Resultados cantados: chavismo y sus amigos sacan cerca del 86% de los votos en elecciones

El chavista Gran Polo Patriótico, encabezado por el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) se adjudica 67,6% de los votos; sus amigos de la "falsa oposición", bajo las siglas expropiadas a AD y Copei suman 17,95%, de acuerdo al primer boletín oficial del Consejo Nacional Electoral (CNE).

Resultados cantados: chavismo y sus amigos sacan cerca del 86% de los votos en elecciones

La abstención en el proceso electoral de este domingo en Venezuela fue de casi 70%, de acuerdo a los primeros resultados oficiales. Con el 82,35% de los votos escrutados, la plataforma abiertamente chavista obtuvo el 67,7% (3,558 millones), informó el Consejo Nacional Electoral (CNE) en un primer boletín emitido casi siete horas después del cierre de las mesas.

El grupo de candidatos también afines al gobierno chavista, agrupados bajo las  mismas siglas de partidos de oposición que fueron expropiados por el régimen de Nicolás Maduro a sus dirigentes opositores, obtuvo 17,95%.

En la lista nacional otra vez salieron electos los dirigentes tradicionales del chavismo, con 43.75% de los votos: Diosdado Cabello, el segundo hombre del régimen; Cilia Flores, esposa de Maduro, y los escuderos de siempre: Tania Díaz, Iris Varela, Jesús Farías, Vanesa Montero, Ileana Medina, William Benavides, Gilberto Giménez , Didalco Bolívar, Asia Villegas, Ricardo Sánchez, Henry Hernández, María de Lourdes León, Luis Reyes, Nohely Pocaterra, Luis Fernando Soto, Gladys Requena, Mario Silva , Hanthony Rafael Coello y Jesús Rafael Martínez.

El Gran Polo Patriótico está integrado por el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) y varios pequeños partidos también chavistas.

AD y Copei son las siglas de los dos partidos tradicionales de la era democrática. Su estructura fue expropiada por el chavista Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para entregárselas a supuestos dirigentes opositores, disidentes que hicieron un pacto de convivencia con el chavismo.

Entre ellos, Bernabé Gutiérrez, un ex dirigente histórico de Acción Democrática (AD) que recibió las siglas de manos del chavismo.

Son los llamados “alacranes”, o falsa oposición, que según los líderes tradicionales de los partidos pretendieron convalidar unas elecciones legislativas fuera de los canales constitucionales. Este proceso llamado “fraude anticipado” por sus detractores, es rechazado por buena parte de la comunidad democrática internacional.

Entre los diputados que rompieron con la oposición y ahora prorrogan su mandato está José Brito, investigado por corrupción y expulsado de su partido Primero Justicia. Según el reconocido medio de  investigación periodística armando,info, Brito abogó por Alex Saab, el empresario colombiano detenido en Cabo Verde.

Señalado de ser presunto testaferro de Nicolás Maduro en el multimillonario negocio de la importación de comida racionada para el partido de gobierno, Saab es buscado por la justicia de Estados Unidos.

Brito es aliado de Luis Parra, el socio del chavismo ratificado por el TSJ como jefe paralelo del parlamento en enero pasado, tras unas elecciones fuera del reglamento del poder legislativo.

Con presencia de los amigos

Maduro y la cúpula del gobierno recalcaron que les tiene sin cuidado la falta de reconocimiento occidental, y apuestan al apoyo de Cuba, Rusia, Turquí y Bolivia, sus principales aliados incondicionales.

La mayoría de los países americanos y de la Unión Europea no reconocen al régimen de Maduro, pues salió de unas elecciones convocadas en 2018 fuera del marco constitucional. Ya habían anticipado que tampoco reconocerían este evento electoral para renovar el malogrado Poder Legislativo.

La abstención fue evidente durante toda la jornada, inclusive en sectores tradicionalmente chavistas, o expuestos a presiones directas del régimen, que amenaza con quitarle a las familias cajas de comida racionada a precios subsidiados si no votan.


El gobierno ordenó mantener abiertos los centros de votación más allá de los horarios legales de cierre, y activistas del PSUV fueron desplegados por varias comunidades para llevar a las personas a votar. Desde organismos del gobierno llovían los mensajes con amenazas veladas para que los empleados públicos fueran a votar y registraran su voto en lo puntos de control en los alrededores de los centros de sufragio y a través de mensajes de texto para las direcciones de recursos humanos.

Según los  números oficiales, en este proceso para renovar el Poder Legislativo participaron 14.400 candidatos y 107 partidos políticos y organizaciones indígenas. Había 20, 733  millones de venezolanos facultados para votar, de acuerdo al padrón electoral, en alguno de los 14.221 centros habilitados en toda Venezuela.