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Trabajadores de la salud demandan aumento justo y equipos de bioseguridad

Este miércoles salieron a la calle los trabajadores del sector salud y se le sumaron los jubilados y educadores para protestar en demanda de reivindicaciones salariales y mejor dotación para los hospitales, especialmente los que atienden a pacientes con covid-19. Se hicieron manifestaciones simultáneas, aunque la GN impidió a un grupo llegar a la sede de la Vicepresidencia

Trabajadores de la salud demandan aumento justo y equipos de bioseguridad

Los trabajadores del sector salud volvieron a protestar en las calles por los bajos salarios, las pésimas condiciones de los centros de salud y la falta de dotación de medicamentos y equipos de bioseguridad para combatir la covid-19.

En esta oportunidad las manifestaciones se hicieron este miércoles de forma simultánea en los hospitales J. M. de Los Ríos, la maternidad Concepción Palacios, el oncológico Luis Razetti, el materno Infantil de Caricuao, el Clínico Universitario, en El Algodonal, en Los Magallanes de Catia y en el hospital Psiquiátrico de Caracas. Las acciones de calle contaron con el apoyo de los maestros, profesores y estudiantes universitarios.

Pablo Zambrano, secretario ejecutivo de la Federación de Trabajadores de la Salud, Fetrasalud, desde las afueras del hospital Clínico Universitario indicó que la nueva jornada de protestas tuvo como uno de sus motivos principales rechazar el incremento salarial hecho por el gobierno de Nicolás Maduro, de 400.000 bolívares a 1 millón 200 mil, que igual no le alcanza a los trabajadores ni para comprar medio cartón de huevos.

“Este incremento lo realizaron sin ninguna discusión con los trabajadores, sin que llevaran a cabo un estudio serio de la situación económica de los trabajadores venezolanos, quienes exigimos nuevamente que nuestro ingreso mensual sea equiparado al costo de la canasta básica de alimentos”, dijo Zambrano.

En la protesta, luciendo un disfraz de El Grinch, se encontraba Francys Fidel, enfermera del Hospital de Los Magallanes de Catia.

“Este gobierno de Nicolás Maduro le robó las navidades a los venezolanos, por allí anda pregonando que tendremos unas navidades felices, pero será solo en su casa y en las de sus ministros, que estarán felices pues tienen unos sueldos millonarios para poder hacer buenos mercados, comprar ropa, zapatos y juguetes. Pero el grueso de los trabajadores estamos pasando graves problemas socioeconómicos, pasamos hambre por los bajos salarios”, señaló Fidel.

Indicó que le depositaron un monto de dinero: “eran mis utilidades del año, que me sirvieron para comprar mortadela, queso y un cartón de huevos. En mis tiempos libres tengo que trabajar como buhonera para poder llevarle la comida a mi hijo”.

Fotos: Daniel Hernández

A las afueras del hospital J.M. de los Ríos, los trabajadores también salieron a protestar con pancartas en mano y gritando consignas.

Claret Riobueno, en representación de los obreros y el doctor Vietnam Viera, por los médicos, indicaron que la manifestación no solo era por el ajuste salarial, sino también por las mejoras que requieren los centros de salud.

“Aquí en este hospital, referencia nacional, los pequeños pacientes lo que reciben de comida es arroz con frijoles chinos, sin tomar en cuenta las patologías que ellos presenten y que requieren de una buena nutrición”, dijo Riobueno.

El doctor Viera, por su parte, indicó que no es posible que los familiares de los niños enfermos sigan siendo obligados a comprar la mayoría de los medicamentos y pagar los exámenes necesarios en laboratorios privados.

Emilia Jaime trabaja como auxiliar de nutrición en este hospital. Señala que ya su salario ni siquiera le alcanza para comprar uno de los medicamentos que requiere su madre para controlar una de las enfermedades que padece.

“En el J.M. de Los Ríos venimos a trabajar por el compromiso y solidaridad con los niños y sus familiares, pero lamentablemente nuestro salario no alcanza ni para pagar los pasajes, especialmente de los trabajadores que viven en las ciudades dormitorios”, señaló Jaime.

Carlos Julio Rivera, vicepresidente de la Asociación del personal jubilado y pensionado del Instituto Venezolano de los Seguro Sociales, IVSS, encabezaba la protesta en la sede principal de este organismo.

Indicó que la asignación que reciben no se puede llamar pensión, sino que es una especie de ayuda económica que no cubre las necesidades básicas de los jubilados.

Explicó que existen aproximadamente 42 mil jubilados de la administración pública quienes, junto a los pensionados, exigen que sus asignaciones mensuales cubran por lo menos la canasta básica de alimentos y los gastos de medicamentos: “Ese aumento salarial de 1 millón 200 mil bolívares es una burla para el pueblo”.

A esta jornada de protestas se sumaron los sindicatos de distintos entes públicos, agrupados en la llamada Coalición Sindical, que intentaron realizar una protesta desde la Plaza Caracas hasta la sede de la Vicepresidencia de la República, actividad que fue impedida por funcionarios de la policía y la Guardia Nacional.

Carlos Salazar, coordinador de la Coalición Sindical, indicó que salieron a la calle a defender el derecho a un salario digno, en defensa de salud y a la alimentación de los trabajadores.

Los maestros, profesores y estudiantes universitarios apoyaron las manifestaciones y reiteraron que en estos sectores los salarios también son de hambre y miseria.