La USB no tiene dinero ni para pagar el sueldo a sus empleados

William Anseume, presidente de la Asociación de Profesores de la USB (APUSB), denunció el impago parcial de los sueldos del personal académico, administrativo y obrero de esa institución. La institución depende de los fondos que debe enviar el ministerio de Éducación Universitaria, Ciencia y Tecnología.

A través de un comunicado de prensa, Anseume advirtió que otras universidades públicas de Venezuela están en la quiebra. “Las condiciones económicas de los universitarios no están para hacer concesiones de este tipo”, sentenció. Además de no pagar, los sueldos son “ridículos” debido a la “nefasta política económica y laboral impuesta por el gobierno nacional”, dice la organización.

Anseume afirma los precarios sueldos impiden el disfrute pleno de actividades cultural, deportivas y recreacionales de los docentes y trabajadores universitarios.
“Han destruido nuestras prestaciones sociales, han hecho inviables los objetivos de las cajas de Ahorro, han desprotegido en la salud a los trabajadores”, lamentó.

 

El presidente de la APUSB agregó que no tolerarán «políticas de dádivas y de intercambios de comida y carnets para agenciarse un condicionamiento político» por parte del Estado venezolano, pues representa un «intercambio de comida por apoyo proselitista», lo cual es moralmente insostenible.

Por su parte, el secretario general de la APUSB, el profesor Luis Buttó, dijo que este martes se realizará una Asamblea General de profesores donde estará presente toda la comunidad de la USB. Denunció que esta situación los afecta y los llena de angustia a todos.

«El deterioro del poder adquisitivo es generalizado, todos lo estamos sufriendo, y todos tenemos que involucrarnos para hallar soluciones inmediatas y eficaces al respecto», sentenció.

Por último, agregó que «los universitarios nos declaramos inconformes con la crisis extrema que atraviesa nuestra sociedad, por eso la convocatoria a Asamblea».

 

Un viaje por el infierno en el Metro de Caracas

Hasta Dante se espantaría del averno capitalino. El Metro es el infierno de Caracas. El hacinamiento, las peleas y las mafias de vendedores son una constante. De 167 escaleras mecánicas, funcionan 28. No hay rampas ni ascensores para discapacitados y ancianos. De 42 trenes solo operan 15 y en ellos se movilizan a diario más de 1 millón 300 mil personas