Sin policías, gasolina o gas: vivir en las montañas del Táchira

El municipio Francisco de Miranda es uno de los 29 que conforman la geografía tachirense y en él se concentran una serie de situaciones que, de continuar, podrían acarrear problemas de gran magnitud en el corto plazo

San José de Bolívar es quizá una de las poblaciones más atípicas de Venezuela, no solo por la belleza de sus paisajes, sino por su producción agrícola, la ganadería de altura y por ser la mayor afluente de agua en el estado Táchira.

Sin embargo, esta localidad que se ubica a más de 2550 msnm no escapa a los problemas del resto del país: la inseguridad por la falta de efectivos policiales es una constante, el gas y la gasolina son casi inexistentes, y el resto de los servicios básicos tan intermitentes como en el resto del país.

Desde que la policía del Táchira fue intervenida con la llegada de Laydi Gómez a la gobernación, en San José de Bolívar, comunidad con 5600 habitantes, no se cuenta con un funcionario de seguridad. No hay policías, pero tampoco militares, explicó la alcaldesa Mercedes Rodríguez.

“Si llegara a tener la policía aquí, yo debía correr con todos los gastos que eso genere. Si estuviera a mi alcance como costear esa presencia, bienvenidos, pero no tengo como”, lamentó Rodríguez.

 

“Ya vamos a cumplir dos años sin policías. Tampoco hay guardia nacional, aquí nos cuidamos los unos a los otros”, reveló la primera autoridad del municipio Francisco de Miranda del estado Táchira.

Cuando en la población surge una situación irregular del orden público, se recurre a los cuerpos de seguridad de la población vecina, Queniquea, que se encuentra a unos 20 minutos de distancia.

“Ellos (policías o guardias nacionales) acuden al llamado y logran solventar los problemas que se generen”, dijo la alcaldesa.

Alarma por desforestación

El tema de la seguridad no es todo lo que le preocupa a la alcaldesa del partido Acción Democrática electa en el 2017.

La mayor problemática del municipio de la montaña tachirense es la falta de gas doméstico. Existen aldeas y caseríos en donde desde hace 9 meses no llega el gas para cocina, lo que obliga a los pobladores a cocinar con leña, al punto de causar preocupación a la primera autoridad porque no existe un control en la tala de árboles.

“De tanta necesidad que genera la falta de gas, la gente corta árboles en todos los sectores. Están talando árboles y nos vamos a ver en un futuro, tal vez no muy cercano, padeciendo por falta de agua”, declaró Rodríguez.

“Si no se soluciona el problema de suministro de gas, la situación se complicará. Gran parte del Táchira se beneficia del acueducto regional que tiene su naciente en San José de Bolívar (…) si continua la tala indiscriminada de árboles la captación del ‘Rio bobo’ puede empezar a disminuir y venir un colapso”, denunció la alcaldesa.

Relató que en varias ocasiones ha acudido a los diferentes organismos encargados de la distribución y ventas de gas doméstico ubicados en San Cristóbal, ha explicado la situación que vive la población de San José de Bolívar y, aunque ha sido escuchada, nadie ha solucionado la situación.

“La última vez que fui llegué un poco descontenta ante las respuestas negativas que recibí. El problema del gas no solo se presenta en este municipio, es en todo el Táchira, pero la respuesta que recibí fue que por ser alcaldesa de la oposición eso me trancaba. No debe ser así porque todos somos venezolanos”, dijo.

 

Sin gasolina y pésima vialidad

La población no cuenta con una estación de servicio para surtir combustible y sus habitantes deben hacer largas colas cada semana que llega la gasolina en la localidad vecina, Queniquea.

Esta acción perjudica considerablemente la producción y distribución agrícola, sobre todo a los productores de leche, papelón y café de la zona, pero en general al estado Táchira y al país.

La situación se complica ante el mal estado en el que se encuentran las vías agrícolas por el poco o nulo mantenimiento que se les brinda.

“No tenemos maquinarias, el asfalto frio es muy costoso y no tenemos presupuesto. Yo quisiera poder solventar pero la realidad es que a la alcaldía que administro apenas y llegan recursos para el pago de nómina y muy poca plata para los gastos de funcionamiento”, dijo Rodríguez.

 

“Gracias a las personas del municipio que se encuentran en otros países y otras que aún están aquí que me han ayudado con los costos de la maquinaria y otras necesidades se han podido solventar algunas cosas”, explicó la alcadesa.

Hace poco más de un año, Mercedes Rodríguez viajó a Caracas para consignar algunos proyectos para mejorar la vialidad en su jurisdicción. Uno de sus mayores anhelos es culminar el período para el que fue electa con mejores carreteras para las comunidades agrícolas.