Plan País: Cada día de 2019 mueren 15 personas a manos de cuerpos policiales

Parlamentarios, sociólogos y especialistas en Derechos Humanos presentaron el "Plan País Seguridad". Señalaron que en lo que va de 2019, 15 personas mueren diariamente a manos de los cuerpos policiales bajo el argumento de resistirse a la autoridad. 

Juan Guaidó, reconocido como presidente encargado de la República por más de 50 países, destacó desde el Aula Magna de la  Universidad Católica Andrés Bello que el presente de Venezuela está colapsado: «Hoy la cotidianidad se convirtió en una eterna emergencia».

En ese sentido explicó que el Plan País pone énfasis en el futuro para que los venezolanos no se acostumbren a la cotidianidad ni a la emergencia.

«Hoy el país colapsó. No solamente hay futuro, hay garantía”, dijo y agregó que todos los ciudadanos quieren un país dónde soñar.

«Estamos más fuertes que nunca. Aunque parezca difícil asimilarlo», dijo el presidente interino. 

Parlamentarios, dirigentes políticos, sociólogos y especialistas en Derechos Humanos ofrecieron un diagnóstico en materia de seguridad y ofrecieron propuestas para solucionar el colapso que mencionó Guaidó.

Roberto Briceño-León, director de la ONG Observatorio Venezolano de Violencia, dijo que Colombia ha bajado notoriamente sus tasas de homicidios en los últimos 20 años. En cambio, Venezuela es el país con mayor índice de muertes violentas en América Latina y el mundo.

Al sumar todas las muertes violentas que ocurrieron entre 1999 -año en el que se instauró el régimen de Hugo Chávez en la presidencia de la República- hasta 2018 año en el que Nicolás Maduro, sucesor del fallecido mandatario, estaba en el poder, se tiene un total de 333.029 personas fallecidas. 

 

En el mismo periodo de tiempo, 7270 personas murieron en las cárceles venezolanas. La mayoría de estas muertes fueron hombres, jóvenes y pobres.

Cada día de 2018 murieron 40 jóvenes debido a la violencia delincuencial y policial. Fallecieron un total de 14.736 jóvenes por inseguridad y violencia. Cada semana de ese año murieron 283 jóvenes menores a 30 años de edad.

Un tercio de las muertes violentas que suceden en el país ocurren a manos de los cuerpos policiales y militares, indica el estudio.

En 2018, 7523 muertes por resistirse a las autoridades. Pero mensualmente entre 2016 y 2018 fueron asesinadas 509 personas a manos de la policía tras resistirse a las autoridades; en total, fueron 18.339 muertos.

Una de las cifras más alarmantes que ofreció Briceño-León fue que en lo que va de 2019, 15 personas mueren diariamente a manos de los cuerpos policiales bajo el argumento de resistirse a la autoridad.

“Es posible tener un país seguro y podemos lograrlo en poco tiempo”, señaló Briceño-León. 

 

En Venezuela por cada 100 homicidios hay un promedio de 9 arrestos, es decir, que 91% de los casos no hay ni siquiera una detención.

El abogado criminalista, Fermín Mármol García, dijo que para lograr la reducción de la impunidad en el país es necesario cuatro aspectos; realizar un nuevo sistema de identificación de la ciudadanía, optimizar la capacidad de la policía científica, la realización de un portal de “los más buscados”, la denuncia ciudadana y la encuesta de victimización.

“Tenemos derecho a vivir en un país mejor”, acotó Mármol García.

Sistema Penitenciario

El diputado de la Asamblea Nacional, Gilber Caro; el director del Observatorio Venezolano de Prisiones, Humberto Prado y el especialista en Derechos Humanos, Carlos Nieto Palma, presentaron el “Modelo penitenciario respetuoso de los Derechos Humanos y efectivo en la reinserción social”.

En el programa, destacaron que en la actualidad hay 41 centros penitenciarios, una cárcel exclusiva para mujeres y 14 anexos femeninos, los cuales tienen una capacidad para albergar 20.766 personas. Sin embargo, hoy en día la población reclusa es de 46.775, lo que significa un 125% de hacinamiento en las prisiones. Además, 75% de la población penitenciaria padece el retraso procesal.

“Las mujeres en las cárceles no tienen ni una toalla sanitaria”, denunciaron especialistas y exigieron el trato digno a las mujeres; tanto presas como familiares de las reclusa.

«Un gran problema que ha creado este régimen constituye el hacinamiento en los calabozos policiales, en ellos, existe una población de unos 42.642 detenidos y la capacidad es para unos 8 mil personas distribuidas en 500 centros alrededor del país», mencionaron los voceros  

 

La comisión reiteró que en los calabozos y prisiones conviven penados con procesados, adultos con adolescentes y mujeres sin que exista un orden mínimo, donde mueren los detenidos por desnutrición, tuberculosis, salmonella, hepatitis, sida, y proliferan las enfermedades.

Como soluciones, destacan implementar políticas para que no haya retardo procesal. También destacan que se debe garantizar los derechos básicos de los reclusos; como la alimentación, educación y deporte.