La octava isla de las Canarias se llama Venezuela

Cuando hablamos con un inmigrante y quiere rememorar las penurias acaecidas, nunca se sabe lo que verdaderamente siente en su fuero interno de cómo fue el viaje, la incertidumbre y los miedos a vencer. Lo que siempre manifiesta son las ansias de dejar atrás el hambre y la miseria para alcanzar un mejor destino en libertad.

La octava isla de las Canarias se llama Venezuela

Telémaco, La Elvira, Saturnino, La Carlota, El Nuevo Teide, Express, son nombres de barcos o veleros que para la mayoría de los venezolanos no tienen ningún significado pero, con seguridad, algunos o muchos de sus antepasados cruzaron el Océano Atlántico procedentes de las islas Canarias a bordo de ellos, con más ilusión que miedo, con más esperanza que temor y con más ansias de libertad que angustia ante lo desconocido.

Son proverbiales los avatares que pasaron los viajeros de esas embarcaciones en su recorrido desde el archipiélago de las Canarias para alcanzar la “Tierra Prometida” de América en la mitad del siglo XX, época de la última de sus grandes migraciones de Europa al Nuevo Continente, cuando miles de canarios debieron vender sus posesiones y quedar endeudados con altas hipotecas para poder pagar hasta 6 mil pesetas a mafias y usureros que organizaban esas travesías peligrosas, en barcos pesqueros vetustos e inseguros.

Los canarios debían huir de las persecuciones políticas de la feroz dictadura de Francisco Franco. La pobreza y el hambre campeaban en todas las islas debido a las dos guerras mundiales y la cruenta Guerra Civil Española.

América se escuchaba en boca de los isleños como tierra de esperanza, “cruzar el charco” era la consigna, muchas islas quedaron deshabitadas y el nombre de Venezuela era lo que más sonaba a libertad y riqueza. Y era totalmente cierto.

Gusanos, podredumbre y agua salada

Entre los años 1948 y 1950 salieron más de 65 barcos de las islas Canarias, todos con rumbo a Latinoamérica, pero siempre Venezuela fue la primera opción de todas las que ellos habían escuchado o tenido conocimiento de terceros.

Archipiélago de las islas Canarias

Archipiélago de las islas Canarias

Los temporales en altamar hicieron las travesías más peligrosas, aunada a las deficientes estructuras de las embarcaciones, como “La Elvira” que tenía 90 años navegando como barco pesquero en las adyacencias del archipiélago, pero no como para emprender una travesía en el bravío Atlántico y, menos, cargado de pasajeros.

Una cruenta descripción de esos itinerarios los refiere el catedrático Manuel Hernández González, profesor titular de Historia de América en la Universidad de La Laguna, Tenerife cuando señala:

“Eran barcos de pesca que no estaban preparados para esos largos viajes, pero usaban la ventaja de los vientos alisios. Se quedaban sin gasolina, la tripulación no solía tener experiencia de navegación. Por todo ello, a veces, en vez de llegar a Venezuela, terminaban en Martinica o en la isla de Trinidad o en Brasil. A algunos los vientos los llevaron a Senegal”.

El Telémaco, impactante experiencia

Al imaginarse las escenas, las narraciones se tornan impactantes. Se lee que los barcos iban sobrecargados, los viajeros hacinados y el hambre “pegaba duro” como en el caso del “Telémaco” que salió de La Gomera en agosto de 1950 con 171 personas a bordo.

Canarias

Viajeros en el Telémaco en su travesía de La Gomera a Venezuela. Cortesía Parlamento de Canarias

A mitad de la travesía, los fuertes temporales sacudieron fuertemente al “Telémaco” y arrojaron al mar parte de las reservas alimenticias que se encontraban a bordo.

Algunos llegaron a comer gofio con gusanos mezclado con agua salada y patatas podridas. Las enfermedades, vómitos, diarreas y fiebre no se hicieron esperar entre los sufridos y desesperanzados viajeros y tripulación.

Uno de los sobrevivientes relató que cuando pensaban que morirían de hambre, sed o enfermedades, el “Telémaco” se cruzó con el buque petrolero Campante, de bandera española, cuya tripulación les informó por altavoces que la tierra más próxima era Barbados, pero que también podían navegar hasta Martinica, y les pidió que no se acercaran al petrolero, porque temían el contagio de enfermedades.

El “Telémaco” llegó a Martinica con su carga de seres humanos en estado de agotamiento, hambrientos y enfermos. La generosidad de los martiniqueños no se hizo esperar. Los recibieron y atendieron antes de emprender rumbo a su destino: Venezuela, la Tierra Prometida.

Son cientos de historias sobrecogedoras que pasaron y sufrieron nuestros hermanos canarios para alcanzar libertad, seguridad y paz.

Sería muy largo reseñarlas y no es el espíritu de esta crónica, sino dar a conocer su inserción en la sociedad venezolana y el carácter emprendedor del pueblo canario, que gracias a su laboriosidad y fuerza de trabajo han hecho de la agricultura, entre otras ramas de la economía, un pivote importante en el desarrollo del país.

Relación de muchos siglos

La presencia canaria en Venezuela es la mayor del mundo entero, y data desde hace muchos siglos, se remonta a la época colonial, cuando comenzaron a llegar los súbditos españoles a territorio venezolano.

Las islas Canarias estaban recién colonizadas y desde un principio comenzó una estrecha vinculación con los territorios de América, siempre Venezuela como destino principal.

Fue tal el flujo migratorio de los isleños, como se les llama también a los pobladores de las Canarias, que se trasladaron familias y pueblos enteros, lo que llegó a ocupar un gran número de habitantes en la conformación social y étnica de la Provincia de Venezuela.

Inmigración controlada

El gobierno del general Eleazar López Contreras les dio la bienvenida, pero antes de su llegada a tierra firme fueron retenidos en La Orchila donde pasaron la cuarentena, para luego darles entrada legalmente.

Durante el breve gobierno de Rómulo Gallegos los inmigrantes españoles también fueron bien recibidos porque se les consideraba antifascistas y se sabía que sufrían la dictadura franquista y la pobreza que llegó tras la Guerra Civil.

Luego de estas vicisitudes, el gobierno del general Marcos Pérez Jiménez abrió la inmigración legal y controlada fomentada para la construcción del país, basada en el programa de gobierno llamado el Nuevo Ideal Nacional.

Esta oleda de inmigración se realizó en dos vertientes: la llegada al país controlada por el Estado, de larga data en la historia contemporánea, cuyo objetivo primordial era aportar brazos y técnica nueva para las diversas actividades de la economía nacional.

La otra manera de ingresar era por inmigración espontánea, supervisada a través de los reglamentos venezolanos de extranjería que permitían la llegada de personas con sus familias en calidad de transeúntes y luego adquirían la residencia después de uno o más años de permanencia en el país.

Cada día era mayor el número de extranjeros que llegaba a Venezuela en busca de oportunidades de trabajo, generalmente llamados y atraídos por parientes y compatriotas que ya estaban arraigados en suelo venezolano.

Comienza una nueva etapa de llegada de miles de inmigrantes, entre ellos cientos de canarios, no solo para ejercer labores del campo, sino que arribaron profesionales de las más diversas áreas que se integraron en la sociedad y quienes con su trabajo y conocimientos técnicos fueron pieza fundamental en la formación de la Patria.

Escuchemos el pasodoble Islas Canarias interpretado por la agrupación de música popular canaria Los Sabandeños

Fundadores y emprendedores de pueblos

Muchos no conocen que una gran cantidad de poblaciones y ciudades del interior del país fueron en principio asentamientos de laboriosos inmigrantes canarios, colonos llegados de las siete islas: La Palma, Tenerife, La Gomera, El Hierro, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote, todos con ganas de trabajar, principalmente la tierra y la ganadería, que en ese rubro son expertos ya que eras sus oficios antes de abandonar el archipiélago.

Volcán El Teide en Canarias

Como todo flujo migratorio, de esa gran colonia de isleños la mayoría se quedó en Venezuela y la hizo su segunda patria y en muchos casos la única, porque nunca más volvieron a las islas, solo de visita.

Otra vista del volcán El Teide

Algunos regresaron a Canarias debido a la actual situación deficitaria del país y dada las buenas condiciones económicas que han logrado alcanzar las Canarias, especialmente en el desarrollo del turismo y por consiguiente de la construcción, aunado a la estabilidad política.

La agricultura y la ganadería les llevaron a consolidar ciudades y pueblos como Los Teques, Macarao, San Antonio de los Altos y Galipán.

Muchos se quedaron en Caracas pero otros incursionaron en el estado Yaracuy. En los llanos prefirieron ciudades como San Carlos y Calabozo. En el actual estado Aragua se asentaron en La Victoria y Maracay, San Sebastián de Los Reyes y Villa de Cura. En el actual Guárico se afincaron en San Juan de Los Morros.

Hacia la costa central colonizaron Curiepe y Panaquire, además de El Guapo, Barlovento y Rio Chico donde las plantaciones de cacao y caña son la economía agrícola de la zona.

Nueva vida social

El hombre, gregario por excelencia, una vez que se establece y tiene cubiertas sus necesidades básicas, nace el deseo de mantener un contacto más estrecho con sus paisanos para intercambiar opiniones y experiencias, mantener viva las creencias religiosas y cultura de los guanches y recordar, con la distancia que marca el tiempo, los avatares de aquellas travesías en el Telémaco o La Elvira, que quedaron impresas en la memoria.

De esta manera se van creando las asociaciones o clubes sociales y es en el año 1927 que se funda el primero de todos en Caracas, el Club Social Gomera por iniciativa del comerciante Angulo Marcos Febles.

En 1942 nació el Centro Canario, gracias al empresario Joaquín González Estarriol. Sucesivamente van apareciendo otras asociaciones donde socializan los canarios de cada población, como es el caso de Cagua en 1951 y en Punto Fijo en 1953.

Posteriormente se fundaron la Asociación Canaria de Venezuela en Maracay y la Unión Canaria en Palo Negro.

El 23 de julio de 1970, el antiguo Club Paraíso, uno de los más emblemáticos clubes de Caracas y lugar de esparcimiento de la alta sociedad caraqueña, fue adquirido por un importante grupo de empresarios canarios para hacer de esta hermosa casona la sede del Hogar Canario Venezolano.

Hogar Canario Venezolano en El Paraíso

Esta venta a la comunidad canaria significa que la estructura y todas sus instalaciones están en buenas manos. Los canarios, pueblo honrado y trabajador han sabido conservarla y respetar la edificación con muy leves cambios para su mejor confort y funcionamiento.

Sirva esta crónica para agradecerles a los hermanos canarios el respeto por ese patrimonio arquitectónico de la ciudad y bien inmaterial por estar grabado en la memoria de varias generaciones de venezolanos que disfrutamos parte de nuestras vidas en sus instalaciones.

Otras sedes regionales del Hogar Canario Venezolano se abrieron en San Juan de los Morros, Cagua, Macuto, así como el Club Archipiélago de Caracas, Coro, Valle de Pascua y San Carlos.

El 19 de abril de 1975 se fundó el Club Canario Barquisimeto, debido al numeroso grupo de canarios radicados en el estado Lara.

La apertura de estos clubes ha permitido también la incorporación de venezolanos con el consiguiente intercambio cultural y gastronómico entre ambos grupos, así como el disfrute de actividades deportivas, fiestas y celebraciones religiosas.

Empresas y desarrollo

Atrás quedaron los años de penurias y necesidades básicas insatisfechas, esto se logró gracias a dos factores fundamentales: El amor al trabajo, la humildad, la constancia y honestidad impresas en el espíritu de los canarios por lo que se han ganado el epíteto de “buena gente”, trabajadora, amable y servicial.

Por otra parte, amalgamarse a su nuevo destino se pudo lograr porque la sociedad venezolana abrió sus puertas a esa gran inmigración con ansias de superarse, en la época que el país necesitaba mano de obra eficiente y calificada.

El ahorro, la perseverancia y las ganas de triunfar hicieron posible que muchos canarios se convirtieran en grandes empresarios, prestos a ayudar a sus paisanos, generar fuentes de empleos y así contribuir con el país que los recibió.

En este sentido encontramos que la primera y más importante empresa de producción agrícola del país, Agroisleña fue fundada en 1958 por el gomero Enrique Fraga Alfonso en Palo Negro, estado Aragua. Se mantuvo como empresa líder en productos agrícolas en Venezuela durante 52 años.

Agroisleña contaba con 60 sucursales en todo el territorio venezolano antes de su injustificada expropiación por el gobierno en el año 2010. La nueva administración fue un rotundo fracaso y Agroisleña, que se llamó luego Agropatria, pasó a los anales del olvido.

Café Fama de América fue fundada en 1927 por Bernardo González Palenzuela quien llegó a Venezuela proveniente de Tenerife. Esta empresa fue nacionalizada en el año 2009. Igualmente sucedió con Café Madrid, de propietarios canarios. La calidad y fama ganada quedó en el camino.

Empaques de Fama de América

También de estirpe isleña son la Aerolínea Santa Bárbara, Alimentos La Lucha y el Banco Canarias, entre otras industrias.

Productos de La Lucha, empresa de origen canario

Además de muchas empresas medianas y pequeñas las cuales han ayudado con su valioso aporte al crecimiento económico y construcción de empleo en Venezuela.

Popurrí venezolano interpretado por el grupo musical Raíces Isleñas de Carrizal. Actuación en el programa Tenderete del 16 de octubre de 2009.

Las “patronas” canarias

El símbolo religioso más venerado de las islas Canarias es su patrona, la Virgen de la Candelaria, advocación mariana de la Iglesia Católica que se encuentra entronizada en el camarín de la Basílica de Nuestra Señora de la Candelaria, en el municipio homónimo en Tenerife.

Nuestra Señora de La Candelaria

En el siglo XVIII la actual parroquia La Candelaria de Caracas era una zona fuera de los límites urbanos, bastante alejada del centro capitalino ocupada por terrenos baldíos, pero que con la llegada de los inmigrantes canarios, pronto se convirtió en un área óptima para la labranza, debido a sus habilidades en el cultivo de la tierra.

Se le empezó a llamar el barrio de los isleños y gracias a ellos la parroquia tomó su nombre en honor a la Virgen de La Candelaria, patrona de las islas Canarias.

Iglesia de Nuestra Señora de La Candelaria en Caracas

En Venezuela se celebra con gran pompa esta festividad el 2 de febrero en la población de Quíbor, donde los feligreses, entre descendientes de canarios y venezolanos, llevan en procesión una imagen de la virgen de La Candelaria, traída por inmigrantes isleños hacia el año 1776.

Sin embargo cada una de las islas que conforman el archipiélago canario tiene su virgen “particular” a la cual le rinden culto con imponentes festividades religiosas dado que los isleños son fervientes practicantes de la fe católica.

Logo de la Parroquia Nuestra Señora de La Candelaria

A la par le rinden fervor a la Virgen de la Candelaria, patrona de todas las islas, y en particular de Tenerife, lugar de su aparición a dos pastores de la etnia guanche.

En consecuencia cada isla tiene su advocación mariana: la Virgen de los Reyes es la patrona de la isla de El Hierro. En La Gomera se venera a la Virgen de Guadalupe.

La advocación a la Virgen del Pino en Gran Canaria. Por su parte los de Fuerteventura son seguidores de la Virgen de la Peña. La Virgen de los Dolores se venera en Lanzarote y Nuestra Señora de las Nieves en La Palma.

De origen canario

El Generalísimo Francisco de Miranda, el hombre más universal de toda América era hijo del tinerfeño Sebastián de Miranda y Ravelo, nacido en Puerto de la Cruz, población del Valle de la Orotava.

Generalísimo Francisco de Miranda. de ascendencia canaria

Su madre era Francisca Antonia Rodríguez de Espinoza de Miranda y Ravelo, blanca caraqueña, de origen canario. De allí el nombre completo del Precursor de la Emancipación Americana contra el Imperio español, Sebastián Francisco de Miranda y Rodríguez Espinoza.

El Libertador Simón Bolívar también tenía ascendencia canaria por parte de su madre, Concepción Palacios y Blanco quien provenía de una familia de la Villa y Puerto de Garachico, en la provincia de Santa Cruz de Tenerife.

El Libertador Simón Bolívar, de ascendencia canaria

Otros importantes personajes de nuestra historia son descendientes de canarios como el beato doctor José Gregorio Hernández cuyos tatarabuelos maternos eran oriundos de la isla de El Hierro.

En este sentido, el beato doctor José Gregorio Hernández expresaba que los canarios eran “trabajadores, industriosos, de costumbres puras, cristianos, dignos de toda estimación”.

Los tatarabuelos del Beato Dr. José Gregorio Hernández eran de la isla de El Hierro

También tenían ancestros de las islas los hermanos José Gregorio y José Tadeo Monagas; Don Andrés Bello; José Antonio Páez; la heroína Luisa Cáceres de Arismendi; Simón Rodríguez; el doctor José María Vargas; Ezequiel Zamora; el Ilustre Americano Antonio Guzmán Blanco y el general Carlos Soublette.

Entre las personalidades contemporáneas está el ex presidente de la República, Rómulo Betancourt, hijo de Luis Betancourt, inmigrante procedente de las islas Canarias y de Virginia Bello, nativa de Guatire.

Rómulo Betancourt, hijo de padre canario

Mojo y gofio

La cocina imprime carácter y personalidad a los pueblos. Los isleños están reflejados en su conocido mojo canario y el sempiterno gofio, alimento esencial de la dieta canaria que tiene su origen desde la época de los guanches.

Gofio La Lucha

El gofio es elaborado con harina de trigo, cebada, centeno o maíz, tostados y molidos. Se puede consumir seco o mezclado con azúcar, se amasa con agua y leche. Se agrega a platos como el puchero, los potajes y se hace también un puré semi espeso.

Canarias

Diferentes tipos de gofio canario

Los escaldones se elaboran uniendo gofio con caldo de pescado. Las raleas se hacen con la misma harina de gofio mezclada con caldo de vino.

Un postre muy típico canario es el frangollo, que consiste en harina de gofio sin tostar a base de maíz, miel y leche caliente.

Frangollo elaborado con harina de millo -maíz-

El mojo canario y el mojo picón son salsas infaltables en la mesa canaria, puede ser rojo o verde. Elaborado a base de pimentón, ajo, comino, vinagre y aceite, está presente en muchas preparaciones como las papas arrugadas o el queso asado, pero también acompañan a la variedad de pescados y las carnes a la brasa.

Queso asado con mojo canario

Papas arrugadas con mojo picón

Entre otros platos típicos están los potajes de verduras y sancochos. El muy completo puchero canario equivalente al cocido español y el caldo de millo, elaborado a base de millo (maíz), garbanzos y ajo.

Las carnes más consumidas en las islas son las de conejo, cabra, cochino y pollo.

Con estas proteínas se preparan otros condumios emblemáticos como el conejo al salmorejo, elaborado en una salsa marinada y la ropa vieja, hecho a base de sobras donde se combinan carne deshilachada, verduras y garbanzos.

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A pesar de ser una colonia muy numerosa, la oferta de comida típicamente canaria no ha sido muy abundante en Caracas. El conejo al salmorejo aparece en muchos restaurantes españoles, pero el resto de la culinaria no es tan conocida.

Hubo un restaurante llamado Acapulco, en la avenida Las Ciencias de Los Chaguaramos, donde ofrecían especialidades canarias como la Sama (pescado) con papas arrugadas.

Canarias

Cervecería, heladería, lunch Acapulco

En La Candelaria El Pozo Canario; Las Cuevas del Guanche en Las Mercedes y La Posada de Guanche en la avenida Urdaneta son los restaurantes con nombre que recuerde a las islas, pero generalmente sus menús eran de comida tradicional española del continente.

El Pozo Canario, Foto Eduardo Arévalo Jaimes

Guanches y canarios

Guanche es el término empleado para referirse a los nativos de las islas Canarias cuyo origen se remonta a las tribus bereberes del norte de África, pobladores aborígenes del archipiélago antes de la conquista castellana en 1496.

Existen varias hipótesis para señalar el origen de la palabra guanche. La más aceptada es la expresión que le daban a los nativos, al señalar que viene de la forma sincopada Guanchinerfe, que significa hombre de Chinerfe o Tenerife.

Hotel en Tenerife

El gentilicio canario también se pierde en las nebulosas del tiempo y son muchas las teorías, aunque sí está comprobado que los pobladores de la Gran Canaria tienen su origen genético y cultural en los pobladores del norte de África, por lo que su nombre proviene de la tribu bereber de los canarii.

La palabra se latinizó, derivó en canarios y se extendió para designar a todos los pobladores del archipiélago.

Pero existe una versión más común y popular. Los primeros exploradores que llegaron a las islas encontraron una gran cantidad de perros. En latín la palabra perro es canis, de allí supuestamente se deriva a la palabra canarios y no como se pensaba que venía del pájaro llamado canario.

Son muchas las leyendas e historias, en todo caso los canarios son los mismos guanches a quienes cariñosamente también les decimos isleños.

Parque Nacional de Garajonay en La Gomera

Por nuestras excelentes relaciones de hermandad, de varios siglos con los guanches, y mucho más, Venezuela es conocida como la octava isla del archipiélago.

Alma llanera interpretada por la agrupación de música popular canaria Los Sabandeños.

Agradecimientos

Agradecimiento especial al señor José Ramón Arvelo, vicepresidente del Hogar Canario Venezolano en Caracas, por su gran apoyo y gentil colaboración.

Bibliografía

Figueroa Santana, David. Lic. en Estudios Internacionales, UCV. Venezuela Inmortal. La inmigración canaria a Venezuela, una relación de siglos. 2021

Hernández González, Manuel. Profesor titular de Historia de América en la Universidad de La Laguna, Tenerife. La emigración canaria a América a través de la historia. Cuadernos Americanos, núm. 126 Año 2008

Pastrán, Félix. Presidente de la Comisión de Investigación de la Extensión Pedernales de la Universidad Laica Eloy Alfaro, de Manabí, Ecuador. Desarrollo cultural canario-venezolano desde la expresión humana, religiosa, deportiva, gastronómica y agrícola. Revista Chakiñan de Ciencias Sociales y Humanidades, núm. 7. Universidad Nacional de Chimborazo, Ecuador. 2019

Así progresa un pueblo. Diez años en la vida de Venezuela. La Inmigración. Talleres Gráficos Ilustraciones S.A. Mendoza & Mendoza Editores. Caracas, abril 1956