“Los medios deben competir contra falsas informaciones y preferencias sesgadas de la gente”

Medios, audiencia y redes sociales. Para Paula Quinteros, consejera delegada de The Objective, la adaptación de las herramientas tradicionales y poderosas del periodismo, y las nuevas tendencias digitales, marcan el presente y futuro de la profesión

“Los medios deben competir contra falsas informaciones y preferencias sesgadas de la gente”

En entrevista concedida a El Diario Montañés, destacó que este es el momento ideal para dar un paso más allá junto a los medios de comunicación, especialmente con los digitales, pues, considera, “el periodismo se nutre de algo que históricamente había faltado: una interactividad real, la respuesta inmediata y la medición del impacto”.
Con esta visión, indicó que la responsabilidad de los medios se hace más grande en la actualidad, en parte, por el “poder” que posee la audiencia.
Mediante esta dinámica, las personas cuentan ahora con más herramientas que les permiten estrechar ese lazo entre sí, con la tecnología de por medio, y potenciando sus ideas.
“Creo que tener la oportunidad de alzar la voz, de opinar, de mostrarse, de construir una imagen, es un poder fantástico que puede acelerar la lucha por muchas causas que hace una década podían perpetuarse en una desconocida opresión, silencio o injusto desconocimiento”, dijo.
En esta era en la que las redes sociales tienen un peso importante en un mundo en el que la inmediatez reina, el manejo del usuario, en ocasiones, ha torcido el ritmo con el que se ha llevado a cabo el ejercicio del periodismo. Esto, de acuerdo con Quinteros, es una traba intelectual.
Muchas personas se conforman con leer un tuit sin acceder a la noticia y conocer en profundidad aquello sobre lo que se está informando. Es equivalente a leer los titulares de los periódicos antiguos en el kiosco desde una vereda, o a limitarse a escuchar el resumen de un minuto en la estación de radio y pretender ufanarse de estar informado”, expresó.
A pesar de esto, manifestó que “estas plataformas nos ayudan a interactuar en tiempo real con nuestras audiencias, a prefigurar tendencias y a calibrar constantemente el alcance e impacto de nuestro trabajo”.
Esta práctica ha creado cierto caos, pues la avalancha de información trae consigo también una serie de hechos negativos, en los que la apertura ha brindado espacio a noticias inexistentes, vacías y sin fuentes oficiales. La desinformación se ha nutrido de estos.
Para Quinteros, “las noticias falsas tienen un terreno fértil donde prosperar en medio de audiencias que se limitan a la superficialidad y que a veces ni siquiera se detienen a dudar, mucho menos a corroborar una versión antes de darle un RT o reenviar contenidos virales a través de Whatsapp”.
Esto, confirmó, solo trae más obligaciones al periodismo. “Los medios hoy no solo tienen que competir entre ellos o contra el vacío informativo: también tienen que competir contra las falsas informaciones y contra el empeño de las preferencias sesgadas de la gente. Muchos prefieren creer lo que quieren creer y dar como ciertas algunas desinformaciones de las redes, en lugar de escoger la realidad del periodismo serio”.
No obstante, la relación entre el periodismo y las redes sociales es una labor que aún tiene cosas por moldear. “Nadie, que se sepa, tiene la fórmula eficiente hoy mismo para enfrentar estos monstruos”, señaló.
“El mundo de las tecnologías de la información está en constante evolución. En el pasado muchas grandes marcas y empresas salieron del escenario, sucumbieron en un ecosistema global donde la capacidad de adaptación más que la fortaleza física o financiera fue el determinante de la supervivencia y el éxito”, cerró.]]>