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Protestas por falta de agua rompen con la cuarentena en Caracas y Miranda

El drama de la falta de agua potable se une con la elevación de la curva de casos de COVID-19 en Venezuela. Lavarse las manos constantemente es complicado cuando pasan 30 días sin que corra una gota de agua por los grifos

A pesar de que los casos de COVID-19 van en ascenso en Venezuela, la falta de servicios públicos ha desencadenado una ola de protestas en varios estados del país. Ahora, el turno de protestar llegó a los vecinos de Terrazas de Guaicoco, un urbanismo ubicado en el municipio Sucre del estado Miranda.

Por más de 30 días, el sector no ha tenido suministro de agua potable en sus residencias, por lo que desde la mañana, los vecinos trancaron la carretera Petare-Santa Lucía como forma de manifestar su descontento ante esa situación.

Con parcartas en las que se lee frases como «El agua es un derecho» y «Agua Ya», los habitantes del urbanismo esperan la presencia de autoridades que puedan solventar el problema del servicio del agua.

Sin embargo, la escasez de agua no es un problema exclusivo de este urbanismo. La protesta de hoy es tan solo una continuación de una ola de protestas con las que se inicio la semana.

Ayer, los sectores Vista Hermosa, La Dolorita, Palo Verde, La Urbina, Petare, San Bernardino, Parque Central y Maripérez, ubicados entre el estado Miranda y Caracas, también salieron a la calle para manifestar por la escasez de agua.

En San Bernardino incluso reportaron 50 días en cuarentena y sin agua en los grifos.

¿Por qué no hay agua?

El racionamiento del servicio del agua en Venezuela no es reciente, ni empezó con la cuarentena, aunque sí se agudizó. Desde los últimos tres años, muchos sectores de Caracas y del resto del país viven con racionamientos en el suministro, por lo que en algunas zonas el agua tan solo llega uno o dos días por semana.

Sin embargo, con el inicio de la cuarentena también se agudizó la falla en el suministro de agua en todo el país. En el caso de la capital venezolana, las autoridades informaron que hace dos semanas que el sistema Tuy II presentaba fallas y estaba en reparación. Aunque el jueves pasado se anunció la reactivación de las estaciones de bombeo, a muchas casas nunca entró una gota de agua.

Una de las soluciones del Gobierno de Maduro para la escasez de agua ha sido la distribución mediante cisternas. El 17 de mayo llegaron a Venezuela 252 cisternas desde China, con el fin de abastecer a 188 municipios del país. Sin embargo, esto está lejos de ser una solución definitiva a la precariedad del servicio.

Sin agua y con coronavirus

El drama de la falta de agua potable se une a la elevación de la curva de casos de COVID-19 en Venezuela. Lavarse las manos constantemente es complicado cuando no hay suministro del vital líquido. Además, en muchos sectores de Caracas las personas salen constantemente de su casa para buscar agua en pozos, rompiendo así la cuarentena.

Sin embargo, al tema del agua se suma también el drama por la escasez de gasolina, el racionamiento eléctrico y la caída constante del poder adquisitivo del venezolano. Mientras todo esto ocurre, las protestas continúan.

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