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&quot;La gente está pendiente de la Constituyente y no de la crisis de salud&quot;

Raziel Jaure. Samuel Becerra. Dilfred Jiménez. La jefe del servicio de Nefrología del hospital José Manuel de los Ríos escribió en una pancarta los nombres de los tres niños que fallecieron en su unidad, en menos de un mes, infectados por una bacteria. Este jueves, médicos y pacientes del centro de hospitalario protestaron por la escasez de insumos y medicamentos que afecta, especialmente, a los pacientes de la unidad de diálisis y de Hematología. 

&quot;La gente está pendiente de la Constituyente y no de la crisis de salud&quot;

«Se mueren nuestros niños y nadie hace nada», gritaban al unísono los médicos, residentes, estudiantes y pacientes en una protesta frente al hospital J.M de los Ríos, en el centro de Caracas, por la grave crisis que atraviesa la institución. Alrededor de 60 personas trancaron el tráfico en la avenida Vollmer para pedir un canal humanitario, insumos y medicinas.
«Estoy asustada y tengo mucho miedo porque ya han muerto tres niños. Nos preguntamos unos a otros quién será el próximo. ¿Ahora quién viene», expresa la madre de Daikeiner Dacosta, paciente renal crónico desde hace 7 años, en una protesta frente al Hospital de Niños por la grave crisis que atraviesa el centro de salud.
El servicio de Nefrología es uno de los más afectados. Dacosta tiene ocho días hospitalizado por falta de antibióticos, tras resultar contaminado con una bacteria cuando le practicaban la hemodiálisis.
Su madre está en busca de vancomicina, medicamento que no hay en el hospital y no encuentra en las farmacias. «Estamos de antibiótico en antibiótico. Les han cambiado tanto los medicamentos que alargaron nuestro tiempo de estadía aquí y la bacteria cada vez se hace más resistente», contó Astrid Dacosta a El Estímulo.
«Pensamos que la hemodiálisis iba a ser rápida y que se iba a acabar esta pesadilla. Pero resulta que no hay trasplante, tampoco hay insumos, tenemos que comprar hasta una inyectadora. No hay para hacer nada y los que están sufriendo son nuestros niños», afirmó
 
Belén Arteaga, jefa del servicio de Nefrología, explicó que el fin de semana fue notificada por parte de Fundavene y Dialisys Health, sobre la suspensión de los programas de trasplantes y sobre la falta de materiales para realizar diálisis peritoneal para pacientes reales, a partir de este 1 de junio.
«¿Qué va a pasar con nuestros pacientes ¿Qué es lo que le vamos a ofrecer al enfermo renal? Un buen morir. Simplemente acompañarlo y estar porque no tenemos más opciones que darle«, dijo la doctora.
Neiruska Faneirta tenía meses esperando para que su nieta de 6 años, quien estaba anotada en la lista de espera, recibiera una trasplante. No va recibir la buena noticia pronto. «Estoy protestando porque nos dijeron que ya no va a haber más trasplante, no hay medicamentos y los niños se están muriendo. ¿Debemos prepararnos para enterrar a nuestros hijos? No es justo», soltó con lágrimas en los ojos.
La mujer considera que la prioridad de los venezolanos debería ser la salud. «Veo que todo se volvió política, la gente lo que está es pendiente de una Constituyente, de tirar piedras, de partir vidrios, zumbar bombas y nadie toma en cuenta esta situación. Creo que la salud es más importante que estar peleando por política», aseguró Faneirta.
También Nacarid Gómez tiene dos meses luchando, junto a su hijo, con una bacteria. La falta de medicamentos ha hecho que Andrés, de 14 años, reciba antibióticos vencidos. «Cada vez lo veo más decaído y estoy preocupada porque mi hijo es mi vida, lo más preciado que yo tengo. ¿Qué piensa hacer el presidente con la salud de los niños? ¿Jugar con nosotros?», declaró.
La doctora Arteaga explicó los tres tanques de agua que estaban infectados y produjeron el brote fueron lavados durante el fin de semana por trabajadores del Ministerio de Salud, pero todavía no poseen el muestreo bacteriológico para conocer el estado de la desinfección. «Al menos es algo, que dentro de todas estas cosas, nos alegra. No soluciona el problema de forma definitiva pero ayuda», afirmó Arteaga.
Quimioterapia a medias
 
Por su parte, Susana Pachano, jefa encargada del servicio de Hematología del J. M. de los Ríos, aseguró que el principal problema que la dotación irregular de los medicamentos de quimioterapia que comprometen el ciclo de tratamientos.
«Los medicamentos, que normalmente eran distribuidos por el Seguro Social y el ministerio, están llegando de forma irregular. Muchos papás han podido solventar por medio de fundaciones, organizaciones o entes particulares«, pero a muchos se les ha complicado la adquisición por los elevados precios, indicó la hematóloga.
Los fármacos mercaptoputina, dexametasona, doxorrubicina, asparaginaza y prednisona son algunos de los que están en falla en Hematología.
A pesar de las dificultades, hasta los momentos en el centro de salud han podido cumplir con los esquemas de quimioterapias, por medio de entes privados o donativos. Sin embargo, señala que «cada día es más difícil». «Es realmente agotador porque es sentarse todos los días a ver cómo resolvemos ese mismo día y esto tiende a empeorar», dijo Pachano.
Explicó que las consecuencias de la interrupción de los protocolos se ven a largo plazo. «Los efectos no los vas a ver al momento, sino después, en pacientes que recaen con más frecuencia o pacientes que no responden adecuadamente. Las posibilidades de curación pasan de 70% u 80% a tan solo 10%. Hay que evitar las recaídas porque es condenarlos».
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