George Harris en Buenos Aires: “A cada minuto un latino emigra de su país”

"¿Quién se quiere ir?" se llama el espectáculo que presentó el comediante en su debut en la capital porteña. Con un público repleto de emigrantes criollos, Harris amenizó la noche con sus anécdotas extraordinarios sobre la llamada diáspora venezolana en el mundo. Ahora con un programa de TV que se transmite de costa a costa en Estados Unidos, aprovechamos el momento y lo entrevistamos en exclusiva para UB

Dublin, Madrid, Londres, Menphis, Nueva York, Quito, París, Santiago son solo algunas de las ciudades que han aplaudido de pie al comediante venezolano George Harris y su show “¿Quién se quiere ir”?, un monólogo en clave de humor que narra los contratiempos de los nacionales que buscan emigrar y que no siempre se encuentran con lo que esperaban.

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Residenciado en la ciudad de Miami desde hace 5 años, Harris se ha convertido en un referente del humor venezolano para la comunidad hispana de esa ciudad, no solo con el espectáculo que presenta todos los jueves en la Sala Flamingo´s de la localidad de Brickell, sino en vivo a través de su página web www.elgeorgeharris.com que a su vez se transmite a nivel nacional en todo el territorio norteamericano por la señal de cable de TV Venezuela.

Pionero del stand up comedy en Venezuela, George Harris es el propio “catire criollo” y su creatividad y estilo original humorístico le han valido el afecto del público y las carcajadas de miles alrededor del mundo. En total exclusiva para UB y a pocos minutos de su primera presentación en la Sala Siranush de la ciudad de Buenos Aires, así responde a una metralla de preguntas rápidas.

¿Cómo es el público que asiste a tus espectáculos en todo el mundo?

– El 80 por ciento son venezolanos aunque a veces cambia. Por ejemplo en Ecuador, cuando me presenté, también hubo muchos colombianos. Digamos que mi entrada en el mercado de Miami me ha abierto las puertas a otro público latino que no me conocía.

-¿Siempre dices lo mismo en ese monólogo?

-La experiencia y la práctica te fortalece el músculo de la improvisación. Nunca estoy atado a un guión, sino que simplemente empiezo a hablar con el público, a -tantearlos- a ver en qué estado de ánimo andan. Es algo que aprendí con el tiempo, luego de estar 5 años con el micrófono abierto todos los lunes en Teatro Bar de Caracas. Eso te crea una disciplina y una forma de trabajar. Es como ir al gimnasio.

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– Más allá de lo obvio, ¿de qué trata “Quién se quiere ir”?

-En realidad lo desarrollé a partir de un artículo que leí en El Nacional hace algunos años, donde decía que cada minuto que pasaba un hispano se iba de su país. Osea es una dimensión amplia del fenómeno de emigración, algo que sin duda ha sido muy bien acogido por el público en Miami. Todo hemos intentado al menos, irnos de nuestros países “en desarrollo” para buscar mejores oportunidades y de eso va el show. Por ahí me voy con todos los temas que se desprenden de ahí. Son dos horas de espectáculo sin parar y puede variar mucho según lo que yo voy captando del público, es un termómetro que voy midiendo.

-Se puede decir que eres uno de los pioneros del Stand Up en Venezuela

-Si. Algo así. Yo regresé a Venezuela en el año 2006 y nadie hacia stand up salvo los grandes de siempre: Er´Conde, Emilio (Lovera), etc. Era algo que no existía como “género”. Ahí fue cuando creamos “Micrófono Abierto” en el Teatro Bar. Al principio la gente y la prensa en general, no entendían de qué se trataba esta vaina. Me preguntaban “¿Y tú escribiste un libro?”, “¿Has hecho novelas”? y yo le respondía que eso no hacía falta para para ser comediante. Al poco tiempo hubo una avalancha de stand up en Venezuela y la gente famosa empezó a presentarse por todos lados.

-¿Entonces no es un stand up exclusivo para venezolanos?

-No. Yo le hablo a todos los latinoamericanos, por supuesto desde la “venezolaneidad”, cuento las cosas desde mi punto de vista, pero son historias universales que le pueden haber ocurrido a cualquiera aunque sin duda el sabor que le pongo es de mi tierra. De Venezuela.

-Pero uno al verte pensaría que eres gringo. Tú no pareces el típico venezolano…

-Bueno tú sabes que nosotros somos “una gran mezcla”. Mi abuelo paterno es norteamericano, mi papá es español, pero yo no soy otra cosa que venezolano de pura cepa…

-¿Cómo es eso de que ahora tienes un programa de televisión en Estados Unidos

-Bueno yo cree mi espectáculo en un bar muy concurrido de Miami, la Sala Flamingo´s. Todos los jueves tengo el espectáculo y eso los transmitimos en vivo a través de mi página web. El programa como tal lo vendemos a un canal que se llama TV Venezuela que transmite en señal abierta para todo Estados Unidos

-¿A dónde quisieras llegar con todo esto?

-La verdad es que eventualmente me gustaría tener mi propio late night show y eso es algo que quizás esté muy cerca. Las cosas hoy en día han cambiado mucho y las audiencias se crean en internet. Por ejemplo en mi canal de youtube tenemos 50 mil suscriptores ya, es un fenómeno y eso me ha permitido, por ejemplo, presentarme a “casa llena” en ciudades como Dublin o Londres.

-¿Piensas volver a Venezuela?

-De volver a Venezuela no lo veo como pronto. Le echado tanto pichón en Miami y me he abierto tantas puertas que sería una tontería irme en este momento. Pero siempre estoy volviendo a Venezuela a presentarme. Acabo de llegar de Maracaibo y Punto Fijo.

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-¿Vislumbras un cambio político en nuestro país a corto plazo?

-Tengo muchas esperanzas de que las cosas puedan cambiar. No se puede ocultar que la gente está bastante cansada. Lo que pasó en las elecciones parlamentarias de diciembre es una muestra de que la gente quiere otra cosa. Yo por mi parte soy muy activo, no solamente con mi show sino en las redes sociales. Uno no puede olvidar de dónde viene a pesar de que tengas otra vida o estés cómodo en otro país. Yo estoy seguro que viene un cambio importante, no a va ser como aquí en Argentina, va a ser más complicado, pero va a ocurrir.

Y de tu vida personal. ¿Tienes pareja? , ¿has pensado en casarte?, ¿hijos?

-Mira no. La verdad es que estoy disfrutando de mi soltería pero estoy abierto a todas las posibilidades.

-¿Es verdad que todos los standers en Venezuela quieren llegar algún día a ser como Chataing?

-(Risas) No es mi caso. Yo creo que el comediante tiene que llegar a conseguir su propio sonido, su propio audio. No se trata nada más de los chistes, sino de la manera de narrar, el timbre de voz, los silencios. Para triunfar es imprescindible crear tu propio estilo, hay que ser original.