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¿A quién beneficia la salida de Leopoldo López?

¿Qué significa para el momento político que atraviesa la oposición venezolana que uno de sus principales líderes salga del país? ¿Podría la lejanía del fundador de Voluntad Popular dejar ejercer el interinato a Juan Guaidó con mayor independencia? ¿A quién le conviene más esta fuga? Consultamos la opinión de varios analistas para tratar de entender lo que viene

¿A quién beneficia la salida de Leopoldo López?

Leopoldo López, el preso político más importante de Venezuela se encuentra en España desde el pasado domingo 25 de octubre, tras abandonar su última trinchera en Caracas, la residencia del embajador de España donde estaba refugiado. Sobre su salida del país, mil hipótesis, conjeturas y análisis.

Para el politólogo Ricardo Sucre Heredia, se trata de un reagrupamiento de la oposición alrededor del partido Voluntad Popular y Juan Guaidó. Es decir, el llamado G4 se estaría rearticulando para el escenario posterior al 5 de enero de 2021: “Ese grupo observa que Nicolás Maduro va a seguir en el poder, que esto no es de un día para otro, y creo que se están articulando para hacer una suerte de división del trabajo -los que están afuera, los que están adentro- para coordinar esas tareas y ver si puede hacer algún tipo de acción dentro de Venezuela”.

Indicó que ya hay otros dirigentes importantes fuera del país como Julio Borges, Antonio Ledezma, Carlos Vecchio, y López pudiera ser esa figura que agrupe a toda esa fuerza política por su reconocimiento internacional. “Y reagrupados afuera, coordinar con los que se queden en Venezuela, entre ellos, Juan Guaidó… pienso que él se quedará en el país”, aseguró.

En opinión de Luis Toty Medina, politólogo venezolano, la figura de Leopoldo López tiene en este momento más impacto afuera de Venezuela que adentro. El tema de la situación venezolana, la crisis social, política y económica que atraviesa el país, se oxigena, toma un nuevo aire con la salida de López al exterior; sin embargo, a lo interno, Toty Medina considera que no tendrá mayor relevancia.

“Eso es el claro reconocimiento de que su cautiverio ya no tenía un sentido político favorable para él ni para la recuperación de la democracia en Venezuela, y que su salida sí genera la reactivación en el escenario geopolítico internacional y en la prensa internacional de la causa de Venezuela”, aseveró el politólogo.

No duda de que la lucha interna se debilita sin la presencia física de un líder político como Leopoldo López. Su imagen en el exterior se fortalece, pero, internamente ocurre lo contrario: “Esta acción no es producto del azar o experimento. Mantenerse encerrado en una sede diplomática no agenciaba ningún saldo político positivo, por eso se plantean esta salida, porque creen que le dará más beneficios a la causa”.

Desde otra óptica, el cambio de embajador español pudo también tener alguna incidencia en la decisión de López, según analiza el politólogo Luis Salamanca. “Es miembro del Partido Socialista Español, fue embajador en Cuba, y seguramente Leopoldo López pensó en los posibles riesgos de permanecer en la residencia del embajador ibérico. Es posible que no tuviera chance de refugiarse en otro territorio diplomático en Caracas, o lanzarse a la aventura de la clandestinidad itinerante, fácilmente ubicable por el régimen. Ante esa duda y por las conexiones de Podemos y el Psoe, creo que optó la de asegurarse su integridad y libertad. Esto en lo inmediato, y en lo mediato, López tiene mucho tiempo sin ejercer su liderazgo político, de poder actuar en libertad, pero ahora en un escenario extranjero”.

Podrá recuperar su liderazgo desde fuera de Venezuela, en medio de una oposición que parece estar metida en un callejón sin salida por decisión propia producto de haber escogido el camino de no enfrentarse con el régimen en unas elecciones no democráticas, pero en las que se está disputando el control sobre un poder público como -la Asamblea Nacional- que le permitió a Juan Guaidó llegar hasta donde llegó. Es la incógnita que generó Luis Salamanca, en medio de la salida López a España.

-¿Pudiera la salida de Leopoldo López tener algún peso en el seno de la Fuerza Armada, a la hora de que sus miembros tomen alguna decisión sobre qué hacer ante esta crisis venezolana?

“Yo no creo que tenga ninguna incidencia, me imagino que sectores del alto mando, sectores de dirección, por supuesto no ven bien a López, ni a Guaidó. Yo veo a las fuerzas armadas muy cohesionadas en torno al gobierno, en su propia doctrina. La Fuerza Armada va a seguir viendo a la oposición del G4 y a la Asamblea Nacional como una oposición subversiva, antinacionalista, subsidiaria de los Estados Unidos, eso se va a mantener”, dijo Sucre Heredia.

Si bien existe un descontento dentro de las fuerzas armadas, según Toty Medina, siempre que esto no sea una acción jerárquica, una acción desde el alto mando militar o en conjunto de quienes dirigen o toman decisiones, no habrá ninguna acción: “La Fuerza Armada es una estructura jerárquica, actúa con espíritu de cuerpo, no actúa bajo acciones individuales. Que el alto mando militar tenga algún tipo de distanciamiento hacia alguna figura opositora eso poco se revela, poco se conoce, más allá de la interioridad de ellos. La salida de Leopoldo López desde el escenario interno lo que sí puede facilitar es la viabilidad de alguna fuerza interna de la oposición, del G4 o del gobierno interino, para actuar con un margen mayor de independencia”.

Por otro lado, Luis Salamanca manifiesta que la salida de López puede que tenga alguna aceptación en algún sector de cuerpo castrense pero no podrá manifestarlo de forma individual. El 30 de abril de 2019 dio cuenta de que la política militar opositora avanzó: “Lo que no sabemos es qué pasó de esa fecha para acá, al parecer el régimen ha solidificado su control dentro de las piezas clave de lo que era antes el alto mando militar y ahora lo llaman el estado superior de la Fuerza Armada”.

Salamanca estima que esta es la asignatura pendiente de la oposición venezolana: la Fuerza Armada. Desde afuera la tarea para Leopoldo López es más difícil en este terreno, “si es que tienen eso en su agenda”, afirmó.

Cancha libre para Guaidó

Tras bambalinas surgieron los comentarios desde el principio del interinato que aseguraban que detrás de la figura del presidente encargado Juan Guaidó, quien realmente tomaba las decisiones era Leopoldo López. ¿Con el océano Atlántico de por medio, Guaidó podría tener más radio de acción? Es la pregunta que algunos se hicieron la mañana de este domingo cuando se supo que López ya no estaba en el país.

Según el profesor universitario Sucre Heredia, Guaidó no es un espejo de López. Por el contrario, cree que comparten una misma estrategia y la fuga del exalcalde Chacao le confirma esa hipótesis.

“Vienen de una misma matriz, aunque Leopoldo López sea la referencia, Guaidó, Freddy Guevara, son como la nueva generación de Voluntad Popular, y todos ellos responden a una misma estrategia que es el quiebre, el choque, la ruptura. Ven la política en la forma de cómo lograr la fractura, ellos creen en eso. Guaidó pareciera un espejo de López, pero no lo es, no se le ven las agallas por el poder, guarda las formas. Pero sí responden a lo mismo. El 30 de abril por ejemplo, yo creo que Guaidó también cree en eso, no fue que López lo obligó y él no tuvo salida, él cree en esa actuación”.

De hecho, Sucre piensa que ahora podrán tener mejor coordinación con Leopoldo López fuera del país, que estando en una residencia diplomática, donde las comunicaciones eran más limitadas. “Ellos saben que se les viene un escenario complejo, se vence el plazo de la Asamblea Nacional y quieren mantener el interinato y todo lo que eso representa en términos simbólicos, por un tema de poder, de recursos, y también en términos del proyecto de poder de Voluntad Popular”.

Los politólogos coinciden en que con la salida de López de Venezuela hay mayor margen de maniobra para Juan Guaidó. Toty Medina afirmó que el presidente interino y las fuerzas que lo apoyan tendrán un margen más amplio para operar, pero ciertamente, en este mundo interconectado no existe la posibilidad de que Leopoldo López no esté en comunicación directa con el interinato: “Su área de influencia continuará sobre la figura de Guaidó”.

Medina piensa que sobre Guaidó hay más influencia desde Estados Unidos, de la Casa Blanca; de la Casa de Nariño (Colombia), del Grupo de Lima o del Grupo de Contacto Europeo, que desde alguna figura individual como la de Leopoldo López.

¿Más gobierno en el exilio?

Cuando se pregunta a los especialistas por esta figura del “gobierno en el exilio”, todos hacen una mueca que se puede ver inclusive a través del hilo telefónico. A nadie le parece una buena idea o al menos algo razonable. Según experiencias históricas este tipo de organización política es ineficaz.

Según el estratega político Luis Toty Medina, la salida de López del país tiene que ver más con la pérdida de fuerza del gobierno interino y la oposición venezolana en el contexto internacional. Obedece más a una acción de análisis de una relación costo-beneficio en la que el propio López y las personas con las que consultó esta acción política, coincidieron en que daba más rédito para la causa venezolana y para la figura de López el salir del país y actuar con libertad que mantenerse en cautiverio y atender esas condiciones especiales de declaraciones limitadas o nulas:

“Esta salida reviste más la búsqueda de una oxigenación, de un reimpulso en la comunidad internacional del gobierno interino que de la formación de un gobierno en el exilio. Eso podría plantearse para el próximo año cuando la situación política venezolana sea otra, si Nicolás Maduro realiza su elección en diciembre, mientras por otro lado se vence el periodo del parlamento que dirige Juan Guaidó”.

Medina aclaró que ninguna experiencia en este tipo de gobiernos formados fuera de la frontera del país en conflicto, ha surtido algún efecto decisivo en la conclusión del mismo.

El profesor Sucre Heredia aseguró que si el gobierno interino va a continuar debe ser dentro de Venezuela. “En este momento no lo veo así tan claro, aunque todo puede terminar en eso, pienso que la idea inicial no es esa. Sí Guaidó se va de Venezuela, queda Freddy Guevara pero está limitado. Entonces, quién queda, en términos del proyecto de poder si todos están afuera, el terreno queda para que lo tomen María Corina Machado, Henrique Capriles, y justamente eso no es lo que quieren en Voluntad Popular, para eso es la consulta que se está planteando, para tener una legitimidad, tener un piso, para decir Guaidó tiene la legitimidad, no la tiene Ramos Allup, no la tiene Capriles, la tiene Guaidó”.

“Hacer una consulta para después irte, no me cuadra como una opción de poder. Ellos están conscientes que esto es a mediano o largo plazo. López y su olfato por el poder es muy claro, sí Maduro fuese a caer no se va, saben que esto va a tardar más y tienen que tener una capacidad de poder resistir esto”, afirmó Ricardo Sucre.

Lo cierto es que el 6 de diciembre se abre una encrucijada para la oposición y el camino no tiene claridad, y según el politólogo Luis Salamanca la oposición no sabe para dónde va. “Yo era partidario de meterse en el lodazal electoral de Nicolás Maduro, para luchar desde el lodazal porque no quedaba otra para la oposición, y de esta manera seguir construyendo el contra poder que se viene haciendo desde la Asamblea Nacional, pero Juan Guaidó y las otras fuerzas políticas desecharon esta opción”.

La invasión del edificio Saverio Russo

El domingo 22 de noviembre, aproximadamente a las diez de la noche, un grupo de unas noventa personas organizadas para “tomar los apartamentos vacíos”, llegó a las puertas del edificio Saverio Russo, localizado entre las esquinas de Reducto y Municipal, justo frente al teatro. Forzaron las puertas y entraron.