Manual de supervivencia para cambiar los "verdes"

Antes tu abuelo o hasta tu papá podían ir a una taquilla de banco o de una casa de cambio a vender y comprar dólares, pero a ti te tocó este mundo desquiciante de la hiperinflación y el rebusque en divisas. Te damos aquí unos consejos gratis

Homero no vivió en el 2019 en Venezuela, obviamente. La verdadera Odisea es vivir en un país que está y no está dolarizado, en el que se encarecen los productos debido a la hiperinflación y los salarios en bolívares no “dan” para mucho.

En Venezuela el flujo de dólares que se mueve en el mercado negro ha aumentado notablemente. Son pocos los comercios que no los aceptan o donde no se emocionan cuando ofreces dólares.

Por tanto, el venezolano está acostumbrado a lidiar con unos personajes que me recuerdan a los “dealers” con los que trataba hace uno años: los que cambian.

Permuteros, compradores, intermediarios, licorerías, bodegones de caché, puedes llamarlos como quieras, pero casi todos tienen el mismo propósito: ladillarte y comprarte barato. Por eso creamos un manual, para ayudarte a manejar esta realidad cambiaria sin querer arrancarte los pelos de la cabeza.

1) Verifica la identidad de la persona a la que le vendas/compres.

Aunque lo ideal es que no hagas esta transacción con desconocidos sabemos que en algún momento de peladera y desesperación no harás caso, entonces por lo menos verifica su nombre, si tienen algún conocido en común que haya hecho “negocios” con él y si puedes búscalo en Instagram o algo por el estilo. Tampoco es que somos el CICPC.

2) Los bolos “alante” menor.

Es una ley natural en la jungla de los dólares, aunque algunos no la cumplen a cabalidad. Si eres un principiante te servirá saber algo que parece obvio, pero no lo es: te pueden joder.

3) ¿Dólar monitor Venezuela today oficial Mc’Donalds?

Si bien es una realidad que las páginas ayudan a dar una idea sobre en cuánto puedes comprar o vender, esa página ha cambiado recientemente desde Dólar Today a Monitor a Monitor Venezuela y aterrizardo de nuevo (hoy 22 de marzo de 2019) en Dólar Today, según una fuente que se dedica a comprar. Algo del algoritmo que no sabemos explicarte porque no entendemos. El punto es que trates de basarte en la página que todo el mundo usa y no en el precio que te da la vecina del 2-B.

4) Palabra de gallero.

Hay algo que ha mutado o se ha perdido entre los oportunistas, “guabinosos” o simplemente faltos de estructura para los negocios que se involucran en el dólar paralelo: la palabra.

Si usted ofrece algo en 100 y te dicen que lo compran así, ese negocio está cerrado, es una promesa, un contrato oral. De igual manera funciona para quien lo quiera vender.

Es bueno procurar prometer lo que uno esté dispuesto a cumplir, nunca sabes si del otro lado te está comprando Neutro Shorty.

5) Evitar los bodegones “gringos”.

Están de moda los locales que ofrecen productos importados y eso se celebra, el problema son los locales que de gringos lo único que tienen es aquella vez que el dueño fue a “disni worl” y quieren aprovecharse de tus dólares.

No estamos criticando el libre mercado (para los “econointensos”) pero como consumidores preferimos elegir gastar nuestros dólares en un lugar que valga la pena y no en una licorería de Sabana Grande que te compra los dólares a la mitad del precio.


6) No es más “chic” una transferencia de destino exótico.

Parece obvio también, pero si te ofrecen una transferencia desde o hacia Andorra, las Islas Caimán o el Banco del Vaticano (y no eres un narco que no está leyendo sino una persona honesta) te recomendamos buscar otro vendedor/comprador.

7) De alguna manera “tas jodío”.

Tú, amigo, conocedor, estudioso. Sabemos que te preocupas, sabemos que cuidas tus ahorros y evitas que te gane la hiperinflación.
Pero tenemos lamentables noticias: siempre gana.

Aunque te “aguantes” mucho para vender, aunque no aceptes transferencias de otros bancos, aunque saques una media entre cinco compradores y después agarres el que te ofreció 50 soberanos por encima de los demás, estás jodido. Sabemos que es un consejo gafo decirte que no te enrolles, pero mientras menos creas que tienes una especie de súper poder que hace que tus conocimientos derroten a la hiperinflación a punta de calculadora, más se beneficia tu salud mental.