Deja tu firma (en homenaje a José Manuel Roo)

Es un mantra nuevo, trascender, que quede tu impronta: deja tu firma. José Manuel murió en febrero y la dejó. Sobrevivimos y nos vamos. Así es

Deja tu firma es así:

Caracas, Venezuela, 27 de febrero de 2020 11:06 am.

La verdad pensé que había contado lo suficiente sobre este país. Sin embargo, vuelve una regresión rápida que viene del año 2000 hasta este momento: Caracas la pop, ¿dónde te encuentras? En primer lugar, me lleno de sinsabores al pensar que Alejando Marín, mi amigo, se fue a Estados Unidos, pero antes dejándome la peluca en la redacción de Urbe diciendo que yo no escribía “Te lo juro por Madonna” sino él. Es verdad, a veces me sentía muy ladillado y lo dejaba a él escribirla: mea culpa.

La historia es la siguiente, me siento un poco triste por la muerte del maquillador venezolano José Manuel Roo.

Quiero que sepan que esta columna no es una vanagloria de que Stayfree durante el conteo de estos 20 años ha escapado de la muerte una y otra vez, creo que merezco ofrecer entonces una alabanza a todo lo que mis amigos me decían y que nunca hice. Todos nos vamos a morir, es la verdad.

¿Acaso ustedes no recuerdan a los amigos que desde su juventud estuvieron con ustedes todo el día juntos y muchos murieron trágicamente y otros ahora están fuera del país?

 

Obituario brevis

En aquella bienal de Pirelli de 1997 yo estaba protagonizando tres instalaciones de varios artistas jóvenes en busca de la presea: José Eduardo Luna y Estrella Benito, María Antonia Blanco y Adriana Barrios y Dj13 A.K.A Carlos Julio Molina o viceversa.

Ahí en las instalaciones del Museo de Arte Contemporáneo Sofía Ímber, yo encontré a este chico a quien llamaban Sema

Él me dijo que maquillaba, que había terminado un curso de lo antes mencionado y me mostró una humilde caja de maquillajes con productos Valmy. Yo me escandalicé, pero el performance comenzaba pronto y no tenía otra opción… ¡Wow! y lo que quedé fue bella.

Con él comenzó una larga colaboración en todas mis presentaciones, cuando me iba a Londres hubo una especie de trifulca porque todos mis amigos me querían maquillar.

La caja de maquillaje de José Manuel Roo fue enriqueciéndose como su talento y pronto se convirtió en el maquillador estrella de esta parranda de carajitos haciendo prensa alternativa en Urbe. Era impresionante ver lo que los redactores y los fotógrafos le pedían para las portadas. Luego llegaron Loquesea.com, la línea de Repuestos Urbe, y José Manuel se convirtió en la estrella y me eclipsó: vamos, que yo solo jodía y jodía.

Se ganó el respeto de todos. Yo me fui a Berlín por tres meses, al regresar había una transición en Urbe y ya un poco hartos de mis estupideces, no me paraban mucha bola.

 

UB

Esto creo que comenzó en el 2002, un mega proyecto que pretendía mostrar nenas en ropa interior, pero con la factura de las fotografías de los editoriales de moda japoneses, con las sugerentes poses del manga de estilo Hentai. Algo por estilo dijo Gabriel Torrelles, el editor de esta revista por entonces.

Disculpen, pero José Manuel Roo era ya como un maquillador de MAC y ya solo algunas veces aceptaba maquillarme para un show.

Sema saltó a la grades ligas de los medios de comunicación puesto que las mamis de UB siempre han sido unas duras y estas lo colocaron bien, no por operación enchufe sino porque el marico se las metió en el bolsillo por su gran calidad de persona y porque las dejaba bellas.

A las 6:30 am del viernes 14 de febrero de 2020 José Manuel Roo, moría de un infarto en su casa.

12 horas después yo me enteré y no puedo decir que me sentí devastado ni alegre, solo sentí como se desvanecía una parte de mi vida y yo pensaba que no estaba tan viva en mi memoria y que nunca pensé que la quería tanto y que iba a honrarla alguna vez.

¿Sera que vendrá un nuevo ciclo?

 

La hora de deja tu firma

11:42 am, del 27 de febrero de 2020

Mercurio está retrogrado en el mes de piscis, estoy por cumplir 43 años de edad, me la he pasado bomba en la vida. Veo la capacidad de intentar sacar provecho de un abanico de talentos, pero ahora solo quiero encontrar una herramienta que me haga ganar dinero. Me olvido de la situación país, entrego esta parte de mí, me refiero a estos textos para que los emprendedores si se identifican le den apreciación y activen sus sueños, para que todos encuentren su misión en la vida, así sea que esto signifique que la misión sea buscar.

Viene un nuevo ciclo, claro está. Hay muchas celebraciones de año nuevo por todo el planeta, pero la mía es cuando comience el mes de aries, la cabeza de los 12 signos: a partir de entonces, no antes ni después, haré de esto mi mantra: “Stayfree, ¡deja tu firma!”.

 

Y Marianella…

En abril del año 2000, Marianella Salazar tenía un programa en Globovisión, originalmente era un duo y se llamaba «Marianella y Kiko».

Ellos se pelearon y cada uno tenía luego un programa propio en el mismo canal. Dado el éxito y fama que me precedía, específicamente por la obra de teatro «Variaciones sobre un concierto barroco -de Edwin Erminy y bajo la dirección de Vicente Albarracín-, Marianella pensó en mí para algo muy osado para la época…

Por aquellos días, «el presidente Chávez», como decía la afamada periodista, implantó una medida inclusionista: traductoras para los sordomudos televidentes de sus maratónicas cadenas, amén de invitar a los noticieros de las plantas televisivas a incorporarlas también.

Marianella se la jugó e hizo su réplica: ideó una sátira de la traductora de Chávez personificada por mí como drag queen.

La premisa era que debía verme como una señora. José Manuel me llevó a su casa y me presentó a su abuela, a sus primos y a su tía; quien lo cuidaba como la hacía mi abuela conmigo. Ella lo llamaba «Semita».

Todas me prestaron gustosas y con mucho humor sus prendas más lujosas, entre sostenes y joyería.

José Manuel y yo caminábamos desde Plaza Venezuela, pasando por Las Palmas, hasta llegar bien arriba al canal de noticias. En el camino yo le decía: «Sema, caminemos pero caminemos bien dignas». Y me veía con su cara de niño y ojos claros y repetía: «Bien dignas».

La paga era insignificante, o nula, pero José Manuel me apoyaba y se sentía feliz. Tuve un éxito arrollador con este personaje, hasta me entrevistaron en un suplemento de El Nacional llamado La Brújula. Me entrevistó el periodista Boris Felipe y nos hicimos muy amigos también. El articulo llevaba por título «Que me llamen loca».

Ya sabes: deja tu firma

En diciembre de ese año me fui por primera vez a Berlín, como anécdota recuerdo que una señora se sentó a mi lado en el avión de Air France con rumbo a París y me preguntó: «¿Tú no eres Stayfree?». Le respondí que sí y me dijo que estaba fascinada por el personaje que hacía en el programa de Marianella. La mujer habló desde Maiquetía hasta que llegamos al aeropuerto Charles De Gaulle de la Ciudad Luz.

La foto que ven en la que simulo a Frida Kahlo es uno de los primeros trabajos conmigo de José Manuel Roo, en nuestras colaboraciones para mis performances. Me la hizo Carlos Gambino para la segunda edición del Happening Extremo, en los espacios libres del Complejo Cultural Teatro Teresa Carreño, en 1998.

deja tu firma

Puedo decir que aprendió a maquillar con mi cara y siempre le decía: «Chama, le hiciste mi boca a Daniela Kosán para la portada de Urbe».

Esta columna «Deja tu firma» esta dedicada a estos 20 años.

En primer Lugar a José Manuel Roo, sin embargo también están las siguientes personas:
El coach Carlos Fraga
Swen Kählert
Eric Hidalgo
Richard
Los Topos
Topomania
Chepa Candela
Boris Izaguirre
Jordi Cruz Mas
Yaakov, Lorena, Natascha, Andrés, Laura, Rajel, Benjamín, Yosef, King, la señora María y a todos los integrantes del Centro de Kabbalah de Venezuela en todos sus grupos de estudio. A Yehuda, Mical, Karen, Mónica y Michael Berg Batsehva Meron Zuimmerman e Isaac Meron, a Rachel Itic y David Itic, David Varela y Zara Varela, Amir Michael, Marcelo Steinberg y Michael Laitman. A Benjamin Netanyahu, Donald Trump, Ivanka Trump, The Maccabeats, Y-studs, Mordechai Shapiro, Gad Elbaz, Malchus Choir, Shira Choir, Shulem Lemmer, Madonna, Maluma, Diplo, a mi familia querida, mis amigos de siempre y a mi Venezuela amada: ¡gracias por estos maravillosos 20 años!

Stayfree: deja tu firma.