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Simón López lanza doblete a ritmo de "big band"

El cantante Simón López irrumpió hace cinco años con una "big band", con la cual ha recorrido Venezuela y varios países de América y Europa. Ahora tiene listo el lanzamiento en simultáneo de sus dos primeros discos

Simón López lanza doblete a ritmo de "big band"

Desde su surgimiento, a mediados de la década de 1920, la big band ha estado indisolublemente ligada a la expansión del jazz, aunque con el tiempo fue abarcando otros géneros musicales. Su estructura también ha sido flexible: desde las bandas de diez o doce miembros de la época inicial, hasta las grandes orquestas de más reciente data. Su concepto es sumamente atractivo y es la razón por la cual se mantienen vigentes. Con un repertorio que, sin dejar de ser ecléctico, enfatiza principalmente en los llamados standards de la música estadounidense, esos que jamás pasan de moda y han trascendido generaciones.

A estas premisas se ciñe la Neo Big Band, agrupación que irrumpió en 2015, hace ya cinco años, producto del esfuerzo de un joven talento venezolano, que además de ser cantante de probadas condiciones vocales e interpretativas, es también un emprendedor con buen olfato para detectar lo que pueda ser atractivo en el cada vez más dinámico negocio de la música. Se trata de Simón López, quien a sus 39 años ya tiene un apreciable camino recorrido, desde que, siendo estudiante, dio sus primeros pasos como solista del grupo de gaitas del colegio Emil Friedman.

En ese momento, se dio cuenta de su vocación, heredada de su madre, la cantante de música venezolana María Teresa Chacín, integrante a su vez de una familia de eminentes artistas. En 1997 le dieron el papel principal en el musical The Sound of Music y al año siguiente, como integrante del quinteto Frenesí (tres hombres y dos mujeres), grabó su primer disco, un recopilatorio del sello Líderes con versiones de éxitos de Nino Bravo, Abba, Julio Iglesias, Trigo Limpio y Luisito Rey, entre otras luminarias.

Posteriormente, entre 1999 y 2007, se fogueó como cantante principal de Tártara, popular agrupación que en la década de los noventa animó incontables bailes en las noches caraqueñas. Con esta hizo, como uno de sus solistas, su segundo disco. Todo esto lo compaginaba con su participación, como invitado especial, en los espectáculos de su mamá.

Su primera oportunidad discográfica como solista la tuvo en el género de la balada pop. Fue un álbum producido por Carlos Escalona y Juan Cristóbal Mancheño. De esa producción sonó el tema Culpable, del argentino Facundo Monti, objeto también de un videoclip que rodó en Miami con la actriz Gabriela Vergara.

La vigencia de un sonido

Luego de la experiencia con Tártara, se animó a conformar su propia banda, el Sgrupo, aunque ya tenía en mente el proyecto que terminó de concretar en 2015, el de la Simón López y su Neo Big Band, que así se llama la orquesta en gran formato instrumental con la cual ha tenido más de 200 presentaciones desde su creación.

-He trabajado mucho en Venezuela, Francia, Italia, Colombia, República Dominicana y México, así como en Estados Unidos, particularmente entre 2016 y 2018. He actuado en eventos privados y participado en grandes festivales, como la Caracas Big Band Nights en 2017 y luego en su edición navideña, la Christmas Big Band Night. También hicimos una presentación importante en la Gala by Iskia, que congregó a un público muy numeroso en Caracas.

-¿De dónde surge tu inclinación por el formato Big Band?

-Siempre me gustó este género y todos los ritmos que se le asocian, como el jazz y el swing. Desde muy pequeño soy un apasionado de Frank Sinatra, Tony Bennett, Nat King Cole, Paul Anka y otros de sus exponentes o cultores, todos verdaderos clásicos. Por mi familia, he estado rodeado de música siempre. Y entre todas las cosas que escuchaba, la fascinación que sobre mí ejercía el sonido big band era muy especial. Me gusta -y mucho- la música venezolana, por mi mamá, que también he cantado siempre. Pero al decantarme con los años me he inclinado entusiasta y decididamente por el sonido que ahora difundo a través de mi Neo Big Band. Mi amigo, Andrés Briceño, docente del Sistema Nacional de Orquestas y director de la Simón Bolívar Big Band Jazz, me ayudó a conformar mi orquesta.

-¿Bajo qué parámetros?

-La idea de la Neo Big Band es la que he venido desarrollando en estos cinco años. Una orquesta con el sonido característico de este formato, interpretando los clásicos propios del género y otros más actuales, pero con los arreglos que la definen. Algo similar a lo que hizo Paul Anka con temas como It’s my life, de Bon Jovi, y Wonderwall, del grupo Oasis. A estas alturas estoy muy satisfecho con los resultados. Nunca pensé que la receptividad que he tenido pudiera ser tan contundente.

Lo ha logrado con un repertorio atrayente, con temas de eterna vigencia. Incluyo composiciones como New York New York, The way you look tonight, Call me irresponsible, For once in my life, Me and Mrs. Jones, The best is yet to come, Fly me to the moon, The lady is a tramp y I got you under my skin, entre muchas otras, que son auténticos emblemas del género.

Potente y vigorosa expresión

“Para sorpresa nuestra, el proyecto gustó más de lo que habíamos previsto. Ya hemos realizado muchas presentaciones privadas, dentro y fuera de Venezuela. Eso nos ha animado a grabar no uno, sino dos discos, que ya estaban listos cuando se presentó la emergencia del coronavirus. Los grabamos entre 2016 y 2018 entre Caracas y Miami, pero los lanzaremos simultáneamente a finales de mayo o principios de junio, vía descargas en Spotify y más adelante en físico”, anuncia entusiasta el cantante, quien también se encargó de la producción de ambas grabaciones, con el decidido e invalorable apoyo de Andrés Briceño como director musical. Con ello busca “garantizar un sonido todo lo potente y vigoroso que requiere una grabación de esta envergadura”.

-¿Qué canciones incluyeron?

-Básicamente, los temas clásicos que componen nuestro repertorio habitual. Versiones de éxitos de Frank Sinatra, Tony Bennett y Nat King Cole, entre otros, interpretados en inglés, así como dos temas más actuales llevados al formato Big Band.

Un nuevo reto

Después de estos lanzamientos, para 2021, el cantante tiene en mente otro proyecto discográfico. Lo considera un verdadero reto, por los riesgos creativos que supone.

-Nuestro tercer disco será de canciones latinoamericanas versionadas en  big band. Algo que nunca se ha hecho hasta ahora. Estamos preparándolo concienzudamente, pues la idea es escoger creaciones del repertorio de autores relevantes como Manzanero y  Rafael Hernández, entre otros. Y, por supuesto, de venezolanos como Chelique Sarabia, Simón Díaz y Aldemaro Romero, las que más puedan adaptarse a este sonido. Nuestros dos primeros discos son en inglés, pero este sería en español. Por mi mamá, siempre he querido grabar algo de música venezolana y jazz, que es la Onda Nueva. Pero hacerlo más tipo big band, con ese swing. Es el reto que tenemos.

-¿Eres optimista entonces de cara al futuro?

-A pesar de lo que está pasando con la pandemia de COVID-19, creo que el mundo va a cambiar positivamente. La música no parará, sino que se va a repotenciar. Y lo estamos viendo ahora, con tantos cantos de solidaridad que han venido surgiendo en apoyo a la lucha contra el virus. Por cierto, acabo de hacer un tema muy interesante. Me llamaron de República Dominicana para grabar desde mi casa la voz solista de un video con la canción The way you look to night, con los músicos de una orquesta de ese país, llamada Big Band Jazz Show, cada uno tocando desde su lugar de cuarentena. Me conocían vía WhatSap y quedé gratamente sorprendido, tanto por la invitación como por los resultados que obtuvimos. El video ya está en YouTube.