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Tachirenses protestan por “pésimos” servicios públicos

El colapso en los servicios públicos mantiene sitiada a la capital del estado Táchira, San Cristóbal, donde desde el pasado lunes 29 de octubre, vecinos de diferentes zonas de la ciudad han salido en acción de protesta a cerrar calles, avenidas y hasta troncales en demanda de gas, agua, luz, transporte público e internet.

Tachirenses protestan por “pésimos” servicios públicos

Las principales avenidas de San Cristóbal, Carabobo, Ferrero Tamayo, Guayana, además de sectores como La Ermita, Barrio Obrero, la Troncal 005 (El Corozo) y las adyacencias de la residencia oficial de gobernadores, fueron cerradas por los tachirenses que entrelazaron con mecates los cilindros de gas a lo largo y ancho de las calles en demanda del servicio.

Hasta un año sin recibir el servicio de gas doméstico que distribuye únicamente Pdvsa Gas, en la región, aseguran los vecinos de la avenida Carabobo, -puerta de entrada a San Cristóbal-, que llevan esperando el suministro.

En el estado Táchira, al menos 13 municipios se encuentran desde hace cuatro días sin servicio de agua potable debido a algunas fallas en el acueducto regional que estaría solventando la empresa hidrológica regional, Hidrosuroeste.

A lo que se suman las largas colas para el suministro de combustible, la ausencia de transporte público, frecuentes cortes de energía eléctrica y fallas en la recolección de aseo urbano y servicio de internet.

“Aquí ya las cosas están pasando de castaño claro a castaño oscuro. Tenemos el problema de falta de agua, la ausencia del servicio de aseo urbano que ya nos hace cohabitar con los zamuros, insectos y roedores. Tengo dos años sin gas y he podido sobrevivir con cocinillas eléctrica pero ahora ni con eso se puede estar porque la luz aquí se va consecutivamente”, dijo Judith Ramones, vecina de la avenida Carabobo.

Las protestas se han intensificado en la última semana, pues quienes viven en el Táchira, reconocen que salir a la calle, gritar, cerrar vías y protestar se ha convertido en el único mecanismo a través del cual los organismos del estado les prestan atención.

Han denunciado que los despachadores de gas cobran los cilindros en pesos colombianos o a cambio de llenarlos las comunidades deben entregarles mercados con productos de la cesta básica “de la preferencia y marca exigida por ellos”. Razón por la que hacen un llamado a no levantar la protesta y continuar en la calle hasta tanto no se resuelva el problema, dijo Daniela García.

“No nos quieren solucionar el problema de gas y cerrando las calles otras comunidades han conseguido el suministro por eso salimos hoy. Hemos ido hasta a la planta de llenado y nadie nos atiende. Vivimos en un colapso total de servicios públicos y nadie da respuestas (…) los pocos que se han comprometido no nos cumplen y es por eso que la protesta no la vamos a levantar hasta que lleguen a surtir el gas”, declaró Néstor Ramírez, vecino de Barrio Obrero.

Los militares prometieron gas

Una comisión de funcionarios de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), se trasladó a cada uno de los lugares donde las comunidades permanecían en la calle desde principios de semana.

Los militares, encabezados por el Coronel Gerardo Adames, adscrito a la Región Estratégica de Defensa Integral de Los Andes (REDI Los Andes), se comprometieron con los vecinos en que sería entregado gas doméstico si levantaban la protesta.

Mientras unos pedían calle y se negaban a la propuesta del militar que aseguró que si no levantaban los cilindros del pavimento y se restablecía el paso “otras comunidades serian beneficiadas primero”, otro grupo de pobladores accedía a la oferta hecha.

Para Nubia Casanova, habitante de San Cristóbal, quien se encontraba con su familia cerrando la vía con los cilindros de gas, “la burocracia y lo subjetivo” de cada venezolano se impone en momentos de crisis.

“No sé si el pueblo está careciendo de identidad o posee una cultura precaria. Ahora todo lo soluciona un militar que viene a cualquier parte de San Cristóbal, dice tres cosas y solucionado el problema. No se trata de la solución del momento, es la calidad de vida de nosotros, es darle cabida a un cambio significativo, es buscar el verdadero bienestar nuestro y el de la familia”, señaló.

La situación que vive el Táchira ha alterado el desarrollo del día a día de sus pobladores, precisó Nubia Casanova.

“Todo nos lo han cambiado… ¿quién le jugó al atraso al país?”, agregó.

La tachirense cuestionó el comportamiento ciudadano al ser tan flexible con las autoridades militares que prometen vender el servicio de gas hasta el próximo lunes 5 de noviembre después de meses y años de larga espera. Se preguntó si el pueblo estaba “drogado”.

“No estoy de acuerdo con nada de lo que nos lleve al atraso y nos ubique por debajo de lo establecido en la Pirámide de Maslow que no es más que cubrir las necesidades. No estoy de acuerdo con soluciones efímeras sino las permanentes y que conduzcan a la calidad de vida del venezolano”.

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