"Dolittle": Toda criatura tiene algo que decir

Se estrena "Dolittle", la nueva película protagonizada por Robert Downey Jr y Harry Collett y en la que participan también figuras como Antonio Banderas, Michael Sheen, Ralph Fiennes, Selena Gomez, Tom Holland. Así fue que se concretó esta idea

Durante casi 100 años, los cuentos fantasiosos de “Doctor Dolittle” de Hugh Lofting han encantado a lectores jóvenes y adultos. La asombrosa capacidad del héroe para dominar las complejas lenguas de animales grandes y pequeños ha despertado la imaginación del público en múltiples medios, incluida la literatura, la radio, el teatro, la televisión y el cine.

A través de su compañía Roth/Kirschenbaum Films, que recientemente produjo la película «Maleficent: Mistress of Evil», los productores Joe Roth y Jeffrey Kirschenbaum habían estado desarrollando esta saga desde hacía algún tiempo. Después de que Thomas Shepherd, el escritor de la historia para la pantalla de Dolittle se unió al proyecto y adaptó la serie de libros de Lofting, la película empezó a tomar forma. Pero no fue sino hasta que el director ganador del Premio de la Academia Stephen Gaghan hizo acto de presencia que Dolittle empezó a realizarse por completo.

Para Gaghan, la película de Doctor Dolittle de 1967 había sido formativa. “Cuando vi la versión de Rex Harrison estaba en una edad crítica,” dice Gaghan: “Tenía tres o cuatro años en ese momento y se sentía sencillamente cautivado. Creo que se quedó en un rincón oscuro de mi cerebro y ahí se anidó; estuvo esperando 50 años para salir a la luz”.

Cuando Gaghan se reunió con los productores para compartir sus notas sobre la historia, se encontró representando escenas que le gustaría ver en su versión de la película. “Soy un loco por los animales que creció en una granja en Kentucky” dice Gaghan: “He criado a mis propios hijos ofreciéndoles a cada uno su propia historia. Me inventaba historias para mis hijos todas las noches. Cada uno de mis cuatro hijos —entre 5 y 19 años— ha escuchado su propia serie, que creen que proviene de libros. En cambio, yo los cuento siguiendo mi propio instinto”.

También le mostró a cada uno de sus hijos la película animada ganadora del Óscar, «Spirited Away», del legendario cineasta Hayao Miyazaki: “No me importó si era apropiada para su edad,” expresa Gaghan. “¡Es una película perfecta!” Todo eso en conjunto, los cuentos para sus hijos, todas las películas de Miyazaki (vistas varias veces con cada niño), y ese recuerdo imborrable de la película de Rex Harrison ayudó a formar su visión de Dolittle.

“Dejas que todo eso quede guardado durante años y desde hace tiempo… y aquí estamos», relata.

 

El viaje del otro

En el sentido más simple, Gaghan quería crear un filme que fuera tanto la primera película que su hijo de cinco años experimentaría en una sala de cine, como también una lo suficientemente sofisticada para sus hijos adolescentes: “Quería que mis hijos se sintieran cautivados por ella y tuvieran esa sensación de asombro y admiración. No puedo separar a la familia del proceso. Todo el amor que siento por mi vida familiar, de la manera más cariñosa, se vierte en mi trabajo en esta película. Tienes que imaginar un mundo que pueda contener todos estos elementos”.

Kirschenbaum estaba seguro de que Gaghan llevaría la historia a un nivel superior y el equipo acordó dejarlo reescribir el borrador. En el centro de la historia hay un niño llamado Stubbins que se introduce al mundo de Dolittle, y Kirschenbaum agradeció que Gaghan planeara adoptar un enfoque personal para el viaje de Stubbins.

“Creo que el concepto de un niño que siente que está fuera de lugar en su espacio realmente resonó con Steve”, dice Kirschenbaum: “Ese es el viaje del personaje de Stubbins, un chico que está inmerso en el mundo de la cacería. Vive con su tía, tío y primo, que son cazadores. Stubbins no quiere matar criaturas; quiere salvarlas. Cuando encuentra al doctor Dolittle, que ha perdido a su esposa y está de luto, dos espíritus afines emprenden este viaje de sanación. Solo pueden lograrlo a través de la comunicación y la escucha. Al darle forma al guión de esa manera, Steve pudo subirlo de nivel.”

Para Gaghan, la película y el personaje de Dolittle se relacionaron de manera silenciosa y profunda con nuestro mundo moderno ruidoso, agresivo y polarizado. “Si lo miras desde el paradigma de un superhéroe, Dolittle es un superhéroe cuyo súper poder es escuchar,” dice Gaghan. “La razón por la que puede comunicarse con todas estas criaturas es porque tiene este corazón de profunda empatía. Cuando hoy en día lo que prevalece es la satanización, Dolittle, en esencia, se trata del valor de ser escuchado. Toda criatura tiene algo que decir. Hay puntos de vista en la naturaleza que merecen nuestro oído. Los recuperas y se desarrollan en la comunidad humana. Dolittle se trata de buscar las similitudes versus las diferencias. Cada vez que cualquiera de nosotros hace eso durante nuestros días, nos hace mejores”.

 

El Dolittle de Robert

Un genio particular y peculiar que la mayoría de la gente piensa que está loco, el Doctor Dolittle es un gruñón brillante que domina casi todos los idiomas de los animales. El alguna vez prometedor médico ha sufrido una pérdida devastadora con la muerte de su esposa Lily y en los años que han pasado desde su fallecimiento se ha cansado de la humanidad y ha dedicado su vida a comprender el mundo secreto de todas las demás criaturas. Ya no le importa “nadie, nada, en ninguna parte”.

Aunque es un misántropo encantador -que ahuyenta a los demás sin vergüenza alguna- el desacreditado veterinario de la localidad de Puddleby-on-the-Marsh anhela secretamente volver a ponerse en contacto con la gente y tener una familia. En marcha rumbo a una isla desconocida junto a Stubbins, Dolittle hará uso del más peculiar de sus dones para salvar a la reina… y a su propia humanidad en el camino.

Downey decidió que Dolittle fuera galés. “Pensé en el personaje como alguien que se convirtió en un ermitaño y se aisló debido a un trauma o una decepción emocional,” dice Robert Downey: “Se ha hecho cargo de ayudar solo a los animales, pero realmente ha renunciado a la humanidad. Se escondió en esta propiedad que le regaló la reina. Pensé que sería aún mejor si él fuera galés porque, a pesar de que los galeses son parte de Inglaterra, son bastante insensatos con los ingleses”.

Esa elección creativa, sin embargo, presentó algunos desafíos imprevistos. “Resulta que fue el acento más difícil de la Tierra y me volvió loco,” dice Robert Downey. “Al menos durante el tiempo que dure la película, podrá resistir el escrutinio. Es parecido a un idioma de origen gaélico, y me divertí mucho haciéndolo. Michael Sheen fue un gran promotor y me dio algunos consejos. Me contó sobre las conversaciones que tenía con su padre, así que grabé mucho a Michael cuando lo hacíamos y llamé a un maestro de diálogos galés”.

Downey trabajó con el entrenador de diálogos Andrew Jack  y el consultor galés Tim Treloar, quienes estuvieron en el set durante la filmación. Downey y Jack ya habían trabajado juntos varias veces a lo largo de sus carreras. «Robert Downey Jr. y yo pensamos que Chaplin fue la preparación para nuestro trabajo en ‘Restoration’ y en ‘Sherlock Holmes’ y ‘Sherlock Holmes: A Game of Shadows’”, dice Andrew Jack: “¡Pero vino Dolittle a cambiar las reglas del juego y terminamos hablando en galés de Gales! Pero fiel a la forma, eso no fue un obstáculo; fue una delicia”.

antonio banderas

Si bien Dolittle es un personaje extraordinario en las novelas de Lofting, el lector no puede darse el lujo de explorar los defectos del veterinario. El Dolittle de Downey es mucho más complejo: “Robert quería crear un personaje auténtico que fuera peculiar y vulnerable,” señala Kirschenbaum: “De eso surgió un heroísmo”.

Downey también estaba pensando como productor, más allá de su propio personaje. “Estaba concentrado en cómo podríamos lograr expandir la audiencia de esta película,” dice Kirschenbaum: “Robert constantemente presentaba ideas y personajes. Es muy parecido al propio Dolittle, involucrando a todos a su alrededor. Delante de la cámara y detrás de ella, es increíblemente inclusivo y generoso”.

Su director aprecia el brillante intelecto de Downey. “En cualquier momento podría hacerte reír, pero es un poco peligroso” dice Gaghan: “y ese es el Dolittle que encontramos. Dolittle es más inteligente que todos los demás. Ha cerrado el mundo y vive con una familia de animales porque no quiere tratar con humanos. Los animales hacen lo que él quiere, pero operan haciendo conspiraciones a su alrededor. Robert juega con eso. Tiene el gen de la comedia física y puede hacer cualquier caída, así como la actuación más técnica. Cuando empieza la película, Dolittle ha pasado del luto a la autocompasión, los animales están cansados de eso, y de ahí proviene el condimento con el que Robert construyó su personaje”.