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Pymes de Carabobo soportan la dura carga de una cuarentena con crisis

Según las cifras que manejan, la producción ha descendido en al menos 57%, la pérdida de empleados por reducción de nóminas se ubica en 40% y el deterioro de los servicios públicos golpea al ya debilitado sector de las Pymes

Pymes de Carabobo soportan la dura carga de una cuarentena con crisis

Seis meses han transcurrido desde que el gobierno de Nicolás Maduro decretó la cuarentena en Venezuela. Para algunos, la medida fue precipitada porque en el mes de septiembre los contagios continúan en ascenso. Incluso, la Academia de las Ciencias de Venezuela en su reciente informe señala que el país aún no ha alcanzado el pico del nuevo coronavirus.

En Carabobo, que antes fue uno de los estados con mayor parque industrial de la nación, los pequeños y medianos industriales hacen malabarismos para no cerrar empresas y compañías.

Antonello Lorusso, primer vicepresidente de la Cámara de Pequeños, Medianos Industriales y Artesanos de Carabobo (Capemiac), aseguró que si bien la cuarentena por la pandemia ha dejado secuelas en la economía, en Venezuela eso se profundiza.

“Ya veníamos con una caída del Producto Interno Bruto (PIB) muy pronunciada, de un 89%, a lo largo de ocho años. En este último trimestre estamos operando solamente con un 21,5% de la capacidad instalada de las empresas que están trabajando”, sostuvo el vocero de Capemiac.

Fallas en los servicios

Lorusso dijo que desde que empezó el año 2020, prácticamente el sector mantiene un 60% de paralización. “A esto se le suma el problema de los servicios públicos que se han ido deteriorando cada día más y la falta de combustible es gravísima”.

Asimismo destacó que numerosos afiliados a Capemiac no pueden arrancar la producción en sus compañías porque no tienen combustible y además utilizan diesel para sus plantas eléctricas o calderas.

“Nosotros –en la empresa que gerencia Lorusso- tuvimos que habilitar dos unidades de transporte de carga para trasladar al personal. Es gravísimo y eso aumenta los costos. Nos hemos visto en la necesidad de comprar combustible a sobreprecio para no parar las actividades de despacho. Así están muchas empresas”, narró.

El 7+7 dificulta producción

En medio de la evaluación que hacen industriales y empresarios en Carabobo, a seis meses desde que inició la cuarentena, destacan como inconveniente la aplicación del plan 7+7, pues aseguran que es difícil hacer una programación en una semana porque ya a la siguiente se tiene que paralizar.

“Los pequeños y medianos industriales estamos cumpliendo 100% las normas de bioseguridad, el problema está en la calle. Hemos visto como hay hacinamiento en el transporte público”, puntualizó Lorusso

“Procuramos retirar, aguas arriba, la materia prima que nos venden los proveedores para no parar la producción aunque ya está mermada. Cumplimos, en lo que podemos, con la poca demanda que hay. Las empresas de textil y calzado están bastante golpeadas, la prioridad para muchos en este momento son los alimentos”.

El representante de Capemiac dijo que hay importaciones de alimentos sin aranceles que afectan a la producción nacional.

Aunado a esta situación, lamentó que los números de las nóminas sean tan alarmantes. Calculan una reducción en al menos 40% de la plantilla de trabajadores en las Pymes asentadas en Carabobo.

Adicionalmente señaló que hay ausentismo laboral porque las unidades de transporte no tienen combustible.

Sin gasolina

En los últimos días, las colas para surtir de combustible en las estaciones de gasolina de Carabobo se han extendido por calles y avenidas, autopistas, todo parece un laberinto.

Si anteriormente, los usuarios debían esperar dos o tres días en las filas, ahora el promedio es de seis días por la escasez de carburantes. La situación se ha vuelto complicada para quienes trabajan con sus vehículos, como el transporte público, o aquellos que trasladan productos y materia prima.

Durante el fin de semana, se observaron extensas filas en las que las personas llevaron mesas de dominó, hamacas, sillas, cavas, paraguas para protegerse del sol y de la lluvia, entre otros artículos.