La Semana Santa de Caracas en estampillas

La filatelia o el arte de coleccionar estampillas se ha convertido en ciencia y auxiliar de la historia. Los temas de los que se ocupa van desde grandes acontecimientos de la humanidad a detalles geográficos que hacen viajar la imaginación, inventos científicos, avances tecnológicos, bellezas de la naturaleza, artes en todas sus facetas, conmemoraciones y efemérides. Es la historia de la civilización impresa en miniatura

La Semana Santa de Caracas en estampillas

Venezuela siempre fue abanderada en la emisión de estampillas por sus diseños, originalidad y vistosidad, siendo muy apreciadas en el mundo de la filatelia, pasatiempo convertido en arte y ciencia a la vez.

En abril de 1987, el Instituto Postal Telegráfico de Venezuela (Ipostel) emitió una colección de diez sellos postales con motivo de la Semana Santa de ese año.

Cada estampilla representa un pasaje de la vida de Jesucristo con motivo de su pasión y muerte. Las ilustraciones reproducen imágenes del período colonial, obras de arte escultóricas y pictóricas que se encuentran en diferentes iglesias del área metropolitana de Caracas.

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Hoja de la serie Semana Santa abril 1987

Esa emisión de sellos postales cumple con la dualidad pedagógica de presentar los hechos históricos documentales de la pasión y muerte de Jesucristo, cabeza y figura visible de la cristiandad, una de las tres iglesias más importantes del mundo. A la vez es una lección de historia del arte colonial religioso venezolano.

Fervor religioso versus pandemia

Debido a la situación de cuarentena obligada por la terrible pandemia de la covid-19 que azota al mundo entero, las iglesias permanecerán cerradas, al igual que hace un año cuando comenzó este calvario que padece la humanidad entera.

La frustración de los feligreses se siente en el ambiente porque jamás podrá ser igual seguir los servicios religiosos de la conmemoración de los últimos días de Jesucristo a distancia vía on line: Zoom, streaming o cualquier otra modalidad del mundo virtual, que orar ante las imágenes sagradas en los templos, como se ha hecho durante siglos.

Por tal motivo se hace menester recordar y enseñar, 34 años después de su emisión, esta hermosa colección de estampillas venezolanas diseñadas por Anisia Zavarse Gilly.

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Sobre de primer día Entrada de Jesús en Jerusalén y La última cena

Ipostel emitió esos sellos conmemorativos como reconocimiento del sentir del pueblo venezolano donde están reunidas diez obras de arte de gran relevancia, que no sólo dan testimonio de nuestra riqueza espiritual, sino que convalidan la importancia del tema religioso en nuestras artes.

Signos de devoción

“De las diez estampillas emitidas por el Instituto Postal Telegráfico (Ipostel) con motivo de la Semana Santa de 1987, cinco reproducen las imágenes devocionales más antiguas y veneradas en Caracas”.

Así se expresa de esta colección filatélica el profesor de Historia del Arte, curador, investigador y estudioso del período colonial venezolano, José Manuel Hernández Serrano en su texto Signos de devoción, a lo que agregó: “Estrechamente vinculadas a nuestra herencia artística y religiosa esas imágenes escogidas para la serie de estampillas, en su conjunto constituyen un magnífico programa iconográfico sobre la Pasión y Muerte de Jesucristo”.

En un análisis historiográfico de las imágenes reproducidas en los sellos postales, Hernández Serrano comenta que anualmente en Caracas las solemnidades se iniciaban el Lunes Santo con el culto al «Jesús en la Columna» en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Altagracia.

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Sobre de primer día Cristo en la columna y Ecce Homo

El Martes Santo, estaba dedicado al «Ecce Homo», «Cristo de la Caña» o también de «La Humildad y Paciencia», con obras de gran mérito artístico pertenecientes a la Catedral de Caracas, a la Iglesia de San Francisco o al Templo Parroquial del Dulce Nombre de Jesús en Petare, reproducido este último en una de las estampillas.

Al referirse a la figura del “Nazareno de San Pablo”, una de las más veneradas del catolicismo caraqueño y de todo el país, señala el historiador que corresponde al Miércoles Santo su especial culto y procesión. Se venera fervientemente en la Basílica Parroquial de Santa Teresa.

“Finalmente -recuerda el profesor Hernández Serrano- el Viernes Santo, en solemne procesión vespertina, salían del Templo de San Francisco «La Soledad» y «El Santo Sepulcro».

Las imágenes reproducidas

La primera de la serie de estampillas es la “Entrada de Jesús en Jerusalén”, de Antonio Herrera Toro, realizada en el año 1888. Óleo sobre tela ubicado en la Capilla de Nuestra Señora del Socorro en la Catedral de Valencia, estado Carabobo. Es la única obra de arte de esta colección que no se encuentra en Caracas.

“La última cena”, óleo sobre tela de Arturo Michelena que se encuentra en la Capilla de Nuestra Señora del Pilar en la Catedral Metropolitana de Caracas. La obra está inconclusa por la prematura muerte de Michelena. En el ángulo inferior derecho del lienzo, el padre del pinto testimonia la autoría de su hijo y de los motivos por los cuales no lo terminó.

“Cristo en la columna”, talla en madera policromada atribuida al escultor José Francisco Rodríguez, apodado “El Tocuyano”. La figura de Jesús aparece apoyado en una columna de plata y carey realizada por el platero caraqueño Pedro Ignacio Ramos. Para su elaboración se utilizaron 80 onzas de plata y 3 libras de carey. Esta imagen se venera en la Iglesia de Nuestra Señora de Altagracia.

“Ecce Homo o Cristo de la caña” se encuentra en la Iglesia El Dulce Nombre de Jesús de Petare. Es una interesante talla en madera policromada de autor desconocido realizada en el siglo XVIII. Muestra a Cristo en el momento en que Poncio Pilato pronunció las palabras “Ecce Homo” que significa He aquí al Hombre. Representa la humillación y la burla de la autoridad hacia la víctima y lo exhibe coronado de espinas con un manto rojo y una caña como cetro.

“Jesús Nazareno” también conocido como el “Nazareno de San Pablo” es una talla de madera de pino de Flandes, policromada. No se ha podido establecer su origen ni el autor.

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Sobre de primer día Jesús Nazareno y La Crucifixión

Sin embargo, el historiador, restaurador y experto en arte colonial, Carlos F. Duarte señala en su obra El Jesús Nazareno de la desaparecida Iglesia de San Pablo: “Nuestro Nazareno vendría en un galeón con rumbo a La Guaira, procedente de España. Su estilo denota la influencia de los talleres sevillanos”.

Su nombre popular le viene porque originalmente estaba en la antigua iglesia de San Pablo El Ermitaño demolida en 1876 para dar paso a la construcción del Teatro Guzmán Blanco, hoy Teatro Municipal Alfredo Sadel.

Se le atribuyen milagros que han contribuido al aumento de su fervor. El más importante y conocido fue con motivo de la pandemia de Caracas en 1696.

Lea también: El Nazareno de San Pablo, cuando la fe derrotó la peste

Al respecto Carlos F. Duarte comenta: “En 1696, según ha sido tradición aún no comprobada, a raíz de la epidemia de peste que azotaba a la población, fue sacado en procesión, durante la cual la imagen tropezó con un limonero de donde cayeron al suelo algunos frutos, viéndose en ello el remedio para la enfermedad. De este hecho, que dio en efecto buenos resultados, arranca precisamente su fama en la que la devoción popular ha querido ver la realización de un milagro”.

Escuchemos El limonero del Señor en la voz de su autor, el excelso poeta Andrés Eloy Blanco

“La Crucifixión” representa imágenes de Cristo Crucificado, de la Virgen Dolorosa y San Juan realizadas en madera policromada. Proceden de Guatemala, donadas a la Catedral de Caracas en el año 1755 por el comisario del Santo Oficio de la Inquisición.

La cruz y la peana las talló Gregorio de León Quintana, autor de complejos y hermosos retablos. Pedro Juan Álvarez Carneiro doró, plateó y esmaltó la cruz. La tarja con el INRI y la diadema con tres potencias se les atribuyen al orfebre caraqueño Pedro Ignacio Ramos y a Domingo Vicente Núñez. Esta imagen ha salido en procesión todos los Jueves Santos.

“El Descendimiento” o “La Virgen de las Angustias” es un óleo sobre tela del puertorriqueño José Rivadefrecha conocido con el apodo de El Campeche. Originalmente estaba en el Convento de San Jacinto y trasladado a la Catedral en 1867. La obra de Campeche fue motivo de una interesante muestra en el Museo Metropolitano de Nueva York.

“Santo Sepulcro”, talla en madera policromada del siglo XVIII. El sepulcro es de plata y carey, obra del platero caraqueño Sebastián de Ochoa y Montes. Perteneció al Convento de las Monjas Concepcionistas y se encuentra en la Catedral Metropolitana de Caracas. Sale en procesión el Viernes Santo.

Sobre de primer día El descendimiento y Santo Sepulcro

“La Soledad” realizada en madera policromada. Esta talla venía procedente de España en una nave que naufragó y la caja arribó intacta a las playas de la hacienda de Juan del Corro en Naiguatá, quien la donó al Convento de los Franciscanos, por eso se encuentra en la Iglesia de San Francisco y forma parte de la procesión del Viernes Santo.

“La Resurrección del Señor” es un óleo sobre tela atribuido nada menos que a Pedro Pablo Rubens. Fue donado al Cabildo Eclesiástico e la Catedral en 1803 por el capitán general de Martinica, almirante Villaret Joyeuse. Se encuentra en la Sacristía Menor de la Catedral Metropolitana.

Sobre de primer día La Soledad y La Resurrección del Señor

Ficha técnica

Esta interesante colección de sellos postales fue diseñada por Anisia Zavarse Gilly y emitida el 2 de abril de 1987 por el Instituto Postal Telegráfico de Venezuela en un tiraje de un millón de estampillas, 100 mil por cada motivo, con un valor facial de Bs. 2 y Bs. 2,50 en correo ordinario.

Igualmente se imprimieron 10 mil sobres de primer día para coleccionistas y hojas de 10 estampillas impresas en sistema Offset por Gráficas Armitano.

Sellos habilitados para el 2 de abril de 1987

Pasión por la filatelia

Franco Tálamo es Ingeniero de Datos y administrador de la página Filatelia Venezuela, como buen coleccionista y amante de esta ciencia-arte nos comenta que en su forma más simple la filatelia es el “gusto por los sellos postales”, según lo definió Georges Herpin en 1864.

“Pero en realidad es más que esto -agrega el ingeniero Tálamo- ya que la filatelia se considera una ciencia auxiliar de la historia, ayuda a narrar gráficamente el devenir de un país o región, que expresado a través de la imagen celebra y conmemora personajes ilustres, monumentos, pinturas, flora, fauna, tradiciones, eventos, historia postal, social, política y económica”.

“Las estampillas son obras de arte que se han preparado y diseñado minuciosamente antes de ser impresas por volumen y puestas en venta, lo que significa que cada estampilla es un objeto histórico y de arte que sirve como testimonio de la cultura de un país, por lo que su importancia va más allá del valor facial o de franqueo”, explicó Tálamo.

Catálogo de la serie Semana Santa abril 1987

En la actualidad Ipostel no emite estampillas. Infructuosamente tratamos de comunicarnos con autoridades del ente postal y lacónicamente, “alguien” que atendió el teléfono dijo que no sabía nada de eso y luego rectificó y comentó que ahora no se hacían. (sic)

Escuchemos la música sacra más emblemática de la Semana Santa de Caracas, el Popule Meus (Improperia) de José Ángel Lamas interpretado por la Orquesta Filarmónica Nacional y el Coro Polifónico Rafael Suárez.

Improperia son los versículos que se cantan en la ceremonia llamada Adoración de la Cruz, en el oficio de la tarde del Viernes Santo en la Iglesia católica.

Bibliografía

Carlos F. Duarte. El Jesús Nazareno de la desaparecida Iglesia de San Pablo. Gráficas Continente. Caracas, abril 1977

Instituto Postal Telegráfico de Venezuela. Hoja de propaganda con motivo de la emisión de sellos postales alusivos a la Semana Santa. Caracas, 1987

Entrevistas

José Manuel Hernández Serrano, profesor de Historia del Arte, curador e investigador del período colonial venezolano.

Franco Tálamo, Ingeniero de Datos y administrador de la página Filatelia Venezuela

Imágenes de los sellos postales. Colección de Alberto Veloz Guzmán

 

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