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Los venezolanos que lucharon en la Segunda Guerra Mundial

La rendición formal de Japón se produjo el 2 de septiembre de 1945 y sembró las bases para el fin de la II Guerra Mundial, un evento que desgarró, cambió y moldeó el mundo. En la confrontación se vieron involucrados una decena de venezolanos

Los venezolanos que lucharon en la Segunda Guerra Mundial

La primera confrontación bélica que se luchó en casi todo el mundo sentó las bases para una gran variedad de cambios políticos, jurídicos y sociales. La guerra se luchó principalmente en Europa, Asia y África. Pese a la distancia, América también estuvo inmersa en los combates. Estados Unidos y Canadá movilizaron a sus jóvenes e incluso algunos venezolanos estuvieron en batalla.

Si bien en la Segunda Guerra Mundial no lucharon tantos venezolanos como en la Primera Guerra Mundial –más de 30 en esa confrontación-, algunos compatriotas fueron a territorios alejados para combatir, incluso murieron en la conflagración.

Apoyo a los aliados

En 1941, y tras dos años de haber iniciado las hostilidades, los japoneses lanzaron un ataque a Pearl Harbor, Hawai, que involucró a Estados Unidos en la guerra. El gobierno del entonces presidente de Venezuela, Isaías Medina Angarita, no se involucró directamente, pero el aporte de crudo venezolano fue determinante para que los aliados, y en especial Estados Unidos, lograran la victoria.

A diferencia de Juan Vicente Gómez, en la Primera Guerra Mundial, quien mantuvo una delicada neutralidad, Medina Angarita cortó las relaciones diplomáticas con las naciones del eje Italia, Alemania y Japón. Venezuela les declaró la guerra cuando ya parecía muy claro el triunfo de los aliados en febrero de 1945. Sin embargo estuvo más involucrada de lo que parece.

Seguidores de Adolfo Hitler

El historiador e investigador especializado en las dos mayores contiendas bélicas, Clemente Balladares Castillo, afirmó que hubo nazis en Venezuela. Estos alemanes que huyeron de la crisis económica y política de la República de Weimar tras la caída del imperio del Kaiser Guillermo en 1918.

El experto afirmó que uno de los más conocidos nacionalsocialistas fue Karl Roggerman, gerente del Banco Alemán Antioqueño en Caracas, aunque según sus investigaciones y la lista de las Secciones Extranjeras del Partido Nazi, el principal responsable de ese régimen en la nación era Günther Domke, quien se desempeñaba en esa función desde 1936.

Hundimiento del Monagas

El 16 de febrero de 1942 cinco personas murieron cuando el buque petrolero Monagas fue hundido por un torpedo de un submarino alemán a pocas millas de la costa venezolana específicamente en la Península de Paraguaná.

El ataque fue parte de la operación Neuland en la que se torpedearon otros siete buques el San Nicolás, Tía Juana, Pedernales, San Rafael, Oranjestad, Rafaela y Arkansas.

La agresión, la primera hecha por una nave alemana en territorio americano causó que el gobierno de Medina Angarita elevara su queja por medio del encargado de negocios venezolano en Berna, Suiza y que el gobierno helvético levantara una queja contra Alemania –Venezuela ya había roto relaciones con los gobiernos del eje- por la muerte de por lo menos dos tripulantes venezolanos, Lázaro Colina y Lázaro Leydenz.

Poco después el vapor Catatumbo, también de bandera venezolana, salvó en marzo de 1942 a 26 estadounidenses que iban a bordo del E.M. Clark, torpedeado por un submarino de Alemania cuando viajaba de Nueva York a Luisiana con un cargamento de lubricantes.

Según Balladares siete aeronaves de Estados Unidos y un submarino de Alemania fueron derribados en las costas de Venezuela durante la Segunda Guerra Mundial.

Siervo y mártir de Dios

En 1927 el monseñor y obispo de Valencia, Salvador Montes de Oca, hizo frente a la férrea dictadura de Juan Vicente Gómez cuando exigió respeto a los derechos humanos de los presos políticos, esto le costó su expulsión del país en 1929.

Posteriormente el sacerdote, natural de Carora, abandonó la vida contemplativa de los sacramentinos e ingresó en la Cartuja en 1942. Según lo que señala el padre José María Aguirre en un artículo del 8 de mayo de 2015 para la revista Sic, del Centro Gumilla, en septiembre de 1944, los nazis invadieron el monasterio donde defendía a personas inocentes que huían de los nacionalsocialistas.

Los nazis torturaron y fusilaron a Montes de Oca el día 7 de septiembre en la masacre del monasterio de los Cartujos en Massa, Italia. Tenía 49 años de edad.

El diario La Religión informó en 1944 la detención de algunos sacerdotes y civiles en La Cartuja y posteriormente notificó la ejecución de 30 personas, sin embargo se desconocía que uno de los asesinados fue un mártir venezolano. Para el investigador de la historia bélica venezolana, Clemente Balladares, el fusilamiento de los nazis al monasterio causó la intervención venezolana contra el eje.

No fue hasta 1945 que se hizo pública la muerte del monseñor Montes de Oca. La Iglesia venezolana decretó máximo duelo en reconocimiento de su vida y muerte martirial. Sus restos fueron llevados a una fosa común y en 1947 fueron exhumados y repatriados a Venezuela. Reposan en la Catedral de Valencia.

Hombres en armas

El investigador Balladares hizo un recuento de por lo menos tres combatientes venezolanos en el mayor conflicto armado de la historia de la humanidad:

IIGuerra

Piloto en Europa

William “Bill” Pérez, era un venezolano nacido en Cuba de padre venezolano y madre brasileña. El soldado fue parte de la Octava División de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, en la que voló y combatió sobre Europa.

De Pérez se conoce poco, excepto que sobrevivió a la guerra, pero al igual que su compatriota Carlos Otto Meyer Baldó quien sobrevivió a la I Guerra Mundial compartió el mismo trágico destino y murió durante una misión como piloto de prueba en Maracay el 25 de noviembre de 1946 mientras hacía una prueba al avión P47 de la Fuerza Aérea venezolana.

Yaracuy en el Pacífico

Otro venezolano que combatió junto a los estadounidenses fue Manuel Antonio Prince Veroes. Nacido el 16 de junio de 1914, un mes antes del inicio de la Primera Guerra Mundial, el natural de Aroa, estado Yaracuy decidió aventurarse junto a su hermano mayor a buscar otra vida y en 1927, a los 13 años, se fue a Nueva York donde aprendió inglés, mecánica y se dedicó a reparar taxis.

Fue así como por los siguientes 14 años el venezolano se ganó la vida. Pero su vida, al igual que la de Estados Unidos, cambió el 7 de diciembre de 1941 con el ataque japonés a Pearl Harbor.

Prince Veroes fue enrolado en el ejército estadounidense puesto que una ley obligaba a los extranjeros con más de tres años de residencia en Estados Unidos a ir a la guerra. Según los datos del investigador Balladares, Prince Veroes fue asignado al batallón 182 de la División 23 del Ejército norteamericano, conocido como AmeriCal.

El venezolano luchó en el teatro del Pacífico. Su unidad fue enviada a Nueva Caledonia en mayo de 1942, aunque es en octubre cuando pelea en Guadalcanal y ve de primera mano los horrores de la guerra, después fue a Boungaville y a las islas Corregidor.

A Prince Veroes lo reconocieron por su valor en el campo de batalla. Durante sus tres años de combate lo ascendieron a sargento y obtuvo varias medallas en el campo de batalla, de hecho llegó a departir con el general Douglas MacArthur.  Al finalizar la guerra lo recibieron en Estados Unidos como un héroe. Pero en 1946 Prince Veroes decidió volver a su Yaracuy natal y posteriormente se residenció en Barquisimeto, donde abrió un taller mecánico. Tuvo seis hijos y vivió en Venezuela hasta el fin de sus días en 2003.

Panzer de Guayana

En la otra trinchera estaba Dieter Pfeifer, venezolano de nacimiento –a pesar del nombre germano- nacido y criado en Ciudad Bolívar. Hijo de inmigrantes alemanes, es el único venezolano que luchó por el Reich alemán. Sus padres huyeron de la Primera Guerra Mundial y la crisis posterior.

Dieter Pfeifer

Foto cortesía de lasegundaguerra.com

Desde muy niño Pfeifer fue muy tremendo, por lo que sus padres decidieron enviarlo a un internado en Alemania en 1933, cuando comenzaba el ascenso del Führer. En 1939 y con 16 años se presentó al servicio militar, donde empezaría su carrera como conductor de tanques. Pfeiffer luchó toda la guerra pues estuvo en la invasión de Polonia en septiembre de 1939.

Asignado a la 11 División “Fantasma” estuvo en Francia donde hundió botes ingleses en Dunkerque, Bélgica, Holanda, peleó en África del Norte a pesar de que los médicos alemanes afirmaban que el nativo de Guayana no era apto para el trópico.

Un año después lo enviaron a luchar junto a 4.000 tanques a la Unión Soviética donde estuvo a las puertas de Moscú, solo la nieve pudo detenerlos. El venezolano participó en la batalla más grande de tanques de la historia, la de Kursk, en la localidad ucraniana de Tomarovka en julio de 1943. Tras el fallido intento de tomar la Unión Soviética, solo quedaría el repliegue hasta la derrota incondicional de los nazis.

Tras la derrota un asistente del general George Patton lo ayudó a regresar a Venezuela. En su tierra natal Pfeiffer se casó y tuvo cuatro hijos con una mujer venezolana alemana que conoció al finalizar la guerra. Su tiempo como conductor de tanques y su heroísmo lo llevó a recibir múltiples condecoraciones entre ellas la Cruz de Hierro.

Hubo dos venezolanos que lucharon por Francia, Isaac Pauly y Joseph Sametei. De ellos no hay mayor información excepto que están en la lista de caídos durante la confrontación y que sus nombres están en una placa conmemorativa en el Colegio Francia de Caracas.

Los naturalizados

Hubo por lo menos tres venezolanos nacionalizados que combatieron en la Segunda Guerra Mundial: el británico Charles Neville; el italiano Ettore Chimeri; y el polaco Ricardo Gluski.

Neville nació en 1920 en un campo petrolero de México. Posteriormente fue a Europa donde se alistó para su país como piloto de la Real Fuerza Aérea y la Marina Real. Participó en varias batallas sobre Alemania, el Norte de África y el océano Ártico. Tras el fin de la guerra regresó a América donde vivió primero en Cuba antes de venir a Venezuela. Trabajó para la industria petrolera. Murió en Caracas en 2002 a sus 82 años de edad.

Chimeri nació en Lodi, Italia el 4 de junio de 1921  y durante la II Guerra formó parte del Escuadrón 73 de la Aeronáutica Real Italiana en la campaña de África, tras el fin de la conflagración migra a Venezuela, país al cual representa en su pasión, el automovilismo. Chimeri fue el primer venezolano en participar en la máxima categoría del automovilismo mundial, la Formula 1. En la categoría compitió contra el campeón argentino Juan Manuel Fangio. 

Durante una competencia en La Habana en 1960 Chimeri embistió las defensas de seguridad y cayó por un precipicio de más de 40 metros. No falleció instantáneamente. Poco después lo transportaron en helicóptero a un centro de asistencia donde murió por los politraumatismos del accidente.

Gluski nació el 18 de abril de 1916. El joven Gluski tuvo que huir a Inglaterra tras la invasión de Polonia por Alemania y se alistó en la Real Fuerza Aérea. Combatió en Polonia, Francia, Italia, Inglaterra y Alemania. Durante su carrera militar logró el rango de capitán de bombarderos y la medalla Virtuti Militari por sus servicios en la guerra.

Tras el fin de la contienda emigró y llegó a Venezuela en 1948 huyendo del comunismo, su país quedó  bajo la influencia soviética. En el país se casó con Virginia Weilert, fundo una empresa de viajes y turismo y crió a dos hijos. Falleció el 9 de diciembre de 2004 en Caracas. Su historia está relatada en el libro El último lancero.