Deportes

La tarde en que se encontraron Daniel Dhers, el rap, Bolívar y sus amigos

El carismático Daniel Dhers sacude la modorra de Caracas, con un nuevo recorrido por varios puntos de la ciudad. Los monolitos del icónico paseo Los Próceres, con sus figuras de mármol que contemplan el pasado, fueron mudos testigos de la algarabía y la música en torno a un joven héroe con su bicicleta de maromas radicales.

Publicidad
Daniel Dhers en Los Próceres

La ruta comenzaba en la caraqueña Plaza Altamira a las cuatro de la tarde. Por redes sociales anunciaron que a las cinco estaría llegando Daniel Dhers al Paseo Los Próceres, en el sureste, para presentar una exhibición cargada de sorpresas.

El acceso vehicular fue cerrado desde la avenida Los Ilustres a la altura del Distribuidor La Bandera. Desde ese punto en adelante, iba en aumento la cantidad de personas que caminaban hacia el final del paseo, donde se disponía la tarima del encuentro.

Estratégicamente, la Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho, dirigida por Elisa Vegas, fue ubicada entre los históricos monolitos de mármol, donde están las inscripciones en honor a las batallas que definieron la independencia de cuatro países de América: Carabobo, Boyacá, Pichincha y Ayacucho.

Con lluvia y con sol

En medio de ese ambiente histórico, la lluvia jugaba al escondite. Sin embargo, los ánimos eran imbatibles. Daniel ya advirtió que el temporal no los detendría. El sol fue el abanderado del evento y salió finalmente a las 4:50 de la tarde, tan solo siete minutos antes de la llegada del medallista de plata en Tokio y su caravana de ciclistas compañeros de ruta.

Primer salto. Lluvia de aplausos. Más gente se acercó a ver al ciclista, quien desde que arribó al país no ha dejado la calle… Y las personas no han dejado de querer verlo. Su participación estuvo condimentada con su inseparable compañero de Tokio, Eddy Alviarez, y con la joven promesa del BMX freestyle Camila Iachini, de ocho años de edad, quien además sueña con llegar a los Juegos Olímpicos de 2032.

La primera sorpresa fue un kata del sensei Antonio Díaz, quien tuvo el honor de participar en el debut del karate en Tokio. La exhibición del abanderado olímpico nacional de este año y dos veces campeón mundial de la disciplina fue musicalizada con la sinfónica y resultó un espectáculo sensorial que estalló los aplausos del público.

Alegría y vitalidad

Tal como Daniel Dhers anticipó en Instagram, hubo invitados musicales. Free Convict acompañó un evento de este tipo nuevamente y uno de sus integrantes, Trebor, fue el presentador. Con la sinfónica de fondo, el beatboxer Jhoabet y los raperos Emblema y Letra ejecutaron una presentación de freestyle rap, que enganchó con los asistentes más jóvenes.

El cierre de la jornada estuvo a cargo de otro tipo de freestyle, el de BMX, que también dio inicio al colorido evento. Elisa Vegas y la Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho tocaron las notas del Alma Llanera.

Vinieron luego las palabras de agradecimiento de Daniel Dhers. Dijo que Trebor, el conductor de la exhibición, resultaba ser una inspiración para él, por haber superado su encarcelamiento y por pasar de ser “el problema a convertirse en la solución”. El medallista también celebró la asistencia de Antonio Díaz, los artistas musicales y de su madre, así como animó a quienes sueñen con ser atletas olímpicos a hacerlo realidad.

En Venezuela

La sinfónica finalizó el acto con un ritmo más tropical de la canción Venezuela, original de los españoles Pablo Herrero Ibarz y José Luis Armenteros Sánchez, tema convertido hoy en el himno de la diáspora de venezolanos regados por el mundo.

Los asistentes tardaron en marcharse, pasadas las 6 de la tarde. Muchos quisieron tomarse fotos con las figuras públicas presentes, entre las que también se encontraba Maickel Melamed, otra referencia nacional del tesón y el trabajo duro para reponerse ante las dificultades.

Finalmente, la lluvia no pudo apagar el acto, que siempre estuvo bajo la vigilancia de Bolívar, Páez, Miranda, Sucre, Urdaneta y otros próceres, en sus imponentes esculturas que custodian uno de los lugares más históricos, pintorescos y naturales de la capital. Por un rato, Dhers fue uno de los próceres olímpicos que llevó alegría y optimismo a la acontecida Caracas.

Publicidad
Publicidad