quien agradeció «la calurosa bienvenida» de los ciudadanos ante la esta «visita sorpresa», como la denominó su equipo. 

El jefe del Parlamentó profirió un breve discurso ante un puñado de seguidores, apenas a unas ocho cuadras de distancia se erige una escultura de seis metros de altura del expresidente (1999-2013), de bronce y granito, donada por la petrolera Rosneft por encargo del presidente ruso, Vladimir Putin.

Exhortó a los presentes a mantenerse en las calles en reclamo por el colapso de los servicios básicos, a lo que ahora se le suma la escasez de combustible. «Cada vez que falte algo hay que hacer lo que están haciendo ustedes allá protestando», subrayó y convocó a una movilización para este sábado, 1 de junio, en la capital del estado.

Aclaró que la meta de esas protestas «no es que llegue una bombona de gas» e insistió en que el objetivo último de cualquier movilización cívica debe ser «el cese de la usurpación» para poner fin a la precaria situación que atraviesa el país.

«Me vine a comprometer junto a mi gente en que vamos a seguir, vamos a estar en todos los terrenos de lucha y no nos vamos a rendir nunca»,  exclamó ante seguidores que ondeaban banderas en esta localidad de 28.000 habitantes, convertida por el Gobierno en lugar de culto a Chávez, nacido allí el 28 de julio de 1954.

 

Guaidó llegó a Barinas como parte de la gira Operación Libertad, cuya ruta ya ha pasado por Carabobo, Vargas, Anzoátegui, Miranda, Zulia, Falcón y Aragua.

Juan Guaidó en Sabaneta

«Aquí comenzó la revolución y aquí tiene que terminar»

En Sabaneta de Barinas, el rostro del exgobernante, quien murió de cáncer, aparece en decenas de coloridos murales que recuerdan episodios como su fallido golpe de Estado de 1992 o el triunfo electoral de 1998.

Mientras se congregaban para recibir a Guaidó, los vecinos expusieron a los medios de comunicación su malestar y aseguraron que la cuna de Chávez «es el pueblo más olvidado de Venezuela».

«Aquí todo mundo se convirtió en opositor por necesidad, los mismos chavistas se han convertido en opositores porque no aguantan más. Juan Guaidó tenía que venir porque aquí comenzó la revolución y aquí tiene que terminar«, aseguró Mireya Moreno, docente de 61 años.

 

Moreno ve el joven político una opción para cambiar el rumbo de la nación, sumida en la peor crisis de su historia moderna con hiperinflación y escasez de todo tipo de bienes básicos, especialmente medicamentos.

Además de la crisis de los servicios, Humberto Delgado, técnico agropecuario y dirigente político de 63 años, sostuvo que en el estado llanero, otrora rico en plantaciones y ganadería, «toda la agricultura está paralizada».

«Si Guaidó nos ayuda para que lleguen los herbicidas, los fungicidas, las semillas, nosotros resolvemos el problema de la alimentación», indicó Delgado, quien fue alcalde de Sabaneta de Barinas entre 1992 y 1994.

Gobernada desde 1998 por la familia del exmandatario, los habitantes coinciden en que hace mucho que los Chávez abandonaron Barinas y Sabaneta, aunque la casa donde el líder socialista creció es exhibida en una ruta turística creada durante la Administración de Nicolás Maduro, su sucesor.