Se triplica el número de presos muertos por desnutrición en 2016

Nueve presos han muerto por desnutrición en 2016. La cifra supone el triple de los fallecidos por la misma causa el año pasado. La crisis alimentaria golpea también a aquellos que están tras las rejas.

Se triplica el número de presos muertos por desnutrición en 2016

Así lo informó el director del Observatorio Venezolano de Prisiones, Humberto Prado, quien añadió que la falta de inversión en alimentos ha llevado incluso al canibalismo en los centros penitenciarios.

“A mi hijo se lo comieron los presos”, relató a la ONG Carlos Herrera, padre de Juan Herrera, un preso fallecido en un motín en el Cuartel de Prisiones de la Policía Táchira en octubre pasado.

“La información que tenemos -por uno de los que estaba con él- es que a mi hijo lo agarraron entre 40 personas, lo apuñalaron, lo colgaron para que se desangrara y se lo dieron de comer a los reclusos”, dijo el hombre a la prensa en aquella ocasión.

Prado también manifestó que, durante otro el motín un mes antes en el mismo recinto, “le cortaron el dedo a un recluso y otro se lo comió”. El director del OVP se preguntó: “¿Quién incentiva el canibalismo si Bs 20.69 es lo destinado (por el Estado) por preso para comer?”.

Muertos por desnutrición en 2016, según la OVP

presosPorDesnutricion

Según cifras del Ministerio para el Servicio Penitenciario en 2015 el gobierno destinó -para las dietas de los reclusos- Bs 2.110 millones y en 2016 destinó, menos, Bs 1.262 millones, lo que supone Bs 20.69 por preso. Una cifra que tan solo alcanza para un ticket de metro ida y vuelta.

Dos de los fallecidos por desnutrición son Carlos Henrique Hernández de 30 años de edad cuyo deceso fue registrado en la Policía de Chacao (Caracas) el 15 de septiembre y Pedro Pablo Mendible, muerto en el mismo lugar un mes más tarde.

El Estímulo pudo comprobar la situación de los reclusos en esta sede municipal donde se encuentra tan solo el 0.1% de la totalidad de la población presidiaria. Todos mostraban síntomas de desnutrición. La frase más repetida entre los 56 reos era “no he comido nada”.

Al ser calabozos y no una cárcel, el centro no cuenta con los servicios que dispone la Ley para atender a los detenidos. Son los familiares los que deben proveer a la comida, pues según la normativa, deberían tan solo pasar en ese sitio 48 horas hasta ser presentados en los tribunales. Algunos tienen hasta dos años en esa sede «esperando».

Los retardos procesales son, según Prado, la principal razón del hacinamiento “en las cárceles que alcanza un 216%”. Aunque en el país hay capacidad para atender a 25.550 presos, el número de presos es el doble (55.219 –hasta noviembre). En cifras, el informe anual de 2015 del Ministerio Público muestra que 15.643 juicios presentaron alguna dilación.

“La principal causa del retardo procesal fue el diferimiento de las audiencias por motivos como que el Ministerio para el Servicio Penitenciario no realizó traslados a las audiencias”, acotó el activista. La información fue ofrecida durante el tercer simposio en conmemoración del día internacional de los derechos humanos organizado por el OVP y la Comisión de DDHH de la Federación de Colegios de Abogados de Venezuela.