Sub 20: Venezuela sin puntos débiles

Venezuela mostró ante Uruguay todos los elementos que presumía como carta de presentación antes del Sudamericano: un grupo trabajado, con tiempo suficiente de preparación, aclimatado a la altura y con una enorme cohesión de juego.

Sub 20: Venezuela sin puntos débiles

La selección que dirige Rafael Dudamel no mostró ningún punto débil ante la favorita Uruguay, entendiendo que sin celebrar un 0-0, el marcador es positivo de acuerdo a las circunstancias que se dieron luego del minuto 58. El penal fallado por Nicolás De La Cruz hace ver que Uruguay cedió dos puntos, pero el oficio de Venezuela demostró que fue al revés.

La expulsión de Eduin Quero y el penal detenido por Wuilker Fariñez diseccionaron un partido que era igualado en cuanto a paridad de condiciones, pero Venezuela mostró la misma cara antes y después de ese punto de quiebre. Si bien al desempeño al grupal le faltó el gol para ser casi perfecto, no hay ningún detalle que se haya escapado y, salvo la imprudencia de Quero y la falta de puntería, no hubo ningún aspecto que reprochar.

Fariñez no tenía nada que demostrar y sus reflejos en todas las jugadas, no solo en el penal detenido, expusieron que la fortaleza comienza desde el arco. La línea defensiva rayó a muy buen nivel, pese a las dudas previas que generaba la poca experiencia de sus miembros en la Primera División y pudieron detener a los linajudos Schiappacasse y compañía sin mayores dificultades. Yangel Herrera mostró, con su mezcla de elegancia y breg,a por qué lo quieren en la Premier League y Luis Ruiz fue un sorprendente peón que cumplió en la doble faceta de generar y marcar.

Yeferson Soteldo no fue protagonista porque el fútbol que mostró es menos egoísta, si bien no se puede negar que cualquier genialidad bien le viene a Venezuela para marcar diferencia. Sergio Córdova y Antonio Romero se vaciaron en angustiar a los defensores celestes y Ronaldo Peña agotó el combustible que tenía en su reserva para producir ocasiones y, aunque aislado, lo logró.

No perder los estribos es una cualidad que en el fútbol la da la experiencia y el hecho de que este grupo haya convivido tanto tiempo junto habla del grado de madurez alcanzado. Decía en días anteriores que a este plantel no le ha faltado nada para cumplir un gran papel. Nada ha quedado fuera de la planificación y nada ha sido improvisado y ello quedó visto ante Uruguay. En la columna anterior explicaba que ante tanta preparación un imponderable era lo único que podía romper con el equilibrio y la expulsión de Quero lo fue. No obstante, los muchachos fueron capaz de controlar la situación y terminaron superando físicamente a un rival que se vio arrinconado al final por diez contrarios.

Hay un pequeñito lunar: la columna vertebral en cuanto a nombres propios es un lujo: Fariñez, Yangel y Soteldo, sin embargo, se nota que para la propuesta que pretende cumplir Dudamel en el frente de ataque hace falta un verdadero killer del área y en el plantel no lo hay. Ronaldo Peña se ubica como el nueve de área, pero si recordamos la Venezuela Sub 17 mundialista, era Andrés Ponce el que cumplía ese rol y Peña caía como un segunda punta. El falso “9” tampoco es adaptable al sistema, así que habrá que acostumbrarse a esperar más goles de volantes que del hombre de arriba.

Le cae muy bien a Venezuela descansar una fecha porque el desgaste ante Uruguay fue tremendo. El rival más temible del grupo ha quedado atrás y la recuperación física ayudará a enfrentar a Perú el lunes con mejor condición.

Hay motivos para seguir ilusionándose.