Poca asistencia escolar por temor a disturbios y cierre de calles

Colegios, escuelas y liceos cercanos a los puntos de concentración de las marchas convocadas por la oposición y el chavismo tuvieron poca asistencia. Los representantes no llevaron a sus hijos o los retiraron temprano.

Poca asistencia escolar por temor a disturbios y cierre de calles

La mañana de este 26 de abril, la asistencia a los centros educativos de Caracas, públicos y privados, fue realmente baja. Los pocos niños que llegaron a su colegio, escuela o liceo a las 7:00 am, fueron retirados por sus padres apenas una hora después.

La cercanía entre las instituciones y los puntos de concentración de las movilizaciones opositoras y chavistas le jugaron en contra a la educación.

El liceo Pedro Emilio Coll, ubicado en Coche, al suroeste de Caracas, resintió este miércoles la ausencia de alumnos y profesores. A las 8:20 am, algunos niños llegaban a la institución retrasados por la inoperatividad del Metro. “No hay muchos alumnos ni muchos docentes. La mayoría de los profesores vive en el centro y con las estaciones de Metro cerradas se hace muy difícil llegar”, contó una profesora a El Estímulo.

El viernes, luego de los disturbios que se extendieron por varias zonas de la ciudad la noche del 20 de abril –en El Valle 11 personas murieron, según reporte de la Fiscalía– la asistencia fue mínima. “Ese día vinieron 40 alumnos como máximo, de una matrícula de 1.800”.

El miedo de los padres a que sus hijos queden atrapados en grandes nubes de lacrimógenas o que sea imposible ir a buscarlos a mediodía por el cierre de vías, se multiplicó en toda la ciudad.

“Si hay 30 niñas adentro es mucho. Y los papás las han venido a buscar durante la mañana. Los gases lacrimógenos de los enfrentamientos en la avenida Libertador pegan mucho aquí”, contó un trabajador del colegio La Consolación, ubicado en Las Palmas.

Delfín Ollarves, padre de una estudiante de noveno grado de esa institución católica, fue a buscar a su hija a las 8:30 am: “Es por medidas de seguridad. En el colegio les están dando repaso de matemáticas, pero a medida que se acerca la hora de inicio de las marchas, comienzan a cerrar las calles y luego va a ser imposible llegar hasta la casa”.

 

En el preescolar Cein de Maripérez, localizado en el Centro Comercial Parque Caracas, en Candelaria, la matrícula tampoco estuvo completa. De 120 niños, entre 3 y 6 años, que reciben habitualmente, los días de conflicto la asistencia no supera los 80.

“La evacuación del Materno Infantil de El Valle nos asustó. Pensamos que nos podía suceder también a nosotros. Y si los maestros nos asustamos, me imagino que les pasa lo mismo a los padres”, relató una maestra.

San-Agustín de El Paraíso

En El Paraíso, donde los conflictos también han convertido a las urbanizaciones en algo más parecido a una zona de guerra, los camiones de la Guardia Nacional Bolivariana y del Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (Conas), reciben a los estudiantes del colegio San Agustín.

El puente 9 de julio, muy cercano a esa institución, fue el escenario de un prolongado enfrentamiento entre grupos de civiles armados, cuerpos de seguridad y vecinos que protestaban el jueves pasado.

“Los traje porque sigue habiendo clases, pero con el lugar tan solo prefiero llevármelos a la casa. Desde mi edificio veo el colegio y hoy está completamente solo. Estos días la violencia ha sido muy fuerte por aquí”, señaló Balvina Vásquez, representante de dos niños de 6 y 8 años.

En ese centro educativo la asistencia de este 26 de abril fue de aproximadamente 20%, indicó una de las profesoras del San Agustín.

Elías Jaua, ministro de Educación Media, advirtió esta semana que se sancionaría a los colegios que cerraran sus puertas durante los días de conflicto, pero los maestros aseguraron que aunque no se habían suspendido las actividades eran los propios alumnos quienes no asistían.