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Nuestros vecinos encabezan tasa mundial de suicidios

Guyana, un país mayormente rural en el borde nororiental de Sudamérica, tiene una tasa de suicidios de cuatro veces el promedio mundial, superior a las dos Coreas y Sri Lanka. El vecino Surinam es el otro país del continente americano que se encuentra entre los 10 primeros.

El joven responde sin vacilar cuando se le pregunta si conoce a alguien que se haya suicidado en su aldea, un caserío soñoliento rodeado de enormes campos de arroz que aguardan la cosecha.

Omadat Ramlackhan recuerda que hace menos de un año su hermano menor bebió pesticida después de una discusión de borrachos con su padre y murió a los cinco días. «No sé qué le pasó», dijo. «Fue sin aviso».

No es el primer suicida de su familia. La madrastra, Sharmilla Pooran, dice que su hermano se ahorcó y el hijo de éste intentó hacerlo, pero sobrevivió y le quedaron las marcas de la soga en el cuello como recordatorio. Ella misma alguna vez pensó en quitarse la vida.

La familia vive en una zona que el ministerio de Salud guyanés llama «La faja de los suicidios» en un país que tiene la tasa de suicidios más alta del mundo, de acuerdo con un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud, recoge un reportaje de los corresponsales Bert Wilkinson y Ben Fox.

Parece haber varias razones para que Guyana encabece la lista, entre ellas la pobreza rural, el alcoholismo y el acceso a pesticidas mortíferos. Aparentemente no está relacionado con el suicidio en masa en 1978 de más de 900 miembros de un culto en Jonestown, el suceso que le dio triste fama al país.

«No es que exista una tendencia de los nativos al suicidio ni nada por el estilo», dijo Supriya Singh-Bodden, fundador del organismo no gubernamental Fundación Guyana. «Hemos tratado de superar el estigma de Jonestown, que no tuvo nada que ver con Guyana en sí. Fue un culto que vino a nuestro país y dejó una mancha muy oscura».

Poco antes de la aparición del informe de la OMS el mes pasado, la fundación mencionó el alcoholismo desenfrenado como factor de primera importancia en su propio estudio del suicidio, un fenómeno que causa inquietud en el país desde hace año. En 2010, el gobierno informó que estaba capacitando a sacerdotes, docentes y policías para reconocer a la gente en riesgo de quitarse la vida en Berbice, una zona agrícola remota en la frontera con Surinam, donde Ramdat Ramlackhan, de 17 años, tragó pesticida después de la riña con su padre Vijai.

Últimamente el gobierno ha tratado de limitar el acceso a los pesticidas, algo difícil en un país dependiente de la agricultura. En mayo, las autoridades anunciaron la instalación de una línea telefónica especial y el ministro de Salud, Bheri Ramsarran, dijo que enviaría al terreno más personal de enfermería y asistencia social en respuesta al informe de la OMS.

La OMS calcula que hay unos 800.000 suicidios anualmente en el mundo, aunque las estadísticas no son fiables porque en algunos lugares es una práctica considerada vergonzosa o ilegal.

Guyana, con una población de 800.000, tiene una tasa ajustada por edad superior a 44 cada 100.000 personas según datos de 2012. En los varones es de 71 por 100.000. En cifras absolutas hay unos 200 suicidios y 500 intentos por año. En Estados Unidos, la tasa es de 12 por 100.000.

La mayoría ocurren en Berbice, una zona de campos cultivados en la margen del río que constituye la frontera con Surinam, donde imperan condiciones sociales y económicas similares y está sexto en la lista de la OMS, delante de Mozambique.AP