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Siete claves para ver el documental sobre Carlos Andrés

En plena campaña electoral del Chávez mortecino y empapado de lluvia, Tiempos de dictadura (2012) rondó los 200 mil espectadores y fue la quinta película venezolana más vista del año, una proeza para el género que todos relacionan con el bostezo: el documental. El director e historiador Carlos Oteyza, consciente de la ansiedad de la gente por reconstruir la necropsia de la metástasis en que se le ha convertido la realidad cotidiana, va detrás de su propio récord de taquilla con CAP: 2 Intentos, sobre las presidencias de Carlos Andrés Pérez en 1974-1979 y 1989-1993.

Siete claves para ver el documental sobre Carlos Andrés

Oteyza debería ponerle un letrero de advertencia: “Imágenes de abundancia setentosa no aptas para audiencias sensibles”.

Siete claves antes de ver la película:

1.Es el petróleo, estúpido. Carlos Oteyza, que con su documental de CAP pretende abrir preguntas antes que cerrar respuestas, siempre ha sido un obsesionado del tema petrolero desde su primer largometraje de ficción, El escándalo (1987). Según el director, las distorsiones del rentismo hacen de Venezuela un país atípico en Sudamérica, y uno de los debates que genera CAP: 2 intentos es si otras individualidades políticas hubieran actuado de manera demasiado diferente en períodos clave como la sobreabundancia de los 70 y la contracción de los 80. Dicho de manera dramática: ¿puede un presidente no tener una impopularidad de 80% luego de una caída brusca de ingresos? La politóloga estadounidense Terry Lynn Karl, autora del libro La paradoja de la abundancia, hace de Pepe Grillo económico de la película y recuerda que la corrupción no nace de una particular debilidad moral de los venezolanos, sino de una simple cuestión de incentivos para agarrar aunque sea fallo.

2.Bloque de la Patria sin micrófono. El cuerpo de entrevistados de CAP: 2 intentos está constituido íntegramente por figuras hoy alineadas en contra del chavismo: Eduardo Fernández, Moisés Naim, Oswaldo Álvarez Paz, Carlos Blanco, Reinaldo Figueredo, Diego Arria (que casi está igualito que en los años 70 con sus camisas tipo “Cheque-Cheque”) e, internacionalmente, Felipe González u Oscar Arias. Miguel “Paquetico” Rodríguez sorprende como uno de los más vehementes y de los que disfruta de segmentos más largos, y el ex ministro de ambiente Arnaldo José Gabaldón, uno de los más lúcidos. Oteyza, que de entrada deja claro que un documentalista jamás es 100% objetivo, alega que la oposición a CAP está bien representada con los copeyanos y que los antisistema (léase José Vicente Rangel) tenían muy escaso peso electoral en aquellos años.

3.El síndrome Star Wars. Cuando George Lucas estrenó los Episodios I, II y III entre 1999 y 2005, los efectos especiales eran de una tecnología más avanzada a pesar de que las películas cronológicamente se situaban antes de los Episodios IV, V y VI de 1977-1983. Y algo similar sucede con CAP: 2 intentos. Para los años 70, Oteyza dispuso de un pequeño tesoro audiovisual: los noticieros con calidad de cine en 35 milímetros de los archivos de la empresa Bolívar Films (están incluidos, por ejemplo, los animales africanos del Safari Carabobo y los desfiles de Selemar). Del período 1989-1993 hay muchísimo material proveniente de los canales de TV, pero también visualmente más pobre. Lo que sirve de correlato del panorama de medios de comunicación. Hoy hay más opciones (Internet, redes sociales, TV cable) aunque probablemente eso ha derivado en electores más atomizados, superficiales y reforzados en sus extremismos.

4.Ojo con las pancartas. En Tiempos de dictadura se mostraba un cartel sumamente elocuente: Gracias, Pérez Jiménez, nuestros hijos dirán lo demás. En una marcha hacia el final del período CAP I se lee: La arepa está cuadrada. ¿Qué forma geométrica tendrá ahora? Oteyza desliza que CAP: 2 intentos será una delicatesen sobre todo cuando esté disponible en formato de video casero, con la posibilidad de detallar cuadro por cuadro con el control remoto y ver, por ejemplo, el look de Sergio Novelli o Cecilia Sosa Gómez cuando eran chamitos.

5.Cuarenta años reivindicados. Oteyza quiere dejar en shock a los chamos desinformados sobre la era Antes de Chávez, y más de uno de ellos pondrá cara de ponchado cuando se entere de que el Sistema Nacional de Orquestas es una creación de CAP I. Ídem con el plan de becas Gran Mariscal de Ayacucho, los embalses regionales y los parques nacionales. ¿Realmente qué gobiernos se preocuparon más por la agroganadería, los de CAP o los del chavismo? En el terreno de lo personal, Felipe González lo deja clarito sobre Pérez: “Era un tipo muy poco rencoroso”.

6.Lo que faltó. En 90 minutos de película no se puede meter todo. Oteyza lamentó haber dejado fuera a Recadi, el antecesor de Cadivi y Cencoex, que se destapó en el período de Lusinchi pero cuya onda sísmica afectó a CAP II. En las imágenes del 27-N de 1992 falta el gordito de la camisa rosada que se encadenó vía VTV. Si yo hubiera sido el director de CAP: 2 intentos, metería alguna parodia de Radio Rochela al estilo Carlos Androide, que serviría de símbolo de la tolerancia y libertades civiles de aquellos años.

7.No aparecerá ningún Marty McFly para salvarnos. Y sí: CAP: 2 intentos sembrará en no pocos espectadores una intolerable sensación de impotencia. Nadie podrá viajar al pasado ni meterse dentro la pantalla para evitar que Chávez diga “por ahora”. Eduardo Fernández sangrará por la herida todo lo que quiera, pero no cambiará los resultados de la elección de 1988 (53%-40%). Por si a alguien le sirve de consuelo de tontos, la secuencia final del documental, un guiño espontáneo al telefonito de Popy, realmente es una joya.