<iframe src="//www.googletagmanager.com/ns.html?id=GTM-K8BB9HX&l=dataLayer" height="0" width="0" style="display:none;visibility:hidden"></iframe>

Jubilados de Pdvsa protestan por los beneficios que les arrebataron

Quienes por largos años entregaron su trabajo para mantener a la industria petrolera y petroquímica nacional como puntal en Venezuela, ahora pasan su vejez desamparados y sin muchos de los beneficios de los que gozaron cuando eran activos o al inicio de la jubilación. La situación se complica por los riesgos que enfrentan en medio de la pandemia por covid-19

Jubilados de Pdvsa protestan por los beneficios que les arrebataron

Los riesgos que enfrentan los jubilados de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y la industria petroquímica al salir a las calles a protestar, en medio de la pandemia por el covid-19, no son pocos. En muchas ocasiones deciden desafiar a sus familiares que observan con preocupación que se unan a estas manifestaciones.

Sus pensiones y jubilaciones no alcanzan para cubrir lo mínimo en sus años dorados, y si les pasa algo en una manifestación, no cuentan ya con beneficios como el seguro médico.

Lo primero que solicitan, en sus reiteradas protestas, es que les paguen la deuda del Fondo de Pensiones y Jubilaciones. “Nosotros pagamos por años a ese fondo para gozar del beneficio en nuestra vejez, pero se quedaron con nuestros recursos y ahora somos viejos y nadie responde por lo que nos deben. Nos robaron”, dijo uno de los afectados.

En una protesta efectuada el martes 12 de enero, Jorge Rodríguez, jubilado de Pequiven-Morón, recalcó que se mantendrán en las calles hasta que les respondan por lo que les adeudan.

“A nosotros nos descontaron el dinero constante y sonante, en bolívares. Hoy les pedimos a ustedes que nos paguen en ese mismo tenor (…) Vamos a seguir en las calles de la geografía nacional. Están protestando en el Zulia, en Monagas, no es solamente en Valencia”, expresó con su tapaboca y pancarta en mano.

Agregó que las contribuciones al Fondo de Pensiones y Jubilaciones fue un acuerdo que aceptaron para beneficio de los años de retiro y ahora, sin ayuda de familiares y otras personas, no pueden sobrevivir porque lo que ganan no alcanza para medicinas y alimentación.

En pandemia y sin protección médica

Hace algunos años, salir jubilado de la industria petrolera era un gran logro y era asegurar la tranquilidad económica en la vejez. Todo esto cambió. Ya no es ninguna garantía haber entregado hasta 30 años a Pdvsa o Pequiven.

Por ejemplo, acudir a una clínica para ser atendidos de emergencia y mostrar el carnet de la empresa o de Sicoprosa, compañía que prestaba servicios de salud, no significa que recibirán la ayuda médica.

Lo que procede es ubicar un centro de salud, cancelar la atención médica y luego pedir que reembolsen lo gastado. En el caso de Valencia, cada vez son menos los sitios dispensadores de salud que los atienden.

Anteriormente, acudían a buscar sus medicamentos o los compraban contra reembolso, pero ahora demoran tanto en cancelarles que cuando reciben el dinero, ya no les sirve para reponer la misma cantidad de las medicinas. Es otro efecto de la hiperinflación y las demoras burocráticas.

Muchos jubilados dicen que esta es una lucha constante con muchos obstáculos. Lo que piden es recobrar beneficios y su dinero del Fondo de Jubilaciones.

“Casi todos recibimos un pago de 1.200.000 bolívares (menos de un dólar) y una caja Clap que nos dan de vez en cuando”, indicó Rodríguez. Asegura que esto es completamente insuficiente para los costos de la canasta básica y los gastos de salud.

Jubilados de Pdvsa y Pequiven han explicado que la idea del Fondo surgió hacia la década de los 80 y se materializó en 1993 con 5 mil millones de dólares. Esperaban que con esos recursos podrían vivir con ciertas comodidades al final de su vida laboral, pero la historia ha sido distinta y complicada.

En el año 2002 comenzaron a retirar dinero del Fondo, durante la gestión de Rafael Ramírez, sin que lo repusieran y ahora las consecuencias de esas acciones, la viven los jubilados.

Perú cae en los extremos de izquierda y derecha para segunda vuelta

Pedro Castillo, Hernando de Soto y Keiko Fujimori surgen como los candidatos que van a la segunda vuelta, según las encuestas a boca de urna. Castillo, un maestro y líder de una facción radical del sindicato de profesores recibió el 16,1% de los votos. Más de 25 millones de peruanos estaban llamados a elegir al presidente de la República, dos vicepresidentes, 130 congresistas y cinco parlamentarios andinos.