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La "emergencia económica" de Venezuela resumida en grandes datos

En las últimas horas un grupo de 60 reconocidos economistas divulgó un documento que desnuda el grave cuadro de la economía venezolana.

Las cifras y análisis describen un diagnóstico delicado. Alertan que la situación empeorará por la falta de medidas y acciones coherentes por parte del gobierno de Nicolás Maduro y por la nueva devaluación del bolívar. Las decisiones cambiarias descolgadas generarán nuevos aumentos de los precios y pulverizará aún más los salarios y los ingresos de los hogares.

Esta es una «traducción libre» de indicadores clave recogidos en el documento y que resumen la situación de Venezuela hoy:

Con el desplome de los precios del petróleo desde mediados de 2014, “la situación del país entró en una fase de auténtica emergencia económica”, señalan los expertos.

Los ingresos petroleros estimados para el 2015 en el mejor de los casos son alrededor de la mitad de los del 2014, mientras las reservas internacionales en efectivo están bajas y se ha acumulado fuertemente la deuda pública y otras obligaciones comerciales.

Los economistas alertan que el nuevo régimen cambiario -que Maduro dijo que anunciarán sus ministros- sigue manteniendo tres tasas oficiales, lo cual “es propenso a la ineficaz asignación de divisas, con elevada corrupción que aprovecha los diferenciales cambiarios”.

1- La tasa oficial a 6,30 Bs/$ para bienes básicos, alimentos y salud, mantendrá el subsidio cambiario; se unificarán las tasas de Sicad 1 y 2, actualmente en Bs 11 y Bs 50, respectivamente y habrá una tercera tasa de cambio, que operará a través de operadores de bolsa pública y privada.

En todo caso se espera para las próximas horas una devaluación de esa tasa oficial vía Sicad, que será “mucho más alta” y encarecerá la enorme cantidad de importaciones que no tendrán ni la tasa preferencial, ni la de Sicad.

Mucha gente seguirá haciendo negocios con el llamado “arbitraje cambiario”, es decir la diferencia entre las tasas oficiales. La reventa de productos importados por ejemplo a 6,30 o de la nueva Sicad para colocarlos a las tasas superiores seguirá siendo una realidad.

2- La fuerte caída de los ingresos petroleros en 2015 a la mitad de los recibidos en 2014, coincide con pesadas obligaciones de financieras y petroleras (enormes pagos de compromisos de deuda externa e interna). Pero “la disponibilidad de divisas para proveerlas bajo este régimen cambiario son muy limitadas”.

3- El aumento del 15% en el salario mínimo a partir del 1 de febrero no alcanza. Además ocurre en medio de más alzas de los precios, que llevarán la tasa de inflación “por encima del 100% anual”.

“Los anuncios de Maduro están lejos de constituir un verdadero plan coherente y creíble para estabilizar la economía venezolana y sentar las bases para su recuperación”, afirman los economistas.

“En 2014 la inflación fue superior a 65%, la más alta del mundo; el desabastecimiento crónico a nivel nacional y la escasez de bienes e insumos de toda clase, junto a una contracción de la economía y pérdida de empleos, son parte de las graves consecuencias que enfrentan los venezolanos desde el año pasado”.

El control de cambios tal como fue manejado, en un sistema que alimenta la corrupción y favorece a las élites del gobierno ha mantenido un bolívar sobrevaluado (es decir con un valor oficial muy por encima de lo que le correspondería si se considera el impacto de la inflación).

Esa sobrevaluación se usó “para aumentar el impacto de la red de beneficios sociales” (vender en los mercales productos importados baratos, por ejemplo). Pero junto a los controles de precio y cambio “se causaron grandes desequilibrios económicos”.

Ese descuadre ha llevado a un acelerado endeudamiento público, el reemplazo gradual de la producción nacional de alimentos y toda clase de bienes de consumo, insumos y bienes de capital, por importaciones, más baratas a la tasa de cambio sobrevaluada.

“En conjunto, el objetivo combinado de corto plazo, social, electoral y político, privó sobre todos los previsibles costos económicos para la nación, los cuales al manifestarse más abiertamente a partir de 2012, revelaron el impacto social adverso de la inflación, el desabastecimiento y caída de la actividad económica”, señalan los economistas.

4- Otra fuente de desequilibrios que provoca más inflación y la disparada del dólar es lo que los economistas llaman “La expansión fiscal” por dentro y por fuera del presupuesto nacional.

Eso significa que el Gobierno gasta muchísimo más de lo que percibe y cada vez va creciendo el agujero de sus cuentas rojas. El déficit del llamado “sector público restringido” que incluye al Gobierno central y a las empresas públicas, como Pdvsa, Corpoelec, las de la CVG y otros entes públicos se ha elevado como porcentaje del Producto Interno Bruto, es decir, en proporción a toda la cantidad de riqueza en forma de bienes y servicios que produce la economía venezolana.

5- En 2012 ese déficit se elevó a 15,6% del PIB en 2012, a 16,3% en 2013 y se estima en 19% en 2014. Significa que el sector público debe 19 de cada 100 dólares que produjo la economía el año pasado.

“Estas son cifras extraordinariamente altas para cualquier economía y han sido cubiertas en gran medida con el financiamiento monetario provisto por un debilitado Banco Central de Venezuela, con su Directorio recibiendo instrucciones directas del Gobierno”.

En Pdvsa los problemas derivados de la sistemática extracción de sus propios recursos financieros por parte del Gobierno, más allá de los impuestos y regalía que señala la ley, además de endeudamiento para fines distintos a sus actividades, y los compromisos asumidos con China y Petrocaribe/Cuba, la han colocado en una situación de minusvalía financiera operacional.

La producción de petróleo liviano y mediano (de mayor valor comercial) ha venido cayendo desde el primer trimestre 2011 hasta el tercer trimestre 2014 en 235.000 barriles por día, lo cual equivale a 10,5% de las exportaciones del 2014.

Esta caída ha sido compensada en parte con el aumento de 140.000 barriles por día en la producción de crudos extra-pesados en las empresas mixtas, asociada al esfuerzo de las compañías extranjeras, donde los ingresos petroleros son compartidos.

Mientras tanto, han venido en aumento las importaciones de crudo y productos como diluyentes y naftas para atender el mercado interno y compensar la menor producción de las refinerías nacionales.

“La pesada factura de importación ha fluctuado en 2012-14, entre $7.000 y $8.400 millones al año, substancialmente mayor a lo que se paga para atender la deuda externa de Pdvsa en 2014, cuyo servicio se llevó $5.389 millones”, argumentan.

La exportación de crudo y productos en 2013 cayó 5,5% hasta 2,265 millones de barriles por día y en un estimado de otros 3,2% a en 2014 hasta 2,190 millones de b/d.

La producción petrolera estimada para 2014, en 2,740 millones de bpd “ hace evidente el fracaso del Plan Siembra Petrolera anunciado en 2006, el cual tuvo una meta de producción de 5.800.000 b/d para 2012”.

6.- Mientras el endeudamiento público creció en forma acelerada desde 2005, a pesar del alza sostenida del precio del petróleo desde 2003. El Gobierno de Hugo Chávez y ahora de Nicolás Maduro usó todos los posibles medios de contraer deuda por 10 años.

Así, el total de la deuda interna y externa en dólares, estimada en unos $150.000 millones a finales de 2014. De ese total, sólo un 25% se destinó a proyectos de inversión; el resto fue usada en restructuración financiera, servicio de deuda y gestión fiscal, es decir para pagar más deuda vieja y para completar los gastos corrientes del Fisco.

Las obligaciones a pagar en títulos (como bonos), convenios con China y deuda pendientes por pagar por nacionalizaciones de empresas se estiman en $147.000 millones. La deuda pública interna en bolívares a tasa de cambio oficial equivale a $78.638 millones y el financiamiento monetario del Banco Central de Venezuela (BCV) a Pdvsa y otros entes públicos llegó en diciembre 2014 al equivalente a $107.290 millones.

“La devaluación del bolívar que se anticipa, sin duda diluirá en términos de divisas (hará más barata la deuda interna en moneda local) las obligaciones en bolívares del Gobierno y Pdvsa, pero también lo hará con las obligaciones laborales pendientes y reducirá el poder de compra de sueldos y salarios”.

Estas cifras de la deuda pública no incluyen la deuda comercial, en divisas y bolívares, del Gobierno Central y Pdvsa con contratistas y proveedores, ni las obligaciones de suministro de divisas (Cencoex/Cadivi) con el sector privado venezolano y empresas extranjeras residentes en el país, que a su vez tiene deudas contraídas con sus casas matrices o proveedores internacionales, estimadas en $21.200 millones (deuda comercial por importaciones, servicios, dividendos aprobados y dividendos retenidos a socios de empresas petroleras mixtas).

7.- La deuda de Pdvsa con sus contratistas y proveedores era de $21.404 millones a finales del 2013; además de deudas indirectas a través de las empresas mixtas, estimadas en $12.000 millones, con sus socios (dividendos retenidos) y contratistas.

“Estimamos que la deuda comercial, servicios y con contratistas/ proveedores del sector petrolero, consolidada en divisas, es superior a los $40.000 millones”. Se requiere transparencia de parte del Gobierno, para informar al país sobre los actualizados de estas obligaciones por pagar, en divisas y en bolívares.

“Dada la situación de desabastecimiento general y escasez de bienes de consumo e insumos agrícolas e industriales, este componente no titularizado de la deuda pública nacional es tan importante como la deuda pública financiera registrada”.

8.- La política monetaria del Banco Central de Venezuela (BCV) fue desviada del objetivo constitucional de la estabilidad de precios y manejo responsable de las reservas internacionales.

El BCV ha transferido $62.250 millones (hasta septiembre 2014) de las reservas internacionales al Fonden desde la inconstitucional reforma de su ley de julio 2005. Ese Fondo tiene ahora sólo unos tres millones de dólares, según informes del Banco Central.

El BCV también ha adquirido pagarés de Pdvsa desde 2010, para ayudar a financiar las actividades de la petrolera, por el equivalente a $107.290 millones al cierre de diciembre de 2014.

“El control gubernamental del BCV, obviando las razones de su autonomía establecida en la Constitución, es el origen de la falta de reservas internacionales ahora en 2015 y del acelerado crecimiento de la liquidez monetaria (dinero circulante) en manos del público, bolívares sin respaldo. Esta situación en el ente monetario es una de las causas directas de la rápida depreciación del bolívar en el llamado mercado cambiario paralelo y de la creciente tasa de inflación, para llegar a ser desde 2014, la tasa más alta del mundo.

En este 2015 no se prevé que haya suficientes divisas aportadas por el petróleo para pagar por las importaciones públicas y privadas, después de pagar las pesadas obligaciones financieras; “por lo tanto se trata de una muy severa crisis de balanza de pagos, sin precedentes en la historia de Venezuela, que exige un cambio coherente de política económica”.

Ese diferencia negativa entre la cantidad de divisas que entrarán al país y las que saldrán por importaciones y pagos de compromisos obligatorios representa un déficit de balanza de pagos de más de $35.000 millones, calculan los expertos.