Restringen visitas en cárceles venezolanas por coronavirus

Estas medidas se toman luego de que defensores de los Derechos Humanos aseguraron que las cárceles no están en condiciones óptimas para enfrentar al coronavirus

La ministra para el Servicio Penitenciario del gobierno de Nicolás Maduro, Iris Varela, informó la suspensión de las visitas en todas las cárceles del país. Esta decisión se tomó con el fin de evitar la propagación del coronavirus.

“Desde el momento en que el presidente Nicolás Maduro decretó la cuarentena, hablamos con los familiares de los presos para informarles la suspensión de las visitas. El personal penitenciario está acuartelado; trabaja el que quedó de guardia”, indicó Varela.

Según un comunicado del Ministerio, una vez culmine la contingencia del coronavirus, se implementará un método de contacto entre los encarcelados y sus familiares.

Por otro lado, Varela destacó que su despacho elaboró un protocolo para abordar la cuarentena desde los centros penitenciarios de Venezuela.

El plan contempla un plan de acción donde se estipula la confección de mascarillas en los talleres textiles de todas las cárceles. Asimismo, la ministra ordenó preparar por galones el gel antibacterial elaborado con alcohol absoluto de 91% y cristal de sábila.

El ministerio también informó que se llevó a cabo la dotación y elaboracion de gel o jabón antibacterial. Estos insumos se habrían distribuido entre el personal, y los privados de libertad así como a los custodios.

Violación de derechos humanos

Estas medidas se toman luego de semanas de denuncias por defensores de los Derechos Humanos en Venezuela, quienes aseguran que las cárceles no están en condiciones de enfrentar la pandemia.

El Foro Penal hizo el pasado jueves 19 de marzo una solicitud formal a la Delegación Regional del Comité Internacional de la Cruz Roja para que solicite acceso a las cárceles venezolanas, evaluar la situación y tomar medidas para resguardar la salud de los presos.

Gonzalo Himiob, vicepresidente de la ONG Foro Penal advirtió que hay centros con condiciones muy delicadas.

«En los calabozos de detención preventiva la realidad golpea más duro, ya que están todavía más sobrepoblados. Una de las medidas efectivas para frenar la dispersión del coronavirus es lo que han llamado “distancia social”. Por esto, el hacinamiento hace a los presos más vulnerables a la epidemia. Especialmente si no tienen acceso a agua», dijo Himiob.