OCI: La esperanza para erradicar los amaños

En Venezuela no existe una legislación nacional que sancione la trampa en las competiciones deportivas. ¿Cuál podría ser la solución? Carlos Domingues lo analiza en esa columna

OCI: La esperanza para erradicar los amaños

En el hecho noticioso, el tema de los amaños de partidos en Venezuela en el fútbol, había bajado su intensidad recientemente, lo que no significa que la situación haya cesado o desaparecido.

Como suele suceder en este tipo de casos, en el que la trampa vicia la competencia, existe la certeza común de que esto ocurre pero nadie es capaz de atreverse a denunciar mostrando pruebas. Léase bien: denunciar mostrando pruebas, lo que implica ir más allá del rumor, de mencionar que el amaño ocurre pero sin dar nombres ni recaudar los medios probatorios.

Hace unos cuatro años aproximadamente, se conocía en los mentideros del fútbol (no era nada oficializado) que el Cuerpo de Investigaciones Civiles, Penales y Criminalísticas (CICPC) estaba tras la pista de un grupo de futbolistas y árbitros que supuestamente estaban vinculados en viciar e influir en los partidos para el beneficio de las casas de apuestas. De eso, no se supo ningún resultado. Si lo hubo, yo particularmente no conozco ningún condenado, a menos que las investigaciones continúen (se sabe que para destapar el FIFAGate la recaudación de pruebas duró más de una década).

Y es que es tan difícil inmiscuirse en la denuncia o investigación en este tema que nadie quiere arriesgarse a poner en juego su vida (sí, así de peligroso es el asunto). Recuerdo que alguna vez inicié una investigación sobre el tema justamente para El Estímulo y alguien me recomendó: “Deja eso así. No hay un muerto por amaños; no vayas a ser tú el primero”.

Sabiendo que el poder es así, poderoso (aunque suene redundante), y los sectores presuntamente involucrados lo son, pues el amaño sigue revoloteando el fútbol venezolano con impunidad preocupante y el nuevo destape surgió con la denuncia pública hecha por la directiva de Trujillanos de que un ex futbolista de su equipo habría ofrecido a algunos excompañeros un pago por viciar el resultado del partido ante Táchira. Sin nombre propio y sin acciones más allá de elevar la voz.

Lo que más preocupa es que el miedo está triunfando. Que sea tan delicado hacer pública alguna investigación o más aún, que sea del conocimiento general el resultado de las mismas, hace pensar que el amaño sigue campando en el fútbol profesional. La confidencialidad es elemental en esto y aunque usted no lo crea, existe una luz en el túnel para quienes acusar con pruebas esta situación.

Desde que en 2015 se destapara la olla podrida con el FIFAGate, la misma FIFA ha iniciado un proceso de depuración interna y de promoción de la anticorrupción tanto para mejorar su imagen como para fomentar la pulcritud en todos los procesos vinculados al fútbol como competencia. Hace una semana, el abogado especialista en deportes Antonio Quintero, nos revelaba cómo es el proceso de sanción de amaño de partidos en el ámbito FIFA, paso importantísimo para saber que existe un mecanismo nacional para iniciar las investigaciones que tiene amparo externo en FIFA.

En Venezuela no existe una legislación nacional que sancione la trampa en las competiciones deportivas. Incluso, siendo Suramérica tan futbolera, solo cuatro países poseen leyes relacionadas a impedir y sancionar el amaño de partidos. Sin embargo, desde el año 2018, en la Federación Venezolana de Fútbol, existe una oficina que funciona bajo reglamentos establecidos directamente por FIFA y Conmebol, dado que los estatutos vigentes de la FVF no incluyen esta figura, por su carácter novedoso. Es la Oficina de Cumplimiento e Integridad (OCI), una instancia cuyo funcionamiento es autónomo de la FVF y promueve, entre otras cosas, la investigación de todas las irregularidades que se produzcan en el marco del fútbol organizado del país.

Dicho departamento existe en la mayoría de los países afiliados a la FIFA y su importancia radica en que tiene vínculo directo con Conmebol y FIFA para informar los resultados de sus investigaciones. Es ésa instancia la que recibe las denuncias de diversos tipos, pero en el caso que nos atañe relacionado a los amaños de partidos, es la OCI la que se encarga de recaudar esas denuncias, garantizando el anonimato del denunciante.

Hay un funcionario designado por FIFA Zúrich y capacitado por ellos y Conmebol para ejercer ese rol. Tiene autonomía de desempeño y si bien informa sobre las investigaciones a FVF, tiene canal de comunicación directo con FIFA, entendiendo con esto que se garantiza el desarrollo de una investigación (incluso existe una consultora externa que ya revisa detalladamente cada partido con la intención de identificar situaciones suspicaces y que den pie a interpretar que hay vicio en la actuación) amparada por una entidad internacional.

Las formas para activar una investigación no son nada complicadas: el denunciante tiene canal directo con la OCI a través de la pestaña de denuncias que dispone la web de la FVF. Se garantiza el anonimato, pero se aconseja adjuntar pruebas que permitan activar la investigación. Tengo el conocimiento de que ya la OCI está tras la pista de varias denuncias relacionadas al amaño de partidos.

¿En qué quiero hacer énfasis? En la posibilidad que la denuncia no se quede estancada en instancias nacionales. La OCI es el camino legal para iniciar la erradicación del amaño. Hay autonomía, lo que nos permite confiar en que no se engavete una demanda. Hay investigaciones que ya avanzan, algunas de las cuales ya han sido del conocimiento de FIFA.

Hay esperanzas. Hay instancias a las que se puede acudir. Hay anonimato para quien tema por su integridad. Hay gente que está trabajando y que está investigando.

No todo está perdido. Esta batalla se puede ganar.