Anakena: “Depende de qué tan jodida es la cogida”

Los de Anakena son bien abiertos. Musicalmente hablando, se entiende. Si le han entrado a la bachata pronto podrían ir hasta abajo con un reguetón. ¿Te da miedo? Es Halloween, pero no es para tanto: déjate llevar 

 Anakena es la banda sorpresa. Van en crecimiento desde que ganaron el Festival Nuevas Bandas en el 2018 y no han parado desde entonces. Tienen un repertorio de más de una decena de temas y verlos en vivo es una experiencia bailable. Acaban de sacar su primer disco, suman más de 20.000 escuchas mensuales en Spotify y en YouTube sus videos más vistos superan las 70.000 visitas.

Santiago de la Fuente, Carlos González y Mikel Maury, tres de sus cuatro integrantes principales, respondieron sin miedo.

 

-¿Qué es lo peor que les ha pasado como banda?

-Un artista venezolano nos bajó de la tarima dos veces. En las gaitas del Champagnat, estábamos super emocionados con un set de 45 minutos. No habían pasado ni 15 y de repente el técnico me empieza a hacer señas. Además, dos de la banda son de este colegio. Teníamos 10 temas, estábamos burda de emocionados. El cuento es tan chimbo que trasciende. Después nos pasó en la Sadel, empezamos a ver al manager de este artista hablando con el productor del evento, en verdad fue una grosería. Por lo menos ese lo tocamos completo.

-¿Anakena le dice no al reguetón?

-No. O sea, no le decimos que no. Bueno, por ahora no, no estamos cerrados de hacerlo a nuestra manera, en algún momento. Ya hemos hecho bachata, cumbia, bolero. Aunque creemos que un reguetón solo de Anakena es imposible, sería un featuring a juro.

-¿Hay Dios y hay diablo?

-Coño, sí. Como representación del bien y el mal, siempre está. Cada uno vive su vida eligiendo entre los dos polos.

-¿Son felices?

-Que te cagas. Hay cosas que mejorar, por ejemplo, nos falta un pelo de estabilidad. Estamos muy agradecidos por todo lo que ha pasado.

-¿Los han criticado por ganar el FNB y no ser una banda de rock?

Sí, hubo haters duro: “¡Qué bolas la banda que toca bachata!”. Nos dio burda de risa el hecho de que “periodistas” nos llamen “banda de bachata” y ni siquiera hicieron su investigación. Pero está bien, hay gente que no le gusta. Nos consideramos una banda de pop-caribeño.

-¿Cómo manejan a un hater?

-En verdad no tenemos tantos. Hemos visto muchas “jodas” con nosotros, pero siendo un chiste.

-¿Se sienten como unas celebridades?

-Verga no. Bueno, hay momentos en que nos hemos sentido como celebridades, pero no hemos llegado al punto que nos paren en la calle y eso. Aunque bajándonos del show sí nos piden autógrafos. Lo que más nos vacilamos que está pasando es que nos respetan más ahora, podemos tener nuestras exigencias, eso es lo que más hemos visto que ha cambiado. Ya nos conocen.

-¿Cuál miembro del grupo levanta menos?

(Discutieron entre todos por 15 minutos y llegaron a la conclusión de que todos “levantan igual”)

-¿Han tenido problemas con las novias debido a Anakena?

-Santiago: Yo terminé con mi ex novia por Anakena.
Mikel: Sí, bueno, he tenido problemas con mi novia actual, pero cosas normales de relación.

-¿Qué es lo más loco que ha hecho un fan?

-Una jeva empezó a darle piquitos a casi toda la banda.
Mikel: A mí me lanzaron un sostén en Cúsica. Después la chama me lo pidió de vuelta.

-¿Alguna canción de la que se arrepienten?

-Carlos: A mí no me gusta como quedó grabada “Veneno”, pero es la forma, no la canción.

-¿Alguien los trató de echar para abajo?

-Todo lo contrario, nos ayudaron full. Parte del éxito es que nos dimos cuenta que la gente nos apoyaba y les gustaba lo que hacíamos, eso fue una gran manera de alentarnos.

-¿Sienten que han “pelado un pelín de bolas” como músicos en Venezuela?

-¿Marico, un pelín? Estamos pelando bolas. Nosotros el año pasado generamos muy poco con Anakena y eso siempre lo decimos. Nos lanzamos al menos 70 shows, donde el pago que obteníamos eran 10, 15 dólares por show. Si nosotros quisiéramos tener una vida adulta creo que no podríamos en este momento. Ya llevamos unos 120 toques y estamos empezando a ver los frutos. Antes pagábamos a los músicos y ya, ahora empezamos a cobrar un poco más, pero sabemos que es así.

-¿Disquera o independientes?

-Depende del momento y de lo que ofrezcan. Mucha gente te aconseja no meterse en disqueras, pero al final ellos tienen el dinero y la plataforma. Depende de qué tan jodida es la cogida. Eso es venderle el alma al diablo un poquito.

-¿Apuestan a Venezuela?

-Nos vamos a Madrid porque firmamos con Warner, pero no como disquera sino como editorial, tenemos un poco de compromisos en la parte de derechos de autor, de propiedad intelectual. En Madrid hay un mercado local importante, aparte, pudiéramos arrancar de ahí a otros sitios. Ahora no podemos subsistir acá, pero estamos buscando poder hacerlo algún día.