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Pacientes del Periférico de Coche luchan por una operación

Como la mayoría de los hospitales en Caracas, el Periférico de Coche adolece de fallas en los servicios básicos como agua potable y alimentación para sus pacientes. Además, ninguno de los dos quirófanos construidos funcionan. Situación que degeneró en una protesta de pacientes, algunos tienen hasta seis meses esperando por una intervención quirúrgica. 

Pacientes del Periférico de Coche luchan por una operación

Santiago Díaz tiene 22 años. Hace un mes llegó al Periférico con una herida de bala en la pierna derecha. Lo que era un pequeño agujero a la altura de la canilla, ahora es una infección que amenaza con afectar toda la extremidad.

«Unos muchachos llegaron a mi casa y me buscaron problemas. Yo los enfrenté y me llevé un tiro», comenta al mismo tiempo que se seca las lágrimas con el reverso de su camisa de los Lakers.

Díaz es uno de los 30 pacientes que protestaron -por iniciativa propia- en la entrada principal del Periférico. El sitio presenta las dolencias que suelen padecer los hospitales en el país: falta de insumos, de agua corriente y de luz. Pero lo que detonó esta protesta fue la carencia de comida. La directiva del centro de salud informó que esta semana no darán alimentos a sus usuarios y ellos están acostumbrados a tres platos al día.

Rodolfo Rodríguez Periférico de Coche protesta

3 semanas sin cirugías

El joven tiene dos hijos y es agricultor en el poblado de Barrialito, cerca de Ocumare del Tuy. Luego de que le dispararan, entre su madre y él pagaron 12 mil bolívares en taxi para poder llegar a Caracas. En el camino, se vendó la herida con una camisa. La red primaria de salud en Ocumare -ambulatorios y CDI- no lo recibió para tratamiento. «Vine acá porque por donde vivo no había insumos. Aquí me han mantenido a punta de lo que mi familia puede comprar. Me faltan gasas, alcohol y un desinfectante para la herida. No quiero perder mi pierna», comentó.

No es llanto de tristeza, sino de miedo. Sin su pierna, no podrá trabajar como conuquero. Recuerda con impotencia cómo los médicos le han dicho dos veces que lo van a operar y siempre hay un inconveniente con el quirófano. La primera vez no había luz, y la segunda, estaba contaminado.

Desde hace tres semanas no se ha practicado una cirugía en el Periférico.

La protesta

Efraim Vegas, médico residente del lugar, puede dar fe de esto. Durante la protesta, efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) impidieron que los pacientes cerraran la calle principal frente al hospital y bloquearon, en un principio, a los medios de comunicación. «No quieren que se sepan todas las necesidades que tenemos aquí adentro. Los pacientes son los primeros que están hartos de todo esto. Primero, de miércoles a domingo no tienen agua, y ahora les dijeron que tampoco tendrán comida. Además, hay algunos pisos que no tienen luz», comentó Vegas.

Periférico de Coche

El Periférico mantiene un convenio con el mercado de Coche de la para que no falte la comida, pero según versiones del personal de mantenimiento, la cocina está en tan mal estado y no soporta preparar la cantidad de desayunos, almuerzos y cenas que se necesitan a diario.

Con este llamado de atención, los pacientes esperan que la directiva del hospital y el Ministerio para la Salud tome cartas en el asunto. En especial en la activación de alguno de los quirófanos. «Nos dijeron que para la semana que viene -el lunes- activarán uno. Yo, sinceramente, lo dudo» puntualizó Vegas.

Una promesa que Rodolfo Rodríguez espera se capitalice. Hoy cumple 27 años y tiene cinco meses esperando una operación que le permita volver a caminar. Manejaba un autobús con ruta hacia Oriente. En uno de los viajes se quedó accidentado, y mientras revisaba debajo del motor, el gato hidráulico cedió. Cayéndole más de 500 kilos sobre ambas extremidades.

Periférico de Coche

«Se olvidaron de nosotros»

«Estamos desesperados. No recibimos respuesta de nadie. Pareciera que se olvidaron de nosotros», lamentó Rodríguez. Luego muestra en su Canaimita fotografías de cómo está su pierna bajo el vendaje y asegura que ahora es la de una Miss, en comparación con cómo estaba antes.

Si bien los quirófanos están clausurados, la pizarra muestra todavía cirujías por efectuar y designa los médicos que las llevarían a cabo si el espacio estuviese disponible.

El hospital hoy es un sitio suspendido en el tiempo. Y mientras las autoridades más se tardan en tomar decisiones, más decae la salud de sus pacientes. Si por lo menos hubiese aire acondicionado, los convalecientes durarían algo más; se retardaría la proliferación de bacterias y de microbios. Sin embargo, el calor tropical que reemplaza el frío usual de un centro sanitario marchita de forma acelerada la salud de los pacientes. 

Es por esto que decidieron dejar sus habitaciones -con mucha dificultad- para protestar desde sus camas y sillas de rueda en la entrada principal del Periférico. Aparte de los obstáculos típicos, la Guardia decidió sumarse a los estorbos y solo les permitieron ocupar la planta baja del establecimiento.

Periférico de Coche Emergencia