La homosexualidad cinematográfica tiene un rol estelar

En este Mes del Orgullo Gay, es propicia una revisión en torno a un tema que ha sido planteado recurrentemente en la gran pantalla y del cual han surgido algunos títulos que son clásicos del séptimo arte.

La homosexualidad cinematográfica tiene un rol estelar

Uno de los temas más recurrentes en historias para la gran pantalla, abordado desde múltiples ángulos y géneros cinematográficos, ha sido la homosexualidad. En este mes del orgullo gay haremos un repaso somero de algunos de sus ejemplos más destacados, entendiendo que se trata de una apretada selección en torno al universo LGBTI, reflejado de muy diversas maneras, dependiendo de la época, el país o la mirada personal del director y en clave de drama, comedia, cine experimental, de terror, histórico, policíaco o de denuncia social.

Diferente de los demás es considerada la primera película sobre la homosexualidad. En este filme de 1919, el director germano Richard Oswald aboga por la abolición del párrafo 175 del Código Penal alemán (suprimido apenas en 1994), que tipificaba como delito el hecho de ser gay. El estreno en un cine de Berlín terminó en tumulto, debido a la férrea censura imperante en torno al tema de la homosexualidad en el celuloide, que a partir de entonces fue evolucionando cada vez más elocuentemente con los años, hasta llegar a la sexta década del siglo XX, cuando comenzaron a surgir títulos que hoy se consideran entre los más representativos, tanto en Hollywood como en el resto de la cinematografía mundial.

Pioneras de gran calado

El británico Basil Dearden dirigió, en 1961, Víctima, con Dirk Bogarde en el rol de un hombre que, a pesar de amar a su esposa, sentía una pasión incontrolable por un joven, trama muy similar a la de Reflejos en un ojo dorado (1967), de John Huston. Basada en la novela homónima de la estadounidense Carson McCullers, fue protagonizada por Elizabeth Taylor y Marlon Brando, este último en el papel de un oficial homosexual de la armada.

De 1961 es también La mentira infame, de William Wyler. La trama gira en torno a dos maestras de una escuela para niñas, encarnadas por Shirley MacLaine y Audrey Hepburn. Estas son acusadas por una alumna maliciosa y vengativa, al enterarse de que una ella era lesbiana. La acusación tiene repercusiones inmediatas, devastadoras y trágicas.

Títulos emblemáticos

En l968 surge Teorema, del italiano Pier Paolo Pasolini, cuyo universo  llevó a la homosexualidad a la categoría de lucha política. El realizador concibió su historia como la de “un dios que llega a una familia burguesa; bello, joven, fascinante, ángel y/o demonio, que ama a todos, desde el padre hasta la criada”. Terence Stamp, el actor que lo encarnó, 25 años después interpretaría magistralmente a un travesti en Las aventuras de Priscilla, reina del desierto, de Stephen Elliot, rol que le valió una nominación al Óscar.

 

En 1969 vio la luz El conformista, de Bernardo Bertolucci. Una excelente película en la que se cruzan dos de los temas centrales del director: política y sexo. Es una mirada introspectiva a la tragedia de un hombre (Jean Louis Tritignant) que reniega de su homosexualidad, se casa con una dulce mujer y se afilia al partido fascista. Los paralelismos entre la decadencia del fascismo y la del personaje central quedan expuestos con claridad.

Imposible eludir a uno de los largometrajes más exquisitos realizado bajo la dirección de un cineasta gay. Basado en Muerte en Venecia, la novela de Thomas Mann, Luchino Visconti filma en 1971 su adaptación para la gran pantalla de este texto, que recrea la pasión de un compositor, Gustav von Aschenbach (Dirk Bogarde), por un adolescente de catorce años llamado Tadzio.

Muerte en Venecia

Uno de los filmes gays más celebrados es Querelle (1982), obra póstuma de Rainer Werner Fassbinder, cineasta alemán provocador por excelencia. Se basó en la novela Querelle de Brest, de Jean Genet, autor más que significativo dentro de la literatura y el teatro de tinte homosexual.

Paralelamente, películas como Tacones lejanos, de Pedro Almodóvar; Orlando, de Sally Potter; M. Butterfly, de David Cronenberg; Adiós a mi concubina, de Chen Kaige; El juego de las lágrimas, de Neil Jordan y Ed Wood, de Tim Burton, reflexionan, no ya sobre la homosexualidad masculina, sino sobre el lado femenino de la masculinidad.

De diversos géneros

En los años setenta y ochenta se produjo una explosión de películas en las que la homosexualidad es el tema central y determinante: La jaula de las locas (1978), de Edouard Molinaro;  El ansia (1983), de Tony Scott; Trilogía de Nueva York (1988), de Paul Bogart, y El beso de la mujer araña (1985), de Héctor Babenco son algunos de sus títulos imprescindibles, al igual que el policial de William Friedkin, Cruising (1980), en el que el policía interpretado por Al Pacino comienza su particular búsqueda a la caza de un asesino de homosexuales. Finalmente, descubrirá no solo al criminal, sino también su propia sexualidad.

La jaula de las locas

Con su papel de Johnny en la película del director Stephen Frears Mi maravillosa lavandería (1985), Daniel Day-Lewis logró su primer gran éxito como actor. La historia es la de un pakistaní (Gordon Warnecke), que por casualidad asume el manejo de una lavandería en Londres. Mientras trabaja con su empleado (Day-Lewis), los dos hombres se acercan, pero su amor se enfrenta a una gran desconfianza en su entorno.

También del Reino Unido es Maurice (1987). James Ivory filmó esta historia de un amor infeliz en la Gran Bretaña de la década de 1910. Maurice (James Wilby) y Clive (Hugh Grant) asisten a la misma universidad. Se enamoran, pero el compromiso abierto de ser gay significa ser excluido de la sociedad. Es por eso que Clive se casa con una mujer, mientras Maurice se enamora de otro hombre.

Y aparece el sida…

En los ochenta aparece un nuevo factor en la temática gay: el sida. A partir de la aparición de esta enfermedad, el cine se hizo eco de ella, muy especialmente en Hollywood. De esa época es Juntos para siempre (1989), de Norman René. Cuenta la historia de varios amigos que pasaron de vivir años muy felices, relajados y entretenidos, a verse envueltos en la peor de las tragedias: la de una enfermedad desconocida que mataba a las personas de forma cruel, despiadada y rápida.

También resaltan Los amigos de Peter (1992), del británico Kenneth Branagh; y Philadelphia (1993), del estadounidense Jonathan Demme, que abordan el sida. La primera como una forma de celebrar la vida cuando se está al final de ella; y la otra, de la manera como una sociedad ignorante le declara la guerra al personaje que contrae la enfermedad, interpretado por Tom Hanks, quien obtuvo el primero de sus dos Óscares por esta cinta.

Tom hanks obtuvo el Oscar por "Philadefia" en 1991

Miradas de un nuevo siglo

Comenzando el siglo XXI irrumpe Brokeback Mountain (2005), que le valió el Óscar como director a Ang Lee. También se alzó con las estatuillas correspondientes a guion adaptado y banda sonora. A través de esta muy particular película de vaqueros, el realizador chino creó un melodrama que aborda el amor de dos hombres en un entorno prohibido. Los dos vaqueros, Jack (Jake Gyllenhaal) y Ennis (Heath Ledger) comen y beben juntos, pero no pueden ser una pareja, a pesar de que entre ambos surge un sentimiento especial que deriva en una relación íntima. Pero la situación es un tabú en su círculo de vaqueros. Por eso se casan con dos mujeres, lo cual les complica aún más las cosas.

En Carol (2015), Kate Blanchett y Rooney Mara interpretan a dos mujeres que se enamoran en el Nueva York de principios de la década de 1950, pero necesitan mantener su relación en secreto. La revolución sexual, la emancipación y el movimiento gay aún están muy lejos. Todd Haynes filmó su versión de la novela de Patricia Highsmith, escritora que publicó su trabajo en 1952 bajo seudónimo, debido, precisamente, al delicado tema.

Carol (2015)

Moonlight fue la gran sorpresa en la ceremonia de los premios de la Academia en 2017, en la que La La Land era la gran favorita. El filme de Barry Jenkins le arrebató el Óscar de la mejor película a esta última. También consiguió los correspondientes a guion adaptado y actor de reparto (Mahershala Ali). La historia de este laureado filme es la de un joven de familia humilde que tiene problemas para aceptar su homosexualidad. Vive en Miami, en la época en que los cárteles de la droga libran en la ciudad una auténtica guerra. Mientras el muchacho madura en un ambiente hostil, experimenta la alegría, la ira, el placer de la belleza, el éxtasis y el dolor. Todo lo conocerá y de todo aprenderá.

Escondiéndose en un edificio abandonado lo encuentra Juan (Mahershala Ali), un traficante de crack que se lo lleva a su casa y se convierte en la figura paterna que le falta. Pero no lo educará en las leyes de la calle -y aquí es donde Moonlight rompe con los primeros prejuicios-, sino que le enseñará a aceptar su identidad; todo ello con ayuda de su novia, Teresa (Janelle Monáe), que será la madre dulce que no tiene.

El italiano Luca Guadagnino alcanzó notoriedad mundial como director de Llámame por tu nombre (2017). Este filme narra la relación de un adolescente de 17 años llamado Elio, que veranea con su familia en el norte de Italia, y Oliver, el universitario que ha sido invitado por el padre de Elio a pasar el verano en su villa para terminar su doctorado en cultura grecorromana. Está basada en una novela de André Aciman, publicada en 2007, y entró en todas las listas de las mejores películas de 2017. Tanto, que ya preparan una secuela. Estuvo candidateada a los Óscares en los rubros de mejor película, actor (Timothée Chalamet), guion (James Ivory) y canción (The Mistery of Love, de Sufjan Stevens). Se ha convertido en un filme de culto para la comunidad LGBTI.

Esta es solo una apretada pero significativa lista de películas del universo gay. Cada una en su género, plantean inequívocamente que la esencia del amor es independiente de la preferencia sexual.