Maestros de Carabobo se unirán a paro de 72 horas

José Cazorla, presidente del Colegio de Educadores en la entidad federal, afirmó que mantendrán la lucha hasta alcanzar sus reivindicaciones laborales

Los maestros en Carabobo anunciaron que comenzaron a organizarse para acatar la paralización de 72 horas que realizará el gremio a nivel nacional la próxima semana, debido a que las conversaciones con el ministro de Educación chavista, Aristóbulo Istúriz, no permitieron llegar a un acuerdo.

En Carabobo, la llamada Coalición Sindical del gremio docente, que agrupa a los ocho sindicatos administradores de la actual convención colectiva, respaldaron la decisión de ir al paro.

Decidieron además que el día 7 de noviembre tendrán asambleas con las comunidades para informar sobre la dimensión del conflicto, el cual no ha sido atendido por las autoridades gubernamentales. Tendrán puntos de concentración en los diversos municipios de Carabobo.

José Cazorla, presidente del Colegio de Educadores en la entidad federal, afirmó que mantendrán la lucha hasta alcanzar sus reivindicaciones laborales.

De igual modo indicó que el pliego de peticiones que presentaron a Istúriz incluye diez puntos que contempla, entre otros aspectos, la cancelación de la deuda por aumento salarial de un 280%, el pago de distintas primas pendientes y el ajuste del Seguro de Hospitalización, Cirugía y Maternidad (HCM).

Adicionalmente, expresó que confían en que los educadores respalden el paro como ha ocurrido en las anteriores convocatorias de 24 y 48 horas, acatadas entre un 85% y 90% en esta céntrica entidad federal.

“Aspiramos que la convocatoria se mantenga por lo menos en 90% porque el descontento continúa aumentando, en especial al no recibir respuestas satisfactoria de parte del gobierno. La crisis es mayor. Hay silencio y desinterés ante nuestras exigencias”, destacó Tortolero.

Ser maestro en tiempos difíciles

Los docentes de Carabobo han participado en protestas pacíficas con el fin de presionar al gobierno nacional y regional para que cumplan con las deudas pendientes con el gremio.

Los testimonios han dejado constancia de que ser maestro en estos tiempos no les permite comer y vestirse de forma adecuada. Tampoco les garantiza la manutención de sus familiares.

Otra queja recurrente es que no pueden pagar sus gastos de transporte, por lo que tienen que movilizarse desde sus hogares a las escuelas a pie. Tampoco cuentan con un respaldo de seguridad social ni atención médica para ellos y sus familiares.

Los convocantes al paro afirman que lo harán “en defensa del salario y la restitución de derechos y beneficios contractuales y laborales”.