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Queda mucho Rincón todavía

¿Cuál es la razón para que se discuta que ya no debe ser titular en la selección venezolana? Algunos dicen que ralentiza el juego. ¿Es cierto? Vamos a analizar el caso

Queda mucho Rincón todavía

Un partido ausente en el que se ganó de forma convincente. Eso ha bastado para que se comience a discutir la titularidad de Tomás Rincón en la selección. Ningún futbolista en el mundo es imprescindible (salvo dos o tres fuera de serie), cosa obvia en la que todos coincidimos, pero ¿ya es momento que el capitán ceda su lugar en el once a otro futbolista?

Es difícil y polémico hablar al respecto. Lo que sí es inevitable es que el debate está en la palestra y la figura del hombre del Torino ha dejado su vitola de indiscutible y hay cuestionamientos sobre su presencia en el campo. ¿A partir de qué elementos probatorios se llega a esa conclusión? ¿El resultado positivo de un partido en el que él no estuvo o un conjunto de aspectos y desempeño que realmente ponen en discusión su titularidad?

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Desde el retiro de Juan Arango de la selección, Rincón asumió la banda de capitán en el combinado nacional. Nadie discutió que heredara ese rol: 27 años, experiencia suficiente, titularidad en Europa y en la Vinotinto, jerarquía, presencia, don de mando y capacidad de diálogo. Desde su puesto de volante central ha manejado los tiempos de juego y su visión general le ha dado esa justa designación como capitán, rol que asumía tácitamente y sin banda en el brazo, mucho antes del retiro de Arango.

Fuera del campo, ha sido el que ha dado la cara en los momentos buenos, no tan buenos y controversiales, como aquella carta de los quince firmantes contra la Federación Venezolana de Fútbol o la protesta que desde la Juventus elevó de manera individual contra los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del gobierno en el conflicto político y social que cobró vidas humanas en 2017. En todos casos, su voz elevada ha sido siempre bajo la figura del capitán de la selección nacional.

Desde que Rafael Dudamel comenzó a dar paso a la nueva generación de futbolistas en la absoluta, de la “vieja” guardia han permanecido titulares Roberto Rosales, Tomás Rincón y Salomón Rondón, los únicos que superan la treintena en edad (junto con Rolf Feltscher). Sin discusión por su desempeño, es hasta ahora cuando se ha puesto la lupa en el la presencia indiscutible de Rincón y Rondón, justo cuando otros seleccionados vienen apretando fuerte en sus posiciones y elevando la competencia. Junior Moreno, un Josef Martínez (sano) o un prometedor Jan Hurtado surgen como los herederos de sus puestos.

Volviendo al caso específico de Rincón: ¿cuál es la razón para que ceda su puesto? Una acotación muy válida es que el equipo se ralentiza y pierde dinámica con el tachirense en el once. ¿Cómo se comprueba eso? La medida la tiene solo el seleccionador. Sin embargo, habría que tomar en cuenta elementos intangibles como el liderazgo y la transmisión de ideas al grupo, desde una posición neurálgica como la suya en la mitad de la cancha.

Por lo visto en estas cuatro fechas, queda claro que la propuesta táctica de Peseiro será con tres futbolistas en el mediocampo, un volante central acompañado de dos interiores que serán, con nota muy alta en su evaluación, Cristian  Cásseres y Yangel Herrera. Queda la posición de “cinco” para Rincón, quien con el portugués ha vuelto a su puesto natural, el que cubre en el Torino como medio de marca.

Rincón sigue siendo titular en su club en Italia. Lucha por cuotas asfixiantes como mantener la categoría en la Serie A, pero en condición de líder. Supera las cien internacionalidades, más de 300 partidos en el viejo continente, donde tiene 12 años consecutivos compitiendo al máximo nivel, elementos suficientes para sostener que, a sus 32 años, aún tiene mucho que brindar dentro del grupo que aspira encontrar el camino hacia el primer mundial para Venezuela.

Lo que sí me parece real es que con el paso del tiempo, su carácter de indiscutible va dejando paso a la posibilidad de quien pueda, pronto, asumir su rol en el equipo. Es algo natural para lo que se tiene que estar preparado. Junior Moreno ha tenido que ceder su lugar ante el paso arrollador de Cásseres, un futbolista de otro perfil distinto, por lo que la vigencia de Rincón sigue intacta; más el de DC United ha demostrado que tiene el nivel necesario para cumplir la tarea con nota muy alta.

Queda Rincón para rato. No encuentro argumentos de juego ni de otra índole para decir lo contrario.