<iframe src="//www.googletagmanager.com/ns.html?id=GTM-K8BB9HX&l=dataLayer" height="0" width="0" style="display:none;visibility:hidden"></iframe>

No más Fucking en Austria: el pueblo se cansó

Durante largo tiempo los habitantes de este pueblo en Austria tuvieron que soportar las bromas y el asombro: se llama Fucking. Sí, así mismo. Y aunque el curioso nombre ayudó al turismo, están hartos y a partir de enero del año próximo eso cambiará

No más Fucking en Austria: el pueblo se cansó

Los habitantes de la localidad austriaca de Fucking decidieron cambiarle el nombre por «Fugging», con la esperanza de así escapar del interés invasivo de los usuarios de Internet, informó este jueves el ayuntamiento.

«La alcaldía decidió rebautizar a Fucking como Fugging a partir del 1 de enero de 2021», escribió el lunes en un documento oficial Andrea Holzner, alcalde de Tarsdorf, municipio al que pertenece Fucking (en Alta Austria), ubicada a 350 km al este de Viena, con apenas un centenar de habitantes.

Fucking

Desde hace muchos años, los curiosos llegaban sólo para fotografiarse junto a los paneles de tráfico de la localidad, a veces adoptando posiciones algo sugerentes, con el objetivo de colgar en las redes sociales juegos de palabras.

En el pasado, no hubo entre los habitantes una mayoría clara para cambiar el nombre, puesto que los residentes cercanos al panel de entrada estaban a favor, en tanto el resto se oponía.

Parque del Este en Caracas cumple 60 años y celebran al arquitecto John Stoddart

El Lanzamiento oficial del Programa Reframing Green Spaces, la presentación de un video en homenaje a uno de los diseñadores de este pulmón de la ciudad, el arquitecto John Stoddart, talleres de formación y seminarios con especialistas, son parte de la agenda de celebración de los 60 años del Parque del Este, Francisco de Miranda, organizado por la Fundación Espacio y el British Council.

Cómo cruzar entre Colombia y Venezuela por el Orinoco

Este es el testimonio de una mujer que emprendió el retorno a Venezuela por la "trocha fluvial" del Amazonas para reencontrarse con su hijo de ocho años el día de Navidad de 2020. Los puestos de frontera entre los dos países permanecen cerrados en prevención al coronavirus. Así, esta madre tuvo que armarse de valor para cruzar una zona selvática, rodeada de cientos de kilómetros de agua y donde el tránsito de personas también puede ser un negocio. Escribe Rocío Sulbarán/El Estímulo