Ser "posmo" y los colores de una época

Nostalgia de una época marcada por tonos, sonidos, olores y personajes: Stayfree pasa revista y hace lista para explicar lo que era y despertar la memoria

¿Alguien recuerda la palabra posmo?

 

Sé que a muchos les recordará más bien un momento de nuestras vidas que tenía -según nuestro sentir- un guiño que albergaba mucho del pensamiento existencialista, pero es también un vocablo multifacético de creación que vio vida en Venezuela en un espectro de tiempo que va de 1987 a 1993. Estos micro segundos cósmicos marcan algo importante, tanto hitos históricos como también el surgimiento de tendencias de la moda que procuraban seguir la continuidad creativa del siglo XX donde todo debía ser nuevo y en una franca resistencia a la palabra tradición en cualquiera de sus vertientes.

Leer sobre el “postmodernismo” es una variada e intensa gesta de conceptos que si pudieran digerirse crearían verdaderas flatulencias sociales y así sucedió: el pensamiento universal colectivo que daba colores al viento como una especie de aurora boreal pero no con la belleza monocromática de la natural, esta poseía su propia paleta de pigmentos y siempre con la predominancia del -elegante para unos y fúnebre para otros- siempre polémico color negro.

Las reiteradas pequeñas revoluciones y contra revoluciones de los países del bloque comunista del este de Europa donde se dio la caída de un muro en Berlín en 1989. Mientras los alemanes se unían fraternalmente de nuevo en una sola república, el venezolano común estallaba en una serie de turbulentos movimientos sociales cuyo espectral nombre de “El caracazo” de 1989 siempre me ha hecho pensar en si el manga “Akira” pudo tener alguna conexión con este suceso. Las consignas de los venezolanos entre saqueos, tiros, incendios policías y ejército disparando contra ciudadanos podrían traducirse de esta manera: “Devuélvannos a los 70 (precisamente donde nació la teoría de postmodernismo y postmaterialismo) donde éramos la Venezuela Saudita y podíamos soñar con tenerlo todo y todo era tan barato que recibíamos el doble”.

Como regalo para los estudiantes de diseño de modas, peluqueros y maquilladores les comparto algunos datos para la inspiración, así como para nostalgia de otros:

1. En música: Sentimiento Muerto, el new wave, Menudo, La salsa erótica, Zapato 3, el merengue dominicano, el reggae británico, Maná.
2. Colores de prendas de vestir : verde esmeralda, mostaza, vinotinto.
3. Tiendas Neutroni, bisutería de La Escondida, siempre en plata.
4. Maquillaje: polvo, rubor, lápiz negro y pintura de labios mate vinotinto.
5. Cabellos: rojos en rizos, lisos, en mohicano en clineja, etcétera.
6. Jeans rotos, especialmente en negro.
7. Botas Loblan o zapatos de goma.
8. Interiores tipo bóxer, ropa femenina negra.
9. Estilo casual en ellos, camisa de cuadros Tommy, jeans Levi’s; zapatos Timberland. En ellas, franelas y chemises con hombreras, correa gruesa en falda de tela con medias pantys o jeans Levi’s; tacón no tan alto negro o zapatos de goma según la ocasión y prenda.
10. Eternity de Calvin Klein en todas sus presentaciones para ella y para él en spray, jabón, aceite, desodorante, talco.

Y así pasó esta época febril, de muchas ganas de mandarlo todo a la mierda y pasársela muy, pero muy bien.

Desde entonces hago listas en mis columnas o escritos, pero es porque recuerdo a mis amigos y las anécdotas. Y como hipocondriacamente pienso que también sufro de algún nivel de Asperger todo lo hago en charts, rankings, listas poniéndole orden a un montón de gente y conexiones en el mundo que me hacen muy feliz y suponen todos una verdadera red de chispas estrelladas en el cielo a las que miro con amor y respeto tumbado en la grama.