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Manual rápido para entender conflicto entre las FARC y militares venezolanos

Desde que se produjo el acuerdo de paz en Colombia, dos grupos disidentes están enfrentados por el control del territorio. El sector de alias Gentil Duarte opera desde El Guaviare colombiano y controla al Décimo Frente asentado en el estado Apure. Ese fue atacado por la Fuerza Armada de Venezuela en La Victoria. Pero esa célula es rival de los jefes guerrilleros Iván Márquez y Jesús Santrich, que según varias fuentes incursionan en Venezuela, bajo la mirada complaciente de ciertos factores del gobierno

Manual rápido para entender conflicto entre las FARC y militares venezolanos

El ataque oficial de la Fuerza Armada Nacional (FANB) ocurrido entre el 20 y el 23 de marzo contra campamentos de las FARC-EP disidentes ubicados en La Victoria (Apure), zona fronteriza con Colombia, arroja nuevas evidencias sobre un tema escabroso que se ha debatido en ambos países: pone en el tapete los presuntos vínculos del gobierno de Nicolás Maduro con un sector de la FARC, también disidente.

La simpatía de facciones de la FARC con el gobierno de Maduro y la presencia de campamentos de guerrilleros colombianos en territorio venezolano -rechazada por la cancillería venezolana- también ha quedado en evidencia.

La respuesta oficial de gobierno de Maduro

En un comunicado difundido la noche del miércoles, la cancillería de Venezuela denunció que los grupos armados colombianos actúan contra la población civil venezolana; denunció también la instalación de minas antipersonales en territorio venezolano y la existencia de campamentos de guerrilleros colombianos en país.

También reafirma que habrá una reacción «contundente» a cualquier  intento de violación de la integridad territorial de Venezuela por parte de «cualquier organización armada».

El texto también dice que pedirán ayuda  la ONU para desmontar las minas antipersonales sembradas en la zona por los guerrilleros.

«Los hechos acontecidos en las inmediaciones de la población de La Victoria demuestran que estos grupos armados colombianos actúan contra la población civil, atentando contra instalaciones del servicio eléctrico, de la autoridad tributaria y de la empresa estatal petrolera, valiéndose además de métodos terroristas como la siembra de minas antipersonas, para cuyo desmantelamiento Venezuela solicitará el apoyo especializado de las Naciones Unidas».

«Al verse derrotados, estos grupos armados han utilizado a la población como escudo humano para huir a Colombia, donde no son perseguidos, pues cuentan con la tolerancia y protección de las autoridades de ese país», afirma el comunicado.

Daños colaterales

El comunicado no los identifica, pero los combates que se han dado en la zona de La Victoria han sido contra un grupo disidente de las FARC que a su vez se escindió de la guerrilla disidente liderada por Iván Márquez y Jesús Santrich, según denuncias del gobierno colombiano y organizaciones no gubernamentales ocupadas de la violencia en la frontera.

Problemas de familia

El grupo de las FARC que no se acogió al acuerdo de paz colombiano hoy tiene al menos dos divisiones que se encuentran enfrentadas entre sí. Uno de ellos, al que presuntamente toleran Nicolás Maduro y parte de la FANB, es el dirigido por Márquez y Santrich. Cuenta con 861 integrantes, quienes estarían operando desde Venezuela, según denuncias del lado colombiano.

La otra facción es liderada por Miguel Botache Santillana, alias Gentil Duarte, y a ella pertenece la columna atacada en La Victoria.

Gentil Duarte controla la mayoría de las fracciones disidentes desde territorio colombiano, que se dedican al narcotráfico, la minería ilegal y otros delitos.

En total, hay 36 grupos guerrilleros armados disidentes con 5.000 hombres armados. Las dos más grandes facciones están enfrentadas entre sí por disputas territoriales y el control de los negocios ilegales que se manejan en las zonas fronterizas, según publicó la revista colombiana Semana.

Semana cita fuentes de inteligencia militar que están trabajando con Estados Unidos para identificar y ubicar células de estos grupos armados en territorio colombiano y venezolano.

El ataque

Esta fue una operación militar planificada, ordenada por el gobierno venezolano. Aunque no hay información oficial completa de los hechos ocurridos, el propósito fue desmantelar varios campamentos en la zona de La Victoria, de unos 200 hombres armados y capturar al jefe de este grupo, Fabián Guevara Carrascal, alias “Ferley González”.

Alias Ferley pertenece al Décimo Frente de las FARC-EP, y maneja las finanzas de la unidad guerrillera armada de la zona.

Desde días anteriores, como lo reflejan testimonios difundidos por varios medios de comunicación locales, se había observado un excesivo despliegue militar no usual la zona de La Victoria.

El ataque, identificado como “Operación Lanceros de Apure” inició con bombardeos el 21 de marzo utilizando aviones Hongduc K-8W del grupo aéreo caza Número 12 que se encuentran desplegados en la base aérea de Santo Domingo, estado Táchira.

Las aeronaves apoyaron las acciones terrestres en las que intervino el ZODI-31 de Apure. Los combates tuvieron lugar en La Victoria y otros poblados de la zona como El Ripal, Guafitas y La Coromoto, del municipio Páez, estado Apure.

Irregulares colombianos

El día 22 de marzo se conoció el primer boletín oficial suscrito por el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, en el que ratificó que la operación fue ordenada por el gobierno y ejecutada por el Comando Estratégico Operacional el 21 de marzo.

“En donde sostuvieron enfrentamientos con grupos irregulares armados colombianos” en el sector La Coromoto, en la entidad llanera. El comunicado indica que “fue neutralizado uno de los cabecillas conocido como “El Nando”, capturados 32 sujetos, destruidos 6 campamentos y decomisados explosivos, pertrechos de guerra, vehículos y drogas”.

Dos oficiales caídos

El comunicado reconoce que en las filas militares hay varios heridos y anuncia el fallecimiento del mayor Edward Ramón Corobo Segovia y del primer teniente Yonathan Miguel Duarte.

Es de destacar que el comunicado no identifica con claridad a quiénes pertenecían los seis campamentos destruidos y de cual organización armada formaban parte. Solo se refiere a “irregulares armados” y al final señala: “el compromiso de seguir combatiendo los delitos trasnacionales del paramilitarismo, narcotráfico y cualquier otro que pretendan llevar a cabo en nuestro territorio”.

Padrino López, al comunicado oficial de Min-Defensa, agregó en su cuenta de Twitter: “Tiembla la tierra cuando en defensa de nuestra soberanía actúa la FANB y brotan enérgicamente desde sus quiméricos puestos de comando, con alfombra y aire acondicionado, los militarólogos y militarólogas con su visión daltónica y politizada. No se equivoquen. ¡Que viva la Patria!”.

Los otros bienvenidos

El ministro de Defensa respondía así a los escritos que, desde el mismo momento de conocerse los hechos, comenzaron a publicarse en las redes sociales. Muchos activistas comentaban cómo era que Maduro y las FANB atacaban a un grupo disidente de las FARC, a quienes en diversas ocasiones le habían manifestado su solidaridad.

Como en el XXV Foro de Sao Paulo, realizado en Venezuela, en el que Maduro exclamó: “Iván Márquez y Jesús Santrich son bienvenidos a Venezuela y al Foro de Sao Paulo cuando quieran venir, y Timochenko y Catatumbo y la FARC es bienvenida a Venezuela cuando quiera venir porque son líderes de paz”.

El comandante Estratégico de Operaciones lanzó un ultimátum poco después del primer enfrentamiento:

@CeballosIchaso: “Buscaremos debajo de las piedras sin descanso a los asesinos de nuestros hermanos comandos y a sus cómplices, para que paguen ante la ley. Toda la #FANB irá tras ellos y garantizaremos la independencia, soberanía e integridad territorial de La Patria por siempre!”.

¿Qué hay detrás de ese ataque?

Las autoridades militares colombianas identificaron desde el primer momento que este enfrentamiento armado en Apure se había generado entre las unidades militares venezolanas y la disidencia del Décimo Frente de las FARC-EP Martín Villa.

Las acciones comenzaron en realidad el 19 de marzo hasta el ataque aéreo del 21 de marzo. Por tal razón habían decretado “el aislamiento en primer grado” para sus fuerzas militares en la zona fronteriza.

Fuentes de seguridad revelaron que días antes de producirse el enfrentamiento, los jefes de la guerrilla del Décimo Frente recibieron el alerta de que se planeaba una operación en contra de sus campamentos. Así, los jefes del grupo comenzaron a abandonar los campamentos y en la huida se produjeron emboscadas y el ataque al Puesto de Protección Fronteriza.

Carrascal, el tesorero

Desde la región del Arauca colombiano otras fuentes señalaron que Fabián Guevara Carrascal, alias “Ferley González” es jefe financiero de las disidencias de las FARC del Décimo Frente que opera entre el estado Apure venezolano y el departamento de Arauca colombiano. El jefe guerrillero habría logrado salir con vida y se encontraría resguardado en algún lugar de la selva del lado colombiano.

Un medio colombiano, La Prensa Araucana, asegura que el supuesto jefe guerrillero fallecido durante el enfrentamiento es alias “El Nando”. Este hombre es señalado como cabecilla del grupo armado por el comunicado oficial de la FANB. Es hermano de “Ferley González”; pero afirman que no tenía un alto rango en la organización.

El ataque desencadenó respuestas. En un audio difundido por redes sociales y citado por La Prensa Araucana, un hombre identificado como alias Antonio Medina, máximo cabecilla del frente 28 de las disidencias de las FARC, hizo una clara amenaza en contra de la fuerza armada venezolana: «En solidaridad con el frente décimo se declaran objetivos militares las bases del Ejército venezolano». Afirmó que existe un cumulo de generales corruptos y contrarrevolucionarios en la fuerza pública de Venezuela.

Entre dos bandas

Para las fuentes militares colombianas, el Décimo Frente de las FARC disidente opera en ambos territorios y está alineado con el grupo de Gentil Duarte, quien es el líder del Séptimo Frente de las FARC que opera desde El Guaviare, en la zona centro oriental de Colombia, al sur del Arauca.

Luego de la separación del proceso de paz, Duarte ha desconocido y se ha enfrentado a los grupos que lideran Márquez y Santrich,. Estos dos estarían operando presuntamente desde suelo venezolano, con apoyo de factores del gobierno de Maduro y de la FANB. Y ahí radica, en parte, el conflicto: la FANB estaría siendo usada en apoyo de Márquez y Santrich. Esa, al menos, es la tesis más difundida.

Un disidente enemigo

Miguel Botache Santillana, alias Gentil Duarte, fue el primero de los jefes importantes de las FARC que decidió regresar a la lucha armada tras los acuerdos de paz.

Actualmente dirige el grupo más grande de Colombia desde El Guaviare y controla las regiones del Arauca, Vichada, Guainía, Meta, Vaupés, Amazonas, Caquetá, Putumayo, Nariño, Cauca y Antioquia. Sus fuerzas incluyen al mencionado Décimo Frente que opera en el Arauca y Venezuela.

Desde que regresó a la lucha armada, alias Gentil Duarte junto a otros importantes jefes guerrilleros ha trabajado para unir las fuerzas de la disidencia dispersas en el país, entre las que hay incluso grupos que operan de manera autónoma.

Recientemente las fuerzas militares colombianas atacaron los campamentos de Duarte en las selvas de El Guaviare, y mataron a 10 de sus integrantes. En la operación fueron rescatadas tres menores de edad que habían sido “reclutadas” por la facción guerrillera. En este centro de operaciones encontraron computadoras, cuyos contenidos aun no han sido revelados y se incautaron explosivos, armamentos de alto calibre y equipos de comunicaciones.

El grupo de Duarte construyó trochas a través de la selva, puentes sobre ríos, corredores clandestinos de varios kilómetros, que fueron identificados desde el aire  y que según las autoridades colombianas forman parte de sus operaciones de narcotráfico hacia el Amazonas y el Arauca en las fronteras con Venezuela.

Por esa ruta se movilizaban químicos para la producción de cocaína y galpones, presuntamente para ser utilizados como almacenes o centros de procesamiento de narcóticos.

FARC en campaña

El 23 de marzo la facción disidente de las FARC se pronunció con un comunicado que titularon como “denuncia pública” y en el que cuentan su versión -a conveniencia- de lo que sucede en esa zona fronteriza.

“Denunciamos y rechazamos la violación del Derecho Internacional Humanitario por parte de las Fuerzas Armadas Bolivarianas a los campesinos y población civil. Estas fuerzas armadas han realizado secuestros y exigiendo pagos para la liberación de civiles (extorsión) también han cometido saqueos y actos delincuenciales camuflados en acciones militares y logros en combate”.

Señalaron que hay más de 600 personas de la población civil venezolana desplazada por parte de las FANB. Aseguran que los detenidos no son integrantes del frente armado.

Hay fallecidos, cuya identificación no se ha reportado. Denunciaron que los decomisos realizados por la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de computadoras, vehículos, sustancias ilícitas (drogas) es información falsa:

“Pues no solamente no hay ningún decomiso de bienes materiales nuestros sino que la Guardia con las Fuerzas de Acciones Especiales están realizando saqueos a la comunidad”, dice el comunicado.

Lo que se desprende de este comunicado es que el Décimo frente de las FARC ciertamente opera y tiene campamentos -o tenía- en esa zona de La Victoria, en el estado Apure.

No reconocen que algunos de los detenidos o fallecidos sean parte de su organización y dan a entender que escaparon del ataque y sacaron a tiempo los equipos que tenían en los campamentos.

Según fuentes allegadas al tema, es evidente que este comunicado pertenece al sector de Gentil Duarte que está enfrentado al de Márquez y Santrich.

Hasta el momento de redactar esta nota, Duarte no se ha pronunciado sobre los sucesos.

Detrás de Ferley

Aunque nunca con este poder de fuego, otras acciones militares contra esta guerrilla se produjeron en los últimos meses, según reporta la ONG venezolana FundaRedes.

En septiembre de 2020, tras varios días de combates armados entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y la disidencia de las FARC, en el estado Apure se produjo un choque con el Ejército venezolano que dejó cuatro militares muertos.

Reportes oficiales de la Región de Defensa Integral (REDI) Apure, señalaron entonces que “se realizó una operación militar en la parroquia Urdaneta, municipio Páez, del estado Apure, al mando del general de división Armando Vera Cumare, con la participación del Grupo de Acciones Especiales de Comando (…) Con la finalidad de dar captura a ‘Ferley González’, jefe de finanzas del Frente 10 de las FARC”.

Esto indica que desde hace meses estaban detrás del líder financiero alias Farley. Pero la búsqueda no ha terminado.

Guerrilleros extienden su control en zonas productivas de Venezuela, denuncian ONG

Mientras el Alto mando Militar y la Asamblea Nacional de Nicolás Maduro se muestran como adalides de la Defensa del Esequibo y la soberanía nacional, por varios costados del país los grupos armados provenientes de Colombia toman cada vez más control del territorio. Las denuncias provienen de los propios pobladores, comunidades indígenas y productores agropecuarios que están siendo desplazados y recogidas por medios informativos y ONG de defensa de Derechos Humanos.