Exigen investigar muerte de dos reclusos en Lara por intoxicación

El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció este 3 de junio la muerte de dos reos recluidos en los calabozos de la Subdelegación Barquisimeto del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (CICPC), ubicados en Lara, por intoxicación.

Exigen investigar muerte de dos reclusos en Lara por intoxicación

Los cuerpos de presos que fallecieron fueron extraídos del calabozo 1 a las 11:30 de la mañana del jueves 31 de mayo. Sus nombres, Enderson José Yari Adán, de 34 años de edad, y Néstor José Lara Luna de 48,  llegaron al punto del desmayo después de una revuelta realizada por los los reos del centro preventivo de detención.

Después de encontrarlos en ese estado, fueron trasladados hasta la emergencia del Hospital Central Antonio María Pineda de Barquisimeto, donde finalmente murieron por no ser atendidos a tiempo.

A pesar de esto, la OVP reportó que también hay 43 privados de libertad que presentan cortadas en extremidades inferiores que se realizaron como protesta al hacinamiento y en exigencia al traslado reglamentario hacia un centro penitenciario.

Por el hecho, la organización exige que el Ministerio Público asigne un fiscal para «la investigación exhaustiva» de lo ocurrido y que presentaron en un informe realizado donde muestran las situación de los presos en este centro penitenciario.

«Así mismo el OVP informará al relator de personas de detenidas en las Américas de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, al Comité Contra la Tortura de Naciones Unidas y a la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas», asegura el escrito.

 

Dentro del Centro Preventivo de Detención del Cicpc existen dos calabozos, con una capacidad para al menos 40 internos  y en la actualidad albergan 150 reos. En el calabozo 1 están recluidos 80 de ellos y en el calabozo dos 2 al menos 70.

Según las denuncias realizadas por los familiares de los detenidos al Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), los que se encuentran recluidos se tienen que turnar para sentarse, pararse, e inclusive para dormir debido al hacinamiento.

Este jueves en horas de mediodía se registró un motín que comenzó alrededor de las 11 de la mañana cuando los internos entonaron las notas del Himno Nacional, le daban golpes a las rejas y gritaban, manifestado retardo procesal, hacinamiento, tratos crueles e inhumanos.

Posteriormente se comenzaron a lesionar como parte de la protesta, siendo 45 los recluidos que presentaron cortadas en las extremidades inferiores.

La esposa del fallecido Néstor Lara, dijo a la OVP que ella responsabiliza a los funcionarios del Cicpc, pues encuentra curioso que entre 80 reclusos, tan solo dos fueron los intoxicados.

Sin embargo, en la morgue del Hospital Central les indicaron de forma verbal a los familiares que la causa de muerte de ambos internos fue por intoxicación, pero no le dieron las razones.

Por otra parte, el acta de defunción refleja que fallecieron por un edema pulmonar agudo, es decir un paro respiratorio, pero no explican tampoco que fue lo que lo causó.

«Es de resaltar que el resto de los reclusos heridos no fueron sacados a un centro asistencial fue el personal de Protección Civil y Bomberos de Iribarren quienes se trasladaron hasta la Zona Industrial para atender a los heridos en la propia sede de la Subdelegación, a los familiares les pidieron guantes y gasas, y las suturas fueron conseguidas por el mismo personal del CICPC», denunció el OVP.

Maltratos y humillaciones

Familiares de los detenidos denunciaron ante el OVP que luego del motín los presos fueron “golpeados y castigados a estar bajo el sol” toda la tarde, a la misma vez indican que cada vez que hay requisa les deshechan todas sus pertenencias. Cuando son golpeados aseguran que les ponen colchonetas y utilizan un bate para hacerlo.

Asimismo califican de humillante la forma en que son requisados los familiares para visitar a los detenidos por tan solo 20 minutos cada 15 días.

A las mujeres les hacen bajar los pantalones y ropa intima hasta la rodilla y agacharse. Asimismo, les ordenan también a subirse la franela y el brasier como «revisión» en un baño público con la compañía de una funcionaria. A los hombres tan solo los tocan los funcionarios.

Los familiares manifiestan que pasan cloro y desinfectante cada 8 días, así como útiles personales, pero al parecer no les llega porque salen sucios. En los dos calabozos del Cicpc además abundan enfermedades en la piel como escabiosis y abscesos, siendo un potencial foco para que se genere un brote de tuberculosis.

Finalmente, indican que la mayoría de los detenidos están procesados, muchos desde el año pasado, pero les difieren las audiencias preliminares. Cada vez que les corresponde “los jueces o fiscales no acuden o no hay sistemas y son devueltos a los calabozos”, aseguraron familiares de los internos a la OVP.