Los ritmos venezolanos acompañarán la beatificación de José Gregorio Hernández

Con una selección de obras de autores venezolanos, la Schola Cantorum de Venezuela acompañará la ceremonia que se realizará mañana en el Colegio La Salle, en Caracas

Los ritmos venezolanos acompañarán la beatificación de José Gregorio Hernández

El acto de beatificación del doctor José Gregorio Hernández que se realizará en el Colegio La Salle La Colina en Caracas, este 30 de abril a las 10 de la mañana, contará con obras musicales de compositores venezolanos.

María Guinand, directora artística de la Schola Cantorum de Venezuela contó que durante semanas ensayaron desde sus casas para que cada coralista adelantara la tarea que ahora ensamblaron con ensayos presenciales, pero utilizando tapabocas. Para ello los coralistas han tenido que hacer un esfuerzo más grande, darle “más fuelle” como se dice entre músicos, pero no les ha restado el entusiasmo.

“Estamos muy complacidos, muy orgullosos de poder formar parte de esta ceremonia y de esta ocasión única. Realmente para la Fundación Schola Cantorum de Caracas es motivo de alegría y regocijo estar allí con nuestros cantores y con delegaciones del movimiento coral venezolano, junto a la Orquesta Gran Mariscal de Ayacucho y miembros de delegaciones orquestales del país. Ha sido un esfuerzo inmenso en estos tiempos difíciles de pandemia, la organización, la preparación, pero hemos podido sortear todos estos inconvenientes y hemos llegado a un muy buen resultado”, destacó la maestra Guinand.

Explicó que la idea que tuvo monseñor Baltazar Porras era representar a Venezuela en este acto desde el punto de vista musical. Pensando en ello, la directora coral recordó que existen tres misas criollas de compositores venezolanos que están vivos -Albert Fernández, Luis Eduardo Galeán y de Pedro Antonio Silva- que tienen esas características, con estilos diferentes.

“Existen otros cantos, como el Padre Nuestro de Alberto Grau, La comunión, de Miguel Astor, que también entran dentro del estilo. Escuchamos estas misas y se seleccionaron distintas partes de cada una, con diferentes ritmos y esto es lo que se escuchará. Todo el ritual litúrgico de la misa se hará en castellano y sobre la base de bellas obras compuestas con ritmos venezolanos”.

A esto se le suman cuatro cantos populares que fueron compuestos para esta ocasión y que serán interpretados por cantores de la música popular: “Es una fiesta a la venezolanidad y también a la inclusión porque hemos querido que los coros y la orquesta, a pesar de la pandemia y dentro de lo reducido del espacio, representaran ese movimiento musical venezolano tan amplio, grande e importante”.

Ensayos diferentes

Guinand contó que el ensayo no ha sido sencillo porque los coros llevan ya más de dos meses trabajando a distancia y para los directores y coralistas es una nueva forma de trabajo.

“Se preparan los materiales, se preparan las partituras, los audios para las referencias, la referencia que el coralista que estudiaba en su casa solo pudiera tener de cómo va a sonar al final, la referencia de un midi coro y orquesta. Pero también para los que no leen música se les preparó un midi con su voz específica y cada quien ha tenido que estudiar en su casa, mandar a sus respectivos directores de coros o jefes de cuerdas, el resultado de su trabajo individual y trabajar en ensayos muy personalizados. Después, solamente desde la semana pasada se ha podido ensamblar el coro presencialmente y ha sido un trabajo un poco titánico, duro, porque hubo que apresurar un poco la marcha”.

La coordinación orquestal ha estado a cargo de Elisa Vega y la coral le ha correspondido a Luimar Arismendi. Ellas han sido las directoras, pero secundadas por otros directores corales y orquestales como María Fernanda Pereda, Cira Parra, Jesús Ignacio Pérez Perazo, Robert Hinojosa, Juan Villalba y Leonardo Guzmán, entre otros.

“Para mí es motivo de inmensa alegría, orgullo, es una bendición y espero que esta ceremonia y este hito histórico en nuestro país sirva para sanar el corazón de Venezuela, para sanar tantas situaciones complicadas que tenemos, para abrir espacios de diálogo y encontrar un camino mejor, de recuperación de nuestro país, donde haya momentos de espacios para que la cultura renazca, florezca y no sigamos en medio de tantas dificultades. Ver a la Schola Cantorum liderando este proceso es esperanzador y ver al movimiento coral también, luchando contra viento y marea queriendo estar allí nos llena de tanta fe y alegría”, concluyó la maestra María Guinand.