ONG católica lanza en España campaña de ayuda para venezolanos

En Venezuela al menos el 15% de la población migrado, el 30% de los niños y el 40 % de las mujeres embarazadas sufren desnutrición y casi medio millón de enfermos crónicos no tienen acceso a medicamentos

La Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) España lanzó este miércoles en Madrid la campaña «Yo contigo, Venezuela», que busca recaudar fondos para apoyar a las parroquias venezolanas que asisten a la población más necesitada de ese país.

«En España conocemos la realidad política de Venezuela, pero desconocemos lo que vive cada día su población, por tanto con esta campaña queremos abrir los ojos frente a la realidad de un país que se encuentra en estado agonizante», afirmó el presidente de ACN España, Juan Carlos Bravo.

Informó de que, según cifras de Naciones Unidas, en Venezuela al menos el 15% de la población ha huido del país, el 30% de los niños y el 40 % de las mujeres embarazadas sufren desnutrición y casi medio millón de enfermos crónicos no tienen acceso a medicamentos.

Ante esta crisis humanitaria en Venezuela, la campaña de ACN España pretende socorrer, mediante donativos, a las parroquias que, según la ONG, se convirtieron en centros de salud, comedores y farmacias donde se reparten los medicamentos provenientes de cooperación internacional.

ONG internacionales son sustento

Para el obispo de la diócesis de Acarigua-Araure (Venezuela), Juan Carlos Bravo, presente en el acto, las organizaciones internacionales son las que dan sustento a que la población pueda vivir en Venezuela.

Bravo manifestó que: «al gobierno venezolano no le interesa sacar de la pobreza a la población porque pierden el poder y el control, por esto la gente se está muriendo de hambre».

«La Iglesia le da comida a los pobres no porque esté o no de acuerdo con el gobierno, sino porque está a favor de la población», agregó.

ACN España quiere contribuir con la asistencia a comedores sociales, la financiación de pozos de agua, la entrega de generadores eléctricos, ante los continuos cortes de electricidad que sufre el país, y la ayuda de subsistencia a más de 1.285 sacerdotes que decidieron quedarse en Venezuela para auxiliar a la población.