7 actrices porno que son más inteligentes que tú

Tienen maestrías, son licenciadas y han culminado la universidad. Conoce a esas actrices porno que pueden ser más inteligentes que tú

7 actrices porno que son más inteligentes que tú

El mito sobre los actores porno y la poca inteligencia puede ser desmentido con estas mujeres que, si bien es cierto, se emplean en el mundo del porn, esa no es una razón para que desestimar su capacidad como profesionales:

J. BAILEY

Porn1 UB

Que nadie se deje llevar por el tópico de que las rubias, y más si son lúbricas, deben ser tontas. Esta escocesa es tan fan de Leon Tolstói y de Óscar Wilde como de compartir escenas que ninguno de los dos escritores hubiera podido narrar con compañeros más que bien dotados. Y para más inri, estudió en la prestigiosa Universidad de St. Andrews (Escocia) en la que, coincidencias de la vida, compartió alguna clase con el príncipe Guillermo.

SASHA GREY

Porn2 UB

Es, sin duda, la decana de la nueva generación de chicas de moral distraída y cerebro concentrado. Procaz y brillante en sus entrevistas, Sasha empezó a construir un personaje mediático más allá de los célebres castigos que en las películas recibía con placer. Y tuvo premio: revistas como Vice, Elle o Rolling Stone la encumbraron como la chica lista de la industria sucia. Montó su productora (L.A. Factory Girls), un grupo de música, se pasó a una interpretación menos cansada y más convencional de la mano de directores como Steven Soddenberg o Nacho Vigalondo, e incluso publicó el libro La sociedad Juliette. En 2013 colgó el hábito de látex y se dedicó a su faceta de buena chica mala.

 JOANNA ANGEL

Desde edad temprana, fue una rebelde sin causa, aficionada a los tattoos y al sexo sin demasiadas contemplaciones. Pero ello no le impidió sacarse una mención especial en sus estudios literarios por la Universidad de Rutgers (Nueva Jersey). Su carácter extrovertido y provocador la han llevado a ser un personaje mediático que tanto escribe en el New York Times o en Spin Magazine, como entrevista en su blog a Marilyn Manson o Bad Religion

MIRIAM WEEKS (BELLE KNOX)

Esta es la triste historia de una chica que quería estudiar en la Universidad de Duke (Carolina del Norte), pero no tenía dinero porque su padre no cobraba lo suficiente haciendo de médico militar en Afganistán. Así que un día colgó unas fotos suyas en Internet y a la semana ya estaba filmando una película porno. Prefirió decirle a su madre que vendía marihuana a reconocer que alquilaba gustosamente su cuerpo. Cuando en la universidad se enteraron de cómo pagaba la matrícula, llegó a recibir incluso amenazas. Pero ahora mismo, poco importa, el año pasado fue la persona más buscada en Google, por encima del Papa y Justin Bieber.

AMARNA MILLER

Esta nínfula patria tuvo claro, a los 19 años, que su futuro era el porno. Pero no quería aceptar cualquier contrato, así que empezó grabándose a sí misma, para acostumbrarse al medio y, finalmente, presentó ese material como trabajo de final de curso para la carrera de Bellas Artes. Obtuvo un excelente y el empujón definitivo para montar su propia productora, Omonia-X, hoy desaparecida. Tiene un blog muy visitado y escribe para Primera Línea y Playground Magazine.

 VICTORIA ZDROCK

Esta ucraniana aprovechó la Glásnost para largarse a Estados Unidos y a los 18 años ya tenía bajo el brazo un doctorado cum laude en arte por la Universidad de West Chester, que después completó con un doctorado en Derecho y otro en Psicología Clínica. Pero pronto encontró otros estímulos que complementaron los académicos. Empezó posando de modelo para Playboy y Penthouse, y acabó en el porno hardcore, protagonizando escenas lésbicas y sadomasoquistas por las que se ganó otro tipo de matrícula de honor. En la actualidad, roza la cuarentena, ha publicado cinco libros de seducción y es una reputada terapeuta sexual.

VEX ASHLEY

Esta veinteañera iba para artista fotógrafa, pero pronto descubrió que si se ponía delante de una webcam ligera de ropa, la cosa cambiaba mucho y a mejor. Cuenta con 6.000 seguidores muy agradecidos que sufragan mediante crowfunding las películas que realiza su productora, Four Chambers. La llaman ‘la revolución del porno’ y aunque no le hace ningún asco al lesbianismo y al sadomasoquismo, sus películas tienen una factura hipster que le otorga cierta elegancia al género.