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¿Quién era Darío Vivas?

El abanderado del Psuv es el segundo funcionario del chavismo en morir por covid-19, después de que el historiador Faustino Torella, cónsul en Boa Vista, Brasil, falleciera el 5 de agosto. Vivas transitó desde la izquierda revoltosa en su juventud hasta el círculo de poder alrededor de Chávez y Maduro. Aquí va una breve semblanza de su carrera política

¿Quién era Darío Vivas?

Darío Vivas era un adolescente cuando Estados Unidos ocupó por segunda vez República Dominicana. Tenía 16 años y fue expulsado del Liceo Andrés Eloy Blanco por rechazar la acción militar estadounidense en el Caribe. No fue el único. El acto fue condenado en casi toda la región.

Entonces, corrían los convulsos años sesenta, la Guerra Fría estaba en su apogeo y, aunque a la guerrilla venezolana le quedaban pocos años, la efervescencia política estaba viva en las calles. En Caracas, las manifestaciones estuvieron a cargo de las dirigencias comunistas, cuyas bases eran estudiantes ucevistas y de bachillerato. A Vivas, el revoltoso, lo botaron del colegio por incitar al desorden.

Llegó a Caracas en 1955, con apenas 5 años; cuando sus padres oriundos de Táchira se mudaron a la capital.

Pérez Jiménez parecía atornillarse en el poder, pero solo le quedaban tres años en Miraflores. La llegada de la democracia agitó los ánimos y la autoexclusión del Partido Comunista del Pacto de Puntofijo desencadenó una temporada de intentonas golpistas. El triunfo de la Revolución cubana en 1959 fue gasolina para el incendio. Parte de la juventud venezolana se alineó con la izquierda radical, creyendo en las utopías del socialismo sobre un mundo sin opresión.

Vivas no fue ajeno a esta influencia y se mantuvo firme contra la democracia.

Un hombre desconocido

De sus años antes del chavismo se conoce poco. Sin embargo, no hay duda de que su identificación con la izquierda venía desde que era muy joven. A finales de los sesenta, las esperanzas en el socialismo se disolvieron y los soñadores se adaptaron para subsistir.

La invasión del Pacto de Varsovia a Checoslovaquia en 1968, el poderío militar del Estado venezolano frente a la guerrilla y la solidez de diez años de democracia –demostrada cuando Raúl Leoni le entregó el poder a Rafael Caldera en 1969– hicieron que los revoltosos comunistas dieran un paso atrás y entendieran las reglas del juego electoral. Ahora la agrupación Movimiento al Socialismo (MAS), dirigida por Teodoro Petkoff alcanzaba auge. Darío Vivas se uniría a ellos.

Más allá de su militancia entre las agrupaciones de izquierda, su vida durante esta época es bastante turbia, escasamente conocida. Algunos datos arrojados por Poderopedia y varios perfiles en la web, dicen que estudió Administración Financiera en el Instituto Universitario de la Banca, de donde egresó con una licenciatura que aparentemente nunca ejerció. Lo suyo era ser político y el MAS era la única tolda que podía dárselo. Era el partido de mayor arraigo social. Las expresiones de izquierda dentro del espectro político nacional eran auténticamente minoritarias. No había espacio para una opción distinta a los partidos Acción Democrática o Copei.

Una nota publicada en la página de la Vicepresidencia de la República del gobierno de Nicolás Maduro recuerda su labor como militante del MAS: “Con una destacada participación en las luchas sociales desde los años 70, Darío Vivas marcó en el pueblo su ideología socialista, para entonces desde las filas radicales del Movimiento al Socialismo. En cada comunidad de Caracas, como en La Vega, Antímano, Macarao, Caricuao, y al oeste y centro de la ciudad se enarbolaron las banderas de la unidad popular”.

Vivas, al igual que muchos otros, siempre se mantuvo al acecho para llegar al poder.

Concejal agitador

Antes de ascender al poder, la protesta siempre lo acompañó. En 1983, previo al inicio de la construcción de la sede del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), participó en una manifestación contra del desalojo de las personas que vivían en esos terrenos ubicados al final de la avenida Baralt. Aquel suceso fue suficiente para que la Dirección General de Policía (Digepol) se lo llevara.

Pero más allá de ese mal rato, el asunto lo catapultó como político: a finales de los ochenta fue electo concejal de Caracas y le tocó juramentar al adeco Claudio Fermín como primer alcalde de la capital.

En 1987 regresó a la candela. Ante el insólito asesinato de Luis Carballo Cantor, un graduando de la Universidad de Los Andes (ULA) en Mérida, una serie de protestas se hicieron sentir en el país, despertando súbitamente la protesta estudiantil.

A Caracas las manifestaciones llegaron en abril y el concejal Vivas figuró como uno de los incitadores. Lionel Muñoz, quien entonces estudiaba en la Escuela Técnica Industrial Gregorio MacGregor en Coche y partícipe de aquellas protestas, recuerda la escena: “A Darío Vivas lo conocimos porque nos lo llevó la gente del MAS en la parroquia El Valle. Puso a la orden recursos de propaganda para poder agitar en los liceos”.

Como muchos de los enemigos de la democracia, Darío Vivas vio en los sucesos del 4 de febrero de 1992 una oportunidad para conquistar el poder. Respaldó esas acciones y las sucedidas nueve meses después, el 27 de noviembre de ese mismo año.

Sin haber conocido nunca al teniente coronel Hugo Chávez ni a los demás implicados, creó el Comité por la Liberación de los Presos Políticos y se hizo parte de la ola de popularidad que envolvió a los golpistas. Cuando Chávez fue liberado de la Cárcel de Yare, Vivas lo invitó a su centro de operaciones. Fue entonces cuando comenzaron a trabajar y el gocho se dedicó a su campaña y movilización, ejerciendo la dirección de giras y eventos del Movimiento V República (MVR).

El sancionado

Su entrada al poder la hizo como secretario de Nicolás Maduro, entonces diputado a la Asamblea Nacional Constituyente de 1999.

Desde entonces, comenzó a escalar en la cúpula chavista llegando a ser diputado durante los períodos 2006-2011, 2011-2016 y 2016-2021, en los dos primeros por el Distrito Capital y en el tercero por el estado Vargas.

También ejerció la primera vicepresidencia del Parlamento entre 2010-2011 y 2013-2015. Fue presidente del canal del Parlamento, ANTV, desde donde se encargó de censurar a los adversarios del gobierno, según apuntó la periodista Marvila Sánchez en un hilo de tweets.

En su devenir como parlamentario promovió varias leyes, entre ellas la reforma a la Ley de Procesos Electorales de 2009, que fue criticada por otorgarle ventaja al chavismo en los comicios.

Fue diputado ante el Parlamento Latinoamericano y encargado de la imagen y movilización del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv). Ante la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente, hecha por Maduro en 2017, resultó electo constituyente. Y por esto fue sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, el 9 de agosto de ese año. Canadá también lo sancionó acusándolo de ser responsable de violar los derechos humanos en el país.

Su último cargo desempeñado fue el de jefe de Gobierno del Distrito Capital, al que fue designado por Maduro el 30 de enero de 2020, sustituyendo a Carolina Cestari, según información de Poderopedia.

El 19 de julio de 2020 escribió a través de su cuenta de Twitter que había dado positivo a la prueba PCR para covid-19. Con 70 años cumplidos el 12 de junio, se encontraba dentro de la población más vulnerable del coronavirus. A punto de cumplir un mes de su aislamiento, murió en Caracas según lo informó el gobierno madurista el 13 de agosto. Es el segundo funcionario que muere por covid-19, después de Faustino Torella, cónsul de Maduro en Boa Vista, Brasil.